“Ni a la administración de Maduro le van a prestar dinero ni a un gobierno débil de la oposición le van a prestar dinero”, enfatizó el economista e investigador de la UCAB

Una propuesta para la estabilización económica de Venezuela fue presentada, hace una semana, por los economistas Luis Zambrano Sequín y Leonardo Vera. No es la primera vez que ambos plantean rutas a seguir y medidas a tomar. Lo que cambia, seguramente, son las condiciones, porque cada vez el país tiene el agua más al cuello.

Zambrano Sequín, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), señala, de entrada, que el gobierno “no tiene la situación fácil para instrumentar un programa de estabilización”, y esgrime una razón: los diversos orígenes de los desequilibrios macroeconómicos.

“El gobierno se ha quedado sin fondos en monedas duras que le permitan incrementar el gasto, y que le permitan reducir las fortísimas restricciones que tiene el sector privado para funcionar”, recuerda. Las dos expresiones de la inestabilidad son la inflación y la depreciación del bolívar. Es urgente, insiste, “estabilizar la tasa de inflación a un nivel lo más bajo posible, y evitar una permanente y elevada depreciación del tipo de cambio”.

-¿No se está haciendo nada en esa dirección?

-Es que hacer algo en esa dirección tiene unos requisitos. En primer lugar, Venezuela necesita estabilidad política. Por otro lado, necesitamos reconstituir institucionalmente elementos clave desde el punto de vista económico, empezando por el BCV. Necesitamos sentarnos a negociar con los acreedores. Venezuela es el país más endeudado del planeta hoy, y de alguna u otra manera volver a tener acceso a los mercados financieros -elemento fundamental para poder recuperar la economía- exige refinanciar o empezar a negociar el refinanciamiento de la deuda. Por otro lado debemos tener acceso a la banca multilateral, que son los organismos llamados a prestar recursos a países que están en la situación venezolana. Si esas cosas no se atienden simultáneamente es muy difícil esperar que la economía se va a estabilizar. Por supuesto, si no hay estabilidad tampoco habrá crecimiento económico. Venezuela necesita miles de millones de dólares para recuperar su crecimiento. Venezuela necesita inversionistas fuertes, con alta capacidad para poder funcionar en un mercado global. No vamos a salir de abajo con bodegones ni vamos a salir de donde estamos vendiendo empresas que la mayoría de las cuales están quebradas. Eso no es lo que necesitamos para poder estabilizar y recuperar a Venezuela.

-Usted habla de estabilidad política. ¿Cuál es la estabilidad política necesaria para el avance económico?

-Ese es un asunto que está con una interrogación gigantesca, y es uno de los grandes problemas que tenemos. El gobierno, en las circunstancias en las que está, no va a tener una vida prolongada y fácil. No es sostenible esta situación. El gobierno puede ganar oxígeno unas semanas, unos meses, pero de esa manera no hay largo plazo, o si lo hay, tendrá que ser un largo plazo complejo, mucho más difícil que el actual. Quizá tengamos un gobierno menos democrático de lo que ya es. Y por otro lado la oposición tiene que, de alguna manera, conseguir la unidad, y plantearse un gobierno de transición. Un gobierno de transición unitario, que supone la inclusión de grandes fracciones de lo que hoy está en el gobierno. ¿Por qué? Porque si no hay un consenso político amplio, y social, es muy difícil sentarse con los acreedores, sentarse con la banca multilateral, levantar las sanciones que hoy pesan sobre la economía venezolana y atraer inversiones de largo plazo, que son las que necesitamos. Si no hay estabilidad política ninguna de esas cosas se puede conseguir.

-¿Cuantos miles de millones? ¿En cuánto tiempo? ¿A quién se los entregan? Pareciera que a la administración de Maduro no le van a prestar.

-Ni a la administración de Maduro le van a prestar dinero ni a un gobierno débil de la oposición le van a prestar. Y ese es el punto. Ese es el gran problema que tenemos, en primer lugar. La estabilidad política y el consenso político alrededor de un programa económico de estabilización y de reformas es fundamental. Es una condición necesaria. Sin eso, no hay manera de avanzar, y todavía no hemos podido conseguir una salida en ese sentido. Estamos en un atolladero. Hoy día pareciera que lo mejor que nos puede ir es estabilizarnos en el foso. Si el gobierno de Maduro no es excelente lo más que va a conseguir es estabilizar esto en esta situación, la cual evidentemente no es atractiva para nadie. Por eso escribimos ese papel y se lo hemos propuesto tanto al gobierno como a la oposición para tratar de alguna manera de coadyuvar a que se logre una salida política, en primer lugar. Luego están los temas de la programación económica, de la construcción de un programa de consenso, no solo político, sino también social. Necesitamos un respaldo social y político para un programa de estabilización y de reformas que nos permita acceder a estos recursos multilaterales de los cuales no podemos prescindir. Necesitamos eso para sentarnos a negociar una deuda de 150 mil millones de dólares que, de alguna u otra manera, debemos negociar con nuestro acreedores para retornar a tener acceso a la banca, al crédito comercial.

-¿Cuánto dinero necesitamos y en cuánto tiempo?

-La cuantificación de eso cambia todos los días. Se hicieron cuantificaciones, sobre todo en 2019. Participé en algunos grupos en los que se trabajó eso, pero las condiciones cambian permanentemente. Cada mes que pasa, cada semana que pasa los requerimientos aumentan.