Wall Street abrió este jueves en rojo y su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, caía un 1,28 % después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometiera seguir atacando Irán «con dureza», acabando así con las esperanzas de los inversores de un rápido final de la guerra.
A la apertura del parqué neoyorquino, el Dow Jones perdía 596 puntos, hasta los 45.969; el selectivo S&P 500 bajaba un 1,32 %, hasta los 6.488 enteros; y el tecnológico Nasdaq restaba un 1,86 %, hasta las 21.435 unidades.
La Bolsa de Nueva York volvió a registrar pérdidas después de que Trump afirmara que completará sus objetivos militares en Irán en unas «dos o tres semanas» en un discurso a la nación para actualizar la situación en Oriente Medio, tras más de un mes de hostilidades.
En su intervención, lejos de cumplir las expectativas generadas en el mercado bursátil, no ofreció detalles precisos sobre cuánto va a durar la guerra, ni cómo garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz.
Según el mandatario, el paso, clave para una quinta parte del petróleo mundial, «se abrirá de forma natural» una vez termine la guerra.
Esto no pareció convencer a los inversores del mercado del crudo, que se disparó al inicio de la jornada casi un 13 %.
Los contratos del petróleo intermedio de Texas (WTI) para el mes de mayo, el de referencia en Estados Unidos, subían hasta los 112,93 dólares el barril.
En el plano corporativo, Chevron subía un 3,73 %, mientras que Goldman Sachs caía un 2,89 % y Nvidia un 2,09 %.
En otros mercados, el oro, activo refugio, bajaba un 4,06 %, hasta los 4.618 dólares la onza, y la plata restaba un 7,45 %, hasta 70,41 dólares la onza.
Una de las claves del inicio de la jornada bursátil fue la subida, de nuevo, del indicador del miedo de Wall Street, como se conoce al índice de volatilidad (VIX), que sumaba un 10,31 % este jueves.
