La Fuerza Nacional de Brasil optó por mover a todos los curiosos que estaban en la zona unos 100 metros más hacia el territorio brasileño. De esta forma, la multitud quedó más alejada de los militares venezolanos que siguen cerrando la frontera, lo que evitó nuevos incidentes

Agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad de Brasil ayudaron a destensar la frontera con Venezuela en Pacaraima al ampliar el cordón de seguridad en la línea fronteriza que separa los dos países.

A lo largo de este 24 de febrero, manifestantes venezolanos del lado brasileño provocaron a los miembros de la Guardia Nacional Bolivariana quemando objetos y lanzando piedras, hasta que los militares venezolanos reaccionaron lanzando bombas de gas lacrimógeno para dispersarlos.

Al igual que ocurrió el sábado, algunas de esas bombas de gas cayeron en el lado brasileño, por lo que poco después la Fuerza Nacional de Brasil optó por mover a todos los curiosos que estaban en la zona unos 100 metros más hacia el territorio brasileño.

De esta forma, la multitud quedó más alejada de los militares venezolanos que siguen cerrando la frontera, lo que evitó nuevos incidentes.

La tarde del 24 de febrero también estuvo marcada por la llegada de alrededor de un millar de partidarios del Gobierno de Nicolás Maduro procedentes del lado venezolano, acompañados de algunas autoridades.

Cantando el himno nacional y con grandes banderas, acompañaron a un camión grúa que izó de nuevo en la línea fronteriza la bandera venezolana que un grupo de manifestantes del lado brasileño había arrancado el sábado por la tarde.

A lo largo de todo el 24 de febrero no hubo ningún nuevo intento de ingresar a Venezuela con ayuda humanitaria; las dos únicas camionetas que llegaron hasta Pacaraima permanecen en la ciudad, pero aparcadas lejos de la línea fronteriza.

La oposición venezolana anunció que el sábado ingresarían por la frontera los cargamentos con alimentos y medicamentos donados por Estados Unidos y otros países, los cuales fueron tildados por el presidente Nicolás Maduro como “migajas” y de “un show para justificar una intervención en el país”.