La administración del presidente José Antonio Kast llevó a cabo este jueves el primer operativo de expulsión aérea de inmigrantes en situación irregular. La medida marca el comienzo de lo que el Ejecutivo ha definido como una “política de control fronterizo estricto”, cumpliendo con los compromisos de campaña orientados a contener la inmigración irregular y los índices de violencia en el país.
A poco más de un mes de haber asumido el mando, el actual gobierno ha priorizado la seguridad fronteriza. Entre las primeras acciones ejecutadas destacó la construcción de una zanja en la frontera norte para frenar cruces clandestinos. En esta etapa, el enfoque se ha trasladado a la agilización de las expulsiones, priorizando a extranjeros con condenas judiciales o antecedentes delictivos.
Detalles del operativo y perfiles de los deportados
El vuelo partió a primera hora desde la base de la Fuerza Aérea en Santiago, trasladando a 40 ciudadanos extranjeros que serán entregados a las autoridades migratorias de Bolivia, Ecuador y Colombia. Según los reportes oficiales, 30 de los deportados poseían antecedentes vinculados a delitos de alta gravedad, razón por la cual el traslado contó con un refuerzo de escolta policial.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, destacó la celeridad de la implementación durante una rueda de prensa: “A poco andar del primer mes ya tenemos nuestro primer vuelo de expulsados. Y van a haber más”.
Desde el Ministerio del Interior se informó que esta “política permanente de control migratorio” se ejecutará de forma continua mediante operativos aéreos y terrestres. El objetivo declarado es “materializar expulsiones, reforzar la fiscalización y asegurar el cumplimiento efectivo de la ley”.
Desafíos diplomáticos y cifras migratorias
Si bien las expulsiones han sido una herramienta utilizada por administraciones anteriores, como las de Gabriel Boric y Sebastián Piñera, el proceso requiere una coordinación técnica y diplomática entre Estados. En la actualidad, este modelo no incluye a ciudadanos venezolanos, la comunidad extranjera más numerosa en Chile, debido a que las relaciones diplomáticas entre ambos países se encuentran congeladas.
No obstante, el director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, subrayó cambios en la dinámica migratoria desde el periodo electoral de diciembre: “Han salido voluntariamente 2.180 venezolanos [del país]. Y hoy día tenemos un 67% menos ingresos irregulares que cuatro años atrás”.
De acuerdo con las estimaciones de la autoridad migratoria, se calcula que aproximadamente 330.000 personas residen en situación irregular en Chile. La población extranjera en el país ha experimentado un crecimiento sostenido, pasando del 0,8% en 1992 al 8,8% en 2024, en un contexto donde parte de la ciudadanía vincula el flujo migratorio con el aumento de la criminalidad.
