Pese a este diagnóstico, el dirigente gremial no quiere quedarse en la queja: “Nos hemos sentado a hablar con la Asamblea Nacional, siempre en el entendido de que tenemos la vista puesta en el futuro. No veamos hacia atrás. La verdad es que no hacemos nada quejándonos y lamentándonos de lo que fue y ya no es”. Plantea abordar 10 leyes del sector, entre reforma y elaboración de nuevas normas. Confirma la exportación de ganado en pie al Medio Oriente, y específicamente a esa región del mundo por el riesgo de aftosa

Como el peor de los herrajes, tres crisis han marcado al ganado venezolano: la Guerra de Independencia, la Guerra Federal y el ciclo sociopolítico que comenzó en 1999. Esta cuenta la saca Luis Prado, vicepresidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga).

En el sector ganadero venezolano “tenemos una serie de limitantes que nos vienen afectando desde hace bastante tiempo”, señala Prado durante el programa Con tres puntos, transmitido por la cuenta en Instagram de contrapunto.com.

“Uno de los factores limitantes más importantes es la inseguridad jurídica, porque afecta sensiblemente el patrimonio de los ganaderos venezolanos. Las invasiones son un tema álgido, la puerta de entrada a la gran mayoría de los delitos que se cometen en el medio rural”, expone.

-¿No se pararon?

-No. Las invasiones siguen.

-¿Cuántas se han registrado en lo que va de año?

-Una estadística fiel no la tenemos en este momento, pero tenemos en el estado Barinas una oleada de invasiones que vienen afectando a unidades de producción ganaderas.

-¿Cómo inciden en la producción?

-El invasor penetra en la unidad de producción y lo primero que hace son daños ambientales: tala en zonas protectoras de los ríos y en zonas de reserva, vende la madera y, por supuesto, va acabando con la fauna. Va produciendo una serie de delitos contra la Ley Penal del Ambiente. Después, cuando se merman las condiciones de la fauna, también va contra los rebaños. Empieza a matar ganado, empieza a producirse el abigeato.

-¿Cuántas cabezas se han perdido?

-Nosotros tenemos una estimación de que 10% del rebaño nacional es víctima de abigeato. Es una cifra bien importante. Estamos hablando de un millón de cabezas al año. Sigue una serie de delitos contra la propiedad, como el hurto de partes de maquinaria e implementos, el robo y maltrato a trabajadores y productores.

-La gente se roba el ganado. ¿Se va por la frontera? ¿Lo mata? ¿Ese millón de cabezas para dónde va?

-Se produce un mix. Gran parte de esos animales se dirige hacia la frontera, porque el ganado venezolano es el más barato de toda la región y uno de los más baratos del mundo, y tenemos una frontera muy activa con Colombia. Pero también existe la matanza de animales para el consumo en las zonas aledañas. Venden ese ganado, venden el animal muerto. Pueden matar un animal de alto valor genético, y de 300 kilos que pueda tener en carne, a lo mejor se llevan 50 o 60 kilos; el resto se pierde. Matan lo que sea.

-¿Qué pasa con el diésel?

-Es un tema complejo, porque afecta directamente a la producción agropecuaria nacional. Hay que realizar una serie de labores en el campo; labores de mecanización, de mantenimiento, control de malezas, fertilización, y todo necesita diésel. Incluso, para la producción lechera hay fincas habilitadas para el ordeño mecánico, necesitan electricidad y esa fuente de respaldo eléctrico son las plantas, que trabajan con diésel.

-¿De cuánto es el déficit de diésel?

-Nosotros tenemos una necesidad de unos 30 mil barriles de diésel al día para ganadería. Estimamos que entre 80% y 85% de esa maquinaria que se emplea en la producción ganadera está ahorita paralizada.

-¿Hasta cuándo pueden esperar una respuesta, apalancados en sus inventarios?

-En el sector ganadero podemos racionalizar más el gasto de combustible. Pero los ganaderos estamos dedicados también a actividades agrícolas, producimos cereales (arroz, maíz, sorgo), y para esas actividades de preparación, siembra, cosecha y transporte de esa producción se necesita diésel. Un tanque de 10 mil litros de gasoil, en una finca en la que tengas un consumo de mil litros diarios en un pico de preparación de tierras, te alcanza para 10 días.

-En el mercado negro hay diésel. ¿Cuánto cuesta?

-No te puedo decir cuánto puede costar. Sí puedo decir que hay depósitos que prestan el servicio de traslado de fletes de diésel, te suministran el diésel y te cobran el flete.

