En el mes del orgullo LGBTIQ+ los activistas señalan como prioridad el reconocimiento de la identidad de las personas trans. Anuncian la convocatoria de movilizaciones y concentraciones por la defensa de los derechos de esta comunidad

“Impedir tener una tarjeta como partido político a la comunidad de la sexo diversidad ha sido un constante obstáculo para hacer posible nuestra visibilidad política en nuestro país”, así lo denunció Richelle Briceño, abogada, activista social y política, defensora de la comunidad LGBTIQ+ y miembro de la organización REDES.

Con un lenguaje directo y franco, colmado de argumentos jurídicos, la dirigente dispara contra lo que denominó como “la atrofiada burocracia del Estado venezolano” al denunciar “trabas para hacer posible la conquista de una tarjeta electoral propia, que posiblemente represente a la comunidad LGBTI+ en Venezuela”.

“Sería un evento histórico e inédito para el país tener un Presidente de la República que se identifique abiertamente con la comunidad en nuestro país”, señaló la activista.

En medio del mes del orgullo LGBTIQ+ este sector de la sociedad cobra protagonismo en la opinión pública nacional e internacional.

“Tenemos previstas algunas concentraciones, movilizaciones, marchas y actividades de orden jurídico, con el fin de consignar algunas denuncias ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la Asamblea Nacional (AN) y ante las autoridades del país, para reclamar todos nuestros derechos como parte de la deuda ética y moral que mantiene el Poder Judicial con nuestra comunidad”, sentenció.

La hora del encuentro se cumple de forma puntual y surge una entrevista al estilo conversación. La dama con voz de contralto se define como “una mujer de elegancia y aplomo convencido”, mientras defiende uno a uno cada razonamientos con bases legales.

De la entrevista surgen múltiples interrogantes que Briceño anota con paciencia y orden para luego entregarnos sus respuestas con ponderación y mesura.

-¿Qué es la comunidad LGBTIQ+ en Venezuela?

-La diversidad sexual en Venezuela se enfrenta a ciertos desafíos legales y sociales a escala nacional, todo esto sin contar con el apoyo logístico que implica sostener una agenda de trabajo como la que mantiene la comunidad LGBTIQ+ en Venezuela. Todo esto sucede mientras batallamos de forma constante con los prejuicios y rechazos sociales que conlleva defender las banderas de la comunidad en un país tan conservador como es el nuestro. Las personas LGBTIQ+ no gozan de los mismos derechos y protecciones que el resto de los ciudadanos venezolanos, enfrentando dificultades de todo tipo en su vida cotidiana. Nuestra meta inmediata es que el Estado venezolano reconozca la identidad trans en el país.

-¿Cuáles son los demás temas prioritarios en el corto plazo?

-Además de exigir el reconocimiento de la identidad de las personas trans tenemos en la agenda el matrimonio civil igualitario para las personas del mismo sexo, la protección legal a la familia homoparentales, sanción y penalización de todas las formas de discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género y la tan anhelada Ley contra toda forma de violencia y discriminación de género.

-Esta agenda de trabajo es extensa y ambiciosa para ser aterrizada en el corto plazo, en un país conservador como Venezuela.

-Esta es una agenda de trabajo permanente y sistemática. El que persevera gana. Estamos en medio de un mes conmemorativo y no pretendemos lograr estas prioridades en “cortico” plazo, pero seguimos insistiendo para avanzar de forma sistemática y metódica. Esto es una agenda de largo plazo.

-Sobre la dimensión política: ¿Qué tiene previsto la comunidad como meta por alcanzar?

-Nosotros ya tenemos tiempo tratando de hacer posible la idea de constituirnos en un partido político, para así tener participación real ante los poderes públicos. Tenemos previsto participar de forma directa en el debate parlamentario del país, para así crear el grupo de leyes o marco legal que proteja a la comunidad LGBTIQ+ en todo el país.

-¿El Poder Electoral en Venezuela tiene alguna deuda moral, social y política con la comunidad LGBTIQ+?

-El Consejo Nacional Electoral en el año 2016 nos negó la posibilidad de constituir un partido político enmarcado en la comunidad LGBTIQ+ en Venezuela. Ahora seguimos operando como una organización en defensa de los derechos sociales. Tenemos negada la posibilidad de constituir un partido político en nuestro propio país. El Poder Electoral alega que la siglas LGBTIQ+, no se corresponden con la normativa legal que exige la nación con los fines de crear y aprobar un partido político.

