El ciclón Idai, que asola el suroeste de África, ha dejado cerca de dos centenares de muertos en Zimbabue, Mozambique y Malaui, según cifras publicadas de las Naciones Unidas.

En Zimbabue, la cifra de muertos provisionales asciende a 82, según cifras del ministro de Gobierno Local, July Moyo, difundidas el domingo, mientras que en Mozambique, los muertos ascienden a 84; y en Malaui, se produjeron 56 fallecimientos, según cifras gubernamentales.

Sin embargo, se espera que estos números suban en los tres países, donde 1,6 millones de personas viven en áreas afectadas por el viento y las lluvias, según datos de la Oficina de la ONU para la Infancia (Unicef).

El ciclón Idai llegó al litoral de Mozambique, a unos 300 kilómetros al este de Zimbabue, el jueves por la noche y dañó gravemente la ciudad costera de Beira, lo que provocó la muerte de al menos diecinueve personas y conllevó el corte de la electricidad y las comunicaciones a sus 500.000 residentes.

El ciclón se trasladó hacia el oeste de Zimbabue el viernes y dejó aislados a alumnos de un internado en Chimanimani, una zona que también recibe a turistas por su cercanía con el parque nacional.

El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa declaró el impacto del ciclón Idai como estado de desastre. El Ejército zimbabuense está apoyando las operaciones de búsqueda y rescate y la evacuación de comunidades en riesgo.

En Mozambique, las inundaciones afectaron a 117.000 personas con más de 17.000 desplazados, mientras que en el vecino Malaui casi un millón de personas se han visto perjudicadas, incluidas más de 80.000 que no cuentan con refugio, de acuerdo con la Federación Internacional de la Cruz Roja.