-Ustedes han planteado la importación del diésel. ¿No han tenido respuesta?

-No hemos tenido respuesta. Nosotros abrimos esa posibilidad, la planteamos como una posibilidad a la espera de que el ejecutivo nacional nos hiciera algún planteamiento, porque debemos planificarnos en función de la norma del Estado. El que tiene la exclusividad para la comercialización, la importación, la distribución de combustible es el Estado.

-¿Mantienen en pie esta propuesta?

-Estamos dispuestos a hacerlo; lo que necesitamos es la orientación y el apoyo.

-¿Qué otra opción están manejando?

-Estamos esperanzados en la oferta que hizo el presidente hace unas dos semanas, porque ofreció que iban a atender el tema del combustible por un periodo de 60 días como una medida de emergencia mientras buscaban las soluciones estructurales que permitieran el acondicionamiento.

-¿Ha habido algún cambio?

-Todavía no nos han presentado ningún plan, ninguna opción. Lo que hemos visto son colas en las estaciones de servicio.

-¿Cómo están manejando las complicaciones que genera?

-Seguimos manejando el ordeño. Seguimos trabajando. Nosotros nos mantenemos operativos. ¿Hasta cuándo? No lo sabemos todavía.

-¿Este es el momento en el cual el rebaño ha caído más?

-Ha habido tres grandes colapsos en el rebaño nacional. El primero fue cuando la Guerra de Independencia; en 1810 se estimaba un rebaño nacional de 1,2 millones de cabezas y en 1821 se estimaba que había 250 mil reses. Se perdió casi todo el rebaño nacional. Fue en gran medida el sector ganadero el que financia la Guerra de Independencia. Después vino un periodo de recuperación, en el cual se produjo un crecimiento un crecimiento sostenido hasta la Guerra Federal. Cuando vino la Guerra Federal se produjo ese segundo gran colapso. Después vino un periodo de crecimiento sostenido del rebaño nacional hasta 1998, y en 1998 se produjo una caída sostenida con una pendiente menor. Nos ha llevado a la pérdida de 50% del rebaño.

-¿Guerra de Independencia, Guerra Federal y…?

-Yo diría que el proceso socialista, por llamarlo de alguna manera. Pero siempre hay posibilidades de “recoger la cabuya”.

-¿Cómo se puede “recoger la cabuya”? Están en un proceso de diálogo con la administración de Nicolás Maduro. ¿Qué ha ocurrido?

-Nosotros estamos abiertos al diálogo. Nuestra voluntad es la de garantizarles a los ciudadanos venezolanos el plato de comida tres veces al día en su mesa. Eso es lo que nosotros queremos, eso es lo que nosotros perseguimos y por eso estamos abiertos al diálogo. Nos hemos sentado a hablar con la Asamblea Nacional, siempre en el entendido de que tenemos la vista puesta en el futuro. No veamos hacia atrás. La verdad es que no hacemos nada quejándonos y lamentándonos de lo que fue y ya no es. Pongamos la vista en el futuro. Veamos ese país que queremos y vayamos hacia allá.

-¿Qué le han propuesto al sector oficial?

-Tenemos un tema que es fundamental: el tema legislativo. Una de las grandes limitaciones es el abigeato. Nosotros hemos planteado la reforma parcial de la ley de protección a la actividad ganadera, pero también tenemos que atender otras leyes, hay que revisar otras leyes, como la ley penal del ambiente. Tenemos que revisar algo de la ley de tierras, de la ley de seguridad alimentaria.

-¿Cuántas leyes están pidiendo revisar?

-Hicimos entrega de un documento en el que planteamos 10 leyes.

-¿Reformar 10 leyes?

-Entre reforma y redacción de nuevas leyes.

-¿En cuánto tiempo se puede reanimar el sector ganadero, y con cuántos recursos?

-La inversión es monstruosa. Es una cifra que no me gusta comentar porque son números demasiado altos. Sin embargo, debemos ir avanzando con planes de inversión que nos permitan ir desarrollando nuestras actividades en función del crecimiento sostenido y paulatino. Roma no se hizo en un día. Nosotros debemos hacer otro tanto. Tenemos que reconstruir. Todo el dinero que pueda tener el sistema financiero nacional no alcanza.

-¿De dónde podría salir ese dinero? ¿Multilaterales? Hasta ahora ustedes andan “en caballo en pelo”.

-Una de las vías es la multilateral, y la otra vía puede ser la inversión extranjera directa. Pero por supuesto, para ambos es necesario construir confianza. Si no existe confianza, no hay inversión. Si no hay inversión, no hay producción. Si no hay producción no tenemos nada, no existe paz social.

