Dos policías fallecieron y un vigilante terminó herido este lunes 18 de febrero tras un ataque perpetrado por desconocidos a un puesto de control ubicado en el puente José Antonio Páez, en la frontera entre Colombia y Venezuela, informaron fuentes oficiales.

La Policía colombiana dijo en un comunicado que dos hombres atacaron un “puesto de control integrado por personal de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), Migración Colombia y la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA)”.

Uno de los patrulleros asesinados fue identificado como Jeison Alfonso Bejarano Usma, de 26 años, y quien llevaba siete en la institución, de lo cuales los últimos cinco perteneció a la Policía de aduanas.

La información añade que en el ataque también resultó herido otro miembro de la Policía y un vigilante que prestaba seguridad en el puesto de control, por lo que fueron trasladados a un centro hospitalario.

Medios locales reseñan, según el gobernador de Arauca, Ricardo Alvarado, que un segundo policía falleció debido a la gravedad de las heridas cuando trataban de salvarle la vida en un centro de salud, aunque se desconoce su identidad.

Alvarado dijo en diálogo con la radio local RCN que “no es solo el atentado de hoy. Llevamos en los últimos tres días siete muertos”.

El puente José Antonio Páez, sobre el río Arauca, comunica a la población colombiana de Arauca con la localidad venezolana de El Amparo y forma parte de una porosa frontera común que se extienden por 2.219 kilómetros, considerada como una de las más activas de Suramérica.

Según las autoridades, dos hombres vestidos de civil atravesaron a pie el puente “aproximándose al puesto de control y con armas de fuego atentaron contra la humanidad de los dos policías que cumplían con actividades de control aduanero en este lugar”.

Las autoridades investigan quiénes fueron los autores del ataque, que ocurrió en un departamento en el que tiene fuerte presencia la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como disidencias de las FARC y otros grupos armados.

El sábado pasado seis soldados colombianos resultaron heridos en una zona rural de Tame al chocar dos vehículos en los que se transportaban después de ser atacados por guerrilleros del ELN, que activaron dos artefactos explosivos en el momento en el que pasaban los militares.