“La humanidad ha cavado su propia tumba y ya tiene un pie dentro de ella”, defiende la entidad Extinction Rebellion, una red de militantes que propone la desobediencia civil para denunciar la falta de acciones por el cambio climático

El movimiento -que crece rápidamente después de su lanzamiento en el pasado otoño boreal- cree que la especie humana está condenada a sufrimientos terribles y cosas aún peores.

En la visión de estos activistas, una lectura de las pruebas científicas revela que los apetitos de nuestra especie y su huella ecológica han empujado al planeta a una era de extinciones en masa de la que los propios humanos no están a salvo.

“El objetivo es despertar a la gente para que tomen conciencia de este situación crítica”, dijo Sara Arnold, una diseñadora de 32 años que ya participó de varias campañas en el Reino Unido, como la que bloqueó parcialmente el domingo la circulación alrededor de la Semana de la Moda en Londres.

Queremos que la gente comience a digerir la realidad del cambio climático”, dijo Arnold.

Los expertos están de acuerdo en afirmar que la continuidad de las emisiones de gases de efecto invernadero al ritmo actual conducirá inevitablemente a un planeta “estufa” hostil a la vida.

Pero sin embargo los mismos expertos mantienen divergencias sobre la capacidad de la humanidad de poner en práctica herramientas suficientemente eficaces para limitar los impactos devastadores del calentamiento global, y adaptarse.

“Las personas imaginan que hallaremos una solución, que aún tenemos tiempo”, dijo Doug Adams, profesor de sociología en la Universidad de Stanford estadounidense. Esas personas “no ven la crisis como es”, comentó a AFP.

Para los activistas, el discurso adoptado por gobiernos y oenegés no pasa de ilusiones, y en algunos son mentiras.

Nuestra primera exigencia a los gobiernos es que digan la verdad sobre la urgencia ecológica”, dijo Liam Geary Baulch, un activista de primera hora en Extinction Rebellion.

La pregunta que se impone es: ¿por qué surge un nuevo tipo de movimiento justo ahora?

Derecho a rebelarse

Debemos reconocer que hemos fracasado”, constató la joven militante sueca Greta Thunberg, de 16 años, quien se convirtió en el nuevo rostro global de la movilización de los jóvenes.

Al mismo tiempo, la ciencia entrega malas noticias a ritmo incesante, con un mensaje claro: la situación es peor de lo que pensamos.

No es una coincidencia que un grupo como Extinction Rebellion naciera después de la publicación de un informe del grupo de expertos sobre el cambio climático GIEC que afirma que solamente una transformación drástica y rápida de la economía mundial podrá evitar la catástrofe.

Así, esta generación de nuevos activistas -en su mayoría jóvenes- buscan distanciarse de los otros militantes por el clima.

Por ejemplo, rechazan lo que describen como el “optimismo mentiroso” de las oenegés más establecidas.

Los adultos dicen que es necesario dar esperanza a los jóvenes”, dijo Thunberg ante altos ejecutivos en el Foro de Davos. “Yo no quiero la esperanza de ustedes. Quiero que empiecen a sentir pánico”, dijo.

Para Extinction Rebellion, esto quiere decir que es válido sentirse emocionalmente aplastado por las alertas de la ciencia, mientras muchos estiman, por el contrario, que los mensajes catastrofistas pueden desestimular el combate.

Para Baulch, “debemos hacer el duelo de las vidas que ya hemos perdido en razón del cambio climático, humanas o no”.

Este duelo conduce al corazón de la filosofía del movimiento, al cruzar una línea sin retorno. “Ahora, lo veo todo desde la perspectiva del cambio climático”, dijo Arnold.

Estos militantes también están dispuestos a jugarse el pellejo, en línea con las grandes campañas de desobediencia del siglo XX.

Por eso convocan a sus seguidores a bloquear todo el centro de Londres el 15 de abril, en la “semana internacional de la rebelión”.

La rebelión se justifica por el fracaso del orden establecido”, dijo la fundadora de Extinction Rebellion, Gail Bradbrook, en una frase que repite de modo incesante.

“Cuando un gobierno no puede proteger la vida y los recursos de sus ciudadanos, como en el caso del cambio climático, la población tiene derecho a rebelarse”, insistió.

Con información de AFP