-¿Cuáles son las alternativas de transición? Les están permitiendo exportar carne. ¿Cuánto cuesta el ganado en pie en Venezuela, y en cuánto lo están vendiendo para la exportación?

-El ganado en pie está entre 85 y 90 centavos de dólar el kilo. Eso ha alcanzado este precio por la presión de la compra de ganado para la exportación. Si no existiera ese mercado alterno los precios serían inferiores.

-¿A dónde se está exportando ganado?

-Para el Medio Oriente. Irak, Egipto, Líbano. Son países del Medio Oriente porque tenemos una enfermedad endémica, que es la fiebre aftosa, que genera limitaciones comerciales de acuerdo con lo expresado por el código de animales terrestres que regula la Organización Mundial de Comercio.

-¿Nuestra carne es de baja calidad?

-No es de baja calidad. La fiebre aftosa es una enfermedad de curso agudo y muy contagiosa. El comercio de ganado o de productos bovinos se realiza entre dos tipos de países: entre países con riesgo epidemiológico cero, como Estados Unidos, México, Canadá o cualquier país del continente americano entre ellos, porque el único país que tiene fiebre aftosa en todo el continente es Venezuela; ese comercio entre países con riesgo epidemiológico cero es un comercio fluido, de mejores características.

-¿Nosotros entramos en el otro circuito?

-Nosotros pertenecemos a otro mercado, que es el mercado de riesgo epidemiológico asumido, en el cual Venezuela exporta ganado a Turquía porque Turquía tiene fiebre aftosa. Esos son los mercados que podemos tener.

-¿Se exporta el animal vivo?

-Sí. Ahorita se está haciendo la exportación de animales vivos porque esos países musulmanes necesitan beneficiar a los animales de acuerdo con un ritual que es el ritual alal. Los animales deben llegar vivos.

-¿Cuántos se están exportando?

-La idea del ejecutivo son 300 mil cabezas en un año. Creo que no hemos llegado a las 40 mil.

-¿Eso afecta la disponibilidad de carne en nuestro país?

-Para nada.

-¿Es lo que no consumimos?

-Esto es lo que no consumimos nosotros. Más bien es beneficioso para el sector agropecuario.

-¿Por qué?

-Porque al colocar ese excedente en otros mercados nos deja la posibilidad de que ese ganado que no se comercializa no presione al otro que sí se comercializa en el país. Es un tema de mercado, de oferta y demanda. Estamos vendiendo en otros países el excedente.

-¿Les da posibilidad de financiar nuevas inversiones?

-Quien se gana esos reales de ese diferencial no es el ganadero. El ganadero no se beneficia del plus que pueda tener el precio del ganado en otros pasíes.

-¿Ustedes es 85 o 90 centavos de dólar?

-Eso es. Es al precio que lo vendemos. Ese precio está por la presión que generan esas exportaciones. Colocar 300 mil animales en el mercado nacional no es fácil, porque tienes que poner una gran cantidad de compradores a buscar esos animales y, por supuesto, empiezan a competir unos contra otros y eso genera mejores precios a la hora del productor vender. Si no existiera esa opción, ¿qué ocurriría? Estaríamos vendiendo, tal vez, a 60 centavos de dólar.

-¿Hay que revisar el precio de la carne?

-No. Lo peor que puede haber son las regulaciones. El mercado es el elemento controlador de precios por excelencia. Deja quieto que el mercado se ocupe de esto y ahí nos vamos adecuando. No podemos estar interviniendo con políticas restrictivas o controladoras de precios, porque la experiencia nos ha determinado es que no trae nada positivo.

-El ganado en pie está en 80 centavos de dólar, pero el kilo para el consumidor está en más. ¿Los intermediarios se están quedando con todo el valor agregado?

-Por supuesto. Eso es algo histórico.

-¿Por qué no se ha conseguido una forma de atacar eso?

-Lo típico es que el ganado en canal vale el doble de lo que vale el ganado en pie, y la carne despostada vale el doble de lo que vale el ganado en canal. Si nosotros vendemos en pie a un dólar, en canal valdría dos y para el consumidor valdría cuatro. Y resulta ser que no es así. Este es un tema que obedece a otro tipo de cosas. Se va quedando a lo largo de la cadena de comercialización. Otros se están quedando con la plata. La leche es un caso similar. Cuando analizas la cadena de valor, dices, ¿dónde se quedan estos reales? Porque yo no los tengo. Me reviso el bolsillo y estoy limpio.