Por segundo año consecutivo, los organizadores del histórico desfile del Cinco de Mayo en Chicago anunciaron la cancelación del evento. La decisión, confirmada el pasado domingo por la Cámara de Comercio de Cermak Road y Casa Puebla, responde al clima de temor que prevalece en la comunidad mexicana ante las actuales políticas federales de control migratorio.
Según informes de ABC7 Chicago, la combinación del contexto político actual y el incremento en las actividades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) hizo inviable la realización de la festividad en el suroeste de la ciudad. Aunque el desfile ha enfrentado diversas interrupciones en la última década, incluyendo la pandemia y disputas municipales entre 2018 y 2022, los organizadores atribuyen la suspensión presente de manera directa a las medidas del gobierno federal.
Un clima de incertidumbre en Little Village
El barrio de Little Village, punto de inicio tradicional del recorrido, ha experimentado un aumento notable en los niveles de ansiedad entre residentes y comerciantes. Héctor Escobar, presidente de la Cámara de Comercio de Casa Puebla y Cermak Road, señaló que la cancelación busca evitar el riesgo de que los asistentes sean detenidos durante la concentración pública.
Respecto a la situación de la comunidad, Escobar declaró anteriormente a ABC7: “Nuestra gente tiene miedo. Algunos ni siquiera quieren ir a trabajar, otros asumieron riesgos altos y, en este contexto, no hay mucho que celebrar”.
Desde el inicio de la administración de Donald Trump en 2025, Chicago se ha posicionado como uno de los objetivos principales de los esfuerzos federales de deportación. Esta coyuntura no solo afectó la seguridad percibida, sino también la estabilidad financiera del evento; el año pasado, casi el 50% de los patrocinadores retiró su apoyo. No obstante, la organización enfatizó que la prioridad absoluta es la integridad de los participantes por encima del presupuesto.
«No hay nada que celebrar»
En un comunicado emitido en el marco de las festividades de 2026, Escobar reiteró que los desafíos para la comunidad mexicana persisten. El texto subraya que el aumento de los controles migratorios y la amenaza de redadas han alejado a las familias de las reuniones públicas.
“Esta decisión responde a los desafíos que nuestra comunidad mexicana sigue enfrentando bajo este gobierno. Muchas familias viven con temor e incertidumbre (…) En este contexto, es comprensible que miembros de nuestra comunidad se hayan alejado de reuniones y celebraciones públicas. No hay nada que celebrar”, sentenció el comunicado.
Pese a la suspensión y al retiro de parte de la comunidad de las festividades en toda la ciudad, los organizadores cerraron su mensaje expresando la esperanza de que, en un futuro cercano, se den las condiciones para retomar las celebraciones de manera segura y con tranquilidad.
