La víctima estacionó su vehículo averiado en una carretera interestatal de Florida y despertó las sospechas del policía, en aquel entonces un agente de la Policía de Palm Beach Gardens

El expolicía estadounidense Nouman Raja, que mató a tiros en 2015 al negro Corey Jones en una carretera estatal de Florida, fue declarado este jueves culpable de “homicidio e intento de asesinato en primer grado” por un jurado de West Palm Beach, unos 100 kilómetros al norte de Miami.

El jurado del caso alcanzó este jueves un veredicto, tras finalizar el miércoles la presentación de los alegatos finales de la Fiscalía y los abogados de Raja, que defendieron que su cliente actuó en defensa propia.

Sin embargo, la acusación argumentó en el juicio que Raja provocó la confrontación porque actuaba como policía encubierto y nunca se identificó a si mismo como tal, lo que condujo a Jones a creer que era objeto de un intento de robo.

Los hechos se produjeron la noche del 18 de octubre de 2015 en una carretera del condado de Palm Beach, al norte de Miami, cuando Jones, de 31 años, estacionó su vehículo averiado en una carretera interestatal de Florida y despertó las sospechas de Raja, en aquel entonces un agente de la Policía de Palm Beach Gardens.

De acuerdo con un acta policial, Raja se encontraba de servicio en un automóvil camuflado y se detuvo a investigar qué sucedía.

Al salir del vehículo, al agente “se le enfrentó repentinamente un sujeto armado”, según la versión del jefe local de la Policía, Stephen Stepp, por lo que Raja tuvo que hacer uso de su arma de fuego.

Raja, de 41 años, dijo a la Policía en su declaración que Jones había arrojado su pistola al suelo, pero la investigación reveló que el entonces policía “continuó disparando a Jones mientras este huía corriendo”.

Tres de los seis disparos efectuados por Raja impactaron en el cuerpo de Jones, dos en los brazos y otro en el pecho, según la declaración jurada.

Raja, que permanecía en arresto domiciliario desde su detención en junio de 2016, puede ser condenado a cadena perpetua en la audiencia de sentencia.