La leve caída en el primer mes de 2019 se produce después de dos meses de resultados positivos con subidas de 0,27 % y 0,21 % en noviembre y diciembre

La actividad económica brasileña comenzó el año con un retroceso de 0,41 % en enero frente a diciembre, en el primer resultado del indicador desde que Jair Bolsonaro asumió la Presidencia, informó este lunes el Banco Central.

El Índice de Actividad Económica es considerado como un dato previo del Producto Interior Bruto (PIB) y el registrado en enero evidencia las dificultades del país para superar definitivamente los efectos de la profunda recesión vivida entre 2015 y 2016.

En ese bienio, la mayor economía de Sudamérica se encogió unos siete puntos porcentuales, caída que no ha conseguido revertir hasta la fecha, pues en 2017 creció 1,1 % y en 2018 calcó ese mismo resultado (1,1 %).

El Banco Central ha impulsado desde entonces una política de bajada de los tipos de interés oficiales -actualmente se encuentran en mínimos históricos (6,50 %) con el objeto de estimular el crecimiento.

La leve caída en enero de 2019 se produce después de dos meses de resultados positivos, con subidas de 0,27 % y 0,21 % en noviembre y diciembre, respectivamente y siempre en la comparación con el mes inmediatamente anterior.

Jair Bolsonaro asumió la presidencia el 01 de enero. Foto: Twitter.

No obstante, frente a enero de 2018, la actividad económica brasileña saltó 0,79 %, lo que arroja un crecimiento interanual de 1,00 % hasta enero.

El Gobierno de Bolsonaro, en el poder desde el pasado 1 de enero, pretende impulsar un plan económico de corte liberal, basado en profundas reformas y privatizaciones de activos estatales, para impulsar el crecimiento y reducir el tamaño del Estado, en línea con su visión “no intervencionista”.

De acuerdo con analistas consultados por el Banco Central, Brasil crecerá en 2019 2,01 %, cuando hasta hace cuatro semanas esos mismos expertos proyectaban 2,48 % este año y 2,80 % en 2020.