El Ejército de Estados Unidos se llevó de Siria alrededor de 50 toneladas de oro robado por los terroristas.

Según confirman los medios locales citados por la agencia de noticias siria Sana, fueron los rebeldes sirios los que entregaron el metal precioso a cambio de que los soldados garantizaran su seguridad.

Los terroristas almacenaban el oro robado cerca de la localidad de Baghuz (provincia de Deir Ezzor). Esta zona es uno de los últimos bastiones de los yihadistas, rodeados por las tropas estadounidenses, siempre según la fuente.

Afirman que de esa manera los militares de Estados Unidos obtuvieron unas 40 toneladas del metal, además de otras 10 toneladas que habían descubierto antes en almacenes secretos.

El medio sirio indica que los soldados se llevaron el oro del país en helicópteros durante la noche.

Fue a mediados de febrero cuando Sana dio a conocer lo de las toneladas del oro robado. Según los recientes informes, varias fuentes locales acaban de confirmar la información. 

En ese entonces, informaron que las fuerzas estadounidenses utilizaron helicópteros para transportar grandes cantidades de oro que Isis había escondido en la zona de al Dashisha.

También informaron que helicópteros militares estadounidenses aterrizaron en Hajin, en Deir Ezzor, y en Dashisha, en Hasaka, con varios líderes de Isis que se habían entregado y que les indicaron la ubicación de las reservas de oro robado. Así pagaron por salvar a cientos de líderes y expertos de la organización terrorista.