-En el hipotético caso de que le aprobaran el partido… ¿Cómo se vería su participación en las próximas eleciones del 2024?

-Como comunidad organizada exigimos la aprobación de nuestro propio partido político, así podremos manifestar abiertamente nuestra voluntad de proponer y sugerir agendas de trabajo en función de resolver los problemas inmediatos del país. Tener nuestra propia identidad partidista y así poder participar activamente en todas las elecciones posible del país a corto o mediano plazo. Necesitamos que el CNE nos apruebe nuestra tarjeta para así tener autonomía de vuelo con candidato propio para las venideras elecciones presidenciales del 2024.

-¿Cuáles son las actividades inmediatas que tienen previstas?

-Para el domingo 3 de julio a partir de las 10 de la mañana convocamos una concentración en Parque del Este para luego finalizar en una la marcha en la Zona Rental de Plaza Venezuela. La concentración de la comunidad LGBTIQ+ sostiene como bandera la consigna del orgullo gay en todo el territorio del país.

-Y al finalizar la concentración y la marcha… ¿Qué?

-La clausura de esta actividad tiene previsto realizar un concierto y diversas actividades de orden cultural, donde todo el publico caraqueño y venezolano esta invitado en participar abiertamente.

¿Cuántas asociaciones y fundaciones en Venezuela los acompañan en esta nueva campaña nacional?

-En el mes del orgullo LGBTIQ+ hay 46 asociaciones participando de estas actividades de concentración y movilización nacional. Esperamos que se sumen un nuevo grupo de organizaciones a esta propuesta. Además, es bueno recordar, que en esta nuevo jornada de trabajo, un grupo de fundaciones, asociaciones y ONG, se han manifestado públicamente a favor de esta propuesta de concentración y marcha.

-¿De dónde proviene la logística para hacer posible esta movilización?

-No contamos con recursos propios para hacer posible nuestra agenda de trabajo en el mes del orgullo LGBTIQ+. Todo es producto de un trabajo filantrópico y de colaboración en equipo. El 28 de junio es el Día Internacional del Orgullo Gay y nuestra bandera esta orientada a defender nuestros derechos como ciudadanos del mundo. Para eso tenemos tiempo trabajando en la defensa y la conquista de todos nuestros derechos.

¿Con qué tipo de apoyo cuentan?

-El comité preparatorio del evento son veinte personas, pero en la realización general del evento contamos con múltiples asociaciones y agrupaciones que están colaborando de forma desinteresada. Todo nuestro trabajo es sin fines de lucro y trabajamos con los pocos recursos con que cuenta la diversas agrupaciones sumadas en esta propuesta de concentración y marcha.

-¿Cuántas personas LGBTIQ+ están registradas en las organizaciones que respaldan estas actividades?

-Para precisarte esta respuesta tenemos que abrir todos los clósets de todas las familias venezolanas. No podemos cuantificar en términos de estimaciones cuánto somos y en donde estamos distribuidos. Ahora bien, en nuestro país se tiene estimado que existe de forma extraoficial de dos a tres millones de habitantes que pertenecen al contexto de la comunidad LGBTIQ+. Ahora esta es una responsabilidad del Instituto Nacional de Estadística quien debe establecer un mecanismo para precisar cuántos somos en realidad en Venezuela.

-Sobre las nuevas tendencias de denunciar los actos de acoso, hostigamiento y bullying a nivel empresarial, escolar y familiar, surge la interrogante: ¿Qué opina la comunidad sobre estos temas en Venezuela?

-El acoso, el hostigamiento y el bullying familiar, laboral y escolar, en cualquiera de sus formas se puede definir como un maltrato psicológico, verbal o físico producido entre las personas de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado, tanto en el aula, como en el hogar y los espacios de trabajo, como también a través de las redes sociales, con el nombre específico de ciberacoso. Nuestra comunidad sostiene una campaña para denunciar cualquier forma de violencia de este tipo, siempre exigiendo el respeto de los derechos de la comunidad.

-¿Qué opina sobre el silencio de los políticos venezolanos en el tema de los abusos sexuales a menores en el país?

Siempre he manifestado de forma pública y notoria mi indignación por la subestimación de la pederastia y pedofilia en el discurso político. Además de la hipocresía de nuestra clase política sobre estos temas.