El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que su país planea retirarse de Irán en dos o tres semanas y dejará de lado las responsabilidades directas sobre la seguridad del estrecho de Ormuz, y que serán las naciones que dependen de esta vía estratégica para el transporte de petróleo quienes deberán asumirla.
«Lo que pasa en el estrecho no será asunto nuestro (…) podrán abastecerse y arreglárselas por su cuenta», afirmó Trump en una conferencia de prensa en la Casa Blanca sugiriendo que países como China, Francia u otras naciones interesadas en la región deberán asumir esa responsabilidad.
Las declaraciones de Trump surgieron después de indicar que considera haber cumplido con su misión en Oriente Medio y que considera una retirada en las próximas dos o tres semanas.
