El conflicto en Sudán entra en su cuarto año con un volumen récord de refugiados en países vecinos, 4,5 millones según la organización humanitaria Oxfam. En el último año los desplazados sudaneses apenas han recibido el 25 % de la financiación necesaria para cubrir necesidades esenciales.
La cifra representa cerca de un tercio de los aproximadamente 14 millones de desplazados por la guerra sudanesa, una proporción que ha optado por huir a países cercanos como Chad, la República Centroafricana, Egipto, Etiopía y Sudán del Sur, territorios que ya enfrentan de por sí emergencias con financiación insuficiente.
Más de 30 millones de personas -más de la mitad de la población- necesitan ayuda urgente en Sudán, una crisis que se espera que se agrave por la reducción del apoyo de la ONU y organizaciones humanitarias que han recortado o detenido sus programas de asistencia en la región por los recortes de financiación en el actual contexto geopolítico, indicó Oxfam en un comunicado.
«Esto es un fracaso político contundente», señala en la nota, publicada en la víspera del aniversario del conflicto, la directora de Oxfam en África, Fati N’Zi-Hassane, que cree que «es devastador que los recortes en la ayuda obliguen a reducir tan drásticamente los programas de apoyo, justo cuando millones de personas están en una situación de tanta necesidad en tantos países».

En estos tres primeros años de guerra más de 1,3 millones de personas han cruzado la frontera hacia Sudán del Sur, un país marcado por el hambre y los conflictos armados.
En la ciudad de Renk, el principal punto de tránsito de personas que llegan a ese país desde Sudán, se está operando al cuádruple de su capacidad de recepción.
La falta de espacio en la urbe fronteriza está obligando a las familias a dormir a la intemperie y las raciones alimentarias se han reducido drásticamente: los refugiados reciben menos de la mitad de alimentos cada mes y el acceso limitado a agua potable obliga a miles a depender de fuentes inseguras.
Desde el pasado enero se han confirmado 26 muertes por malnutrición grave o falta de medicamentos.
La situación «es completamente inaceptable», sentencia N’Zi-Hassane, que explica que Oxfam apoyaba a más de 40.000 personas en Renk antes de los recortes de financiación, que han hecho que la cifra se desplome a poco más de 7.000.
En lo que respecta a la República del Chad, la nación centroafricana ha acogido a más de un millón de desplazados de Sudán y se estima que más de tres millones de personas necesitarán asistencia alimentaria en el punto álgido de la próxima temporada de escasez (de julio a septiembre).
Disminuye la financiación
Mientras el número de refugiados aumenta, la financiación para programas humanitarios disminuye. Sólo las contribuciones de Estados Unidos cayeron un 54 % interanual en 2025, hasta 39,9 millones de dólares (34,1 millones de euros), una cantidad que sirvió para cubrir apenas el 9,8 % de las necesidades en ese territorio.
Alemania y la Unión Africana planean acoger este miércoles, 15 de abril, en Berlín la tercera conferencia internacional sobre Sudán, con el objetivo de movilizar ayuda humanitaria y apoyar los esfuerzos de paz que vienen desarrollándose en torno al conflicto.
La directora de Oxfam en África espera que los líderes reunidos en la capital alemana vayan «más allá de las discusiones en salas de juntas» y garanticen «avances reales tanto hacia la paz como hacia un aumento urgente de la financiación para la crisis».
«El pueblo sudanés y sus vecinos han sufrido durante demasiado tiempo; no pueden permitirse más reuniones que no logren poner fin al conflicto ni al sufrimiento que millones de personas están siendo obligadas a soportar», apuntilla N’Zi-Hassane.