El politólogo señala que el reto que se le plantea a Nicolás Maduro es “tomar decisiones que estén orientadas a la liberación de presos políticos y a la construcción de nuevas condiciones electorales para los futuros procesos”. Del lado opositor señala la necesidad de un gran acuerdo temprano para avanzar con un candidato único.

La situación económica será la que lleve a Nicolás Maduro a abrirse al diálogo para tratar de darle respuesta a los sectores que lo han apoyado y que ahora están molestos.

Así lo piensa Luis Aguilar, polítólogo, miembro de la forma Polianalítica, quien sostiene además que el “gobierno es malo para la gerencia pública, pero es bueno haciendo política.

A pesar de esta afirmación llama la atención sobre el comportamiento del chavismo de base sobre las elecciones del 21 de noviembre y asegura que la respuesta ante la gestión de Niicolás Maduro es de molestia porque no hay una respuesta económica adecuada a las necesidades de la población.

En su conversar no puede, ni quiere esconder el “cantado maracucho” que hace dicharachera la conversación previa a la entrevista que hemos pactado en Contrapunto.com y a la cual llegó puntual.

“¡Mirá! El análisis que yo hago es como maracucho y politólogo, en ese orden”, y no tardan en salir la risas de quienes le recibimos en la redacción.

“Considero que la guerra en Ucrania todo el mundo tiene que rechazarla. Todo lo que traiga muerte, crisis; todo lo que genere perseguidos, éxodo; todo lo que genere destrucción merece el rechazo de todos los sectores políticos, económicos, sociales, religiosos a nivel mundial”, suelta como declaración de principios al comenzar la conversación ya con las luces y micrófonos encendidos.

-¿Cómo puede terminar influyendo en Venezuela la crisis entre Ucrania y Rusia?

-Se ha convertido en una gran oportunidad desde el punto de vista económico para el gobierno de Venezuela, dado el acercamiento de altos funcionarios del gobierno de los Estados Unidos hacia Miraflores. Considero que el presidente Nicolás Maduro tiene que ver este hecho como una gran oportunidad.

-Pero ya la vocera de la Casa Blanca Jean Psaki dijo que no hay perspectiva de comprar petróleo a Venezuela.

-El embajador James Story dijo por muchos años que era imposible que se relanzarán las relaciones entre la Casa Blanca y Miraflores, mientras Nicolás Maduro estuviese en el poder y fíjate lo que pasó: fue que el mismo embajador James Story, quien acompañó al enviado Juan González a encabezar la misión diplomática.

-¿Eso puede barajar la partida dentro de las corrientes del chavismo y las corrientes opositoras que están en pugna?

-Al final todas las corrientes políticas del chavismo cierran filas a la hora de apoyar al presidente Nicolás Maduro en cuanto su política económica, su política electoral y social. El principal reto de Maduro no es convencer a las bases del chavismo y a sus distintas corrientes ideológicas de apoyar un posible relanzamiento de las relaciones bilaterales entre los Estados Unidos y Venezuela. El reto es tomar decisiones que estén orientadas a la liberación de presos políticos, la construcción de nuevas o más alternativas o condiciones electorales para los futuros procesos.

-¿Eso le da a la oposición una oportunidad de participar para generar ese cambio que busca?

-Absolutamente. Entendamos que el terreno donde la oposición realmente es fuerte es el político y electoral. En los demás terrenos la oposición ha fracasado. En el terreno de la violencia, en el terreno, de las marchas, en el terreno de la confrontación, en el terreno de los golpes de Estado, en el terreno de los atajos…

-Del otro lado el gobierno ha fracasado en el control de la inflación, en el tema de la pobreza. Los políticos venezolanos parece que han fracasado en su gestión.

-El gobierno per sé ha fracasado en las distintas áreas de gestión pública. El gobierno del presidente Nicolás Maduro es un gobierno malo para la gerencia pública, pero es bueno haciendo política. Su gran reto, que se convierte en una gran oportunidad, es diseñar estrategias enmarcadas en el tema económico que le permita al país superar la crisis de políticas públicas, la inflación, la crisis del sistema eléctrico nacional, la crisis de la gasolina.

-¿Eso es posible en medio del escenario político que estamos viviendo?

-Yo creo que es posible diseñando con creatividad.

-No es lo que abunda en la política venezolana ni del lado del gobierno, ni del lado opositor.

-Eso es cierto también.

En la conversación surge el tema del rechazo y la desconexión de la clase política de la población.

En este sentido, Aguilar señala que “los actores políticos están más concentrados en el mundillo político que es pequeño. Se concentran en la crisis política nacional e internacional en vez de que estar concentrados y abocados en la solución concreta de los problemas públicos que afectan a la gente. Esto ha generado una desconexión, un divorcio de la población en general con sus líderes políticos”.

Coincide en que este escenario favorece al oficialismo y el el gobierno sale ganando, porque al controlar el poder controla los hilos de las reacciones y quienes están desconectados no generan un cambio.

-Entonces… ¿cuál es la opción que tiene Venezuela para realmente avanzar hacia un cambio que la saque de la crisis política, de la crisis económica y de la crisis humanitaria?

-El país en general, y me refiero a gobierno, oposición, a la población y a todos los sectores que hacen vida a nivel nacional, debe construir un gran acuerdo para la reconstrucción de la economía nacional. Que que todo gire en torno a la estabilidad del país en materia económica. En segundo lugar, que todos los actores políticos construyan grandes acuerdos y grandes consensos, comenzando con el gobierno nacional para volver a la política, para volver a la Constitución y para volver a los procesos electorales que legitimen todos los poderes públicos del Estado y a los tres niveles de gobierno.

-¿Eso no estaba sucediendo con las negociaciones en México?

-México nos estaba regresando a la política, pero el gobierno decidió utilizar la figura de Alex Saab como un elemento de negociación, que al final fue innecesario. Alex Saab no es más importante que Venezuela.

-El escenario que se sirve con el llamado a diálogo hecho por Nicolás Maduro, con las presiones que evidentemente se notan de la comunidad internacional hacia Maduro y hacia los factores de oposición… ¿Cuál es el análisis que ha hecho Polianalítica?.

-Te reitero que todos los actores que hacen vida en el país, sobre todo los políticos, tienen que llegar a grandes acuerdos para estabilizar la economía.

-¿Cuál es ese espacio para llegar a los acuerdos? No se encuentran y hay un establishment que pareciera estar cómodo con ello.

-Por ejemplo Juan Guaidó, que lidera un sector importante de la oposición venezolana y de relaciones internacionales, debería hacer el lobby necesario para que la comunidad internacional suspenda las sanciones a la industria petrolera venezolana.

-¿Juan Guaidó tiene ese poder? ¿Tiene la posibilidad de influir sobre Estados Unidos de esa manera?

-Yo creo que Juan Guaidó tiene influencia a nivel internacional y considero que debería llamar a la reflexión a actores como Estados Unidos sobre que las sanciones hacia la economía venezolana, más que afectar a los actores del gobierno, te afectan a ti, a mí y a la población en general.

-Entonces… ¿quien tiene la llave de eso es Juan Guaidó?

-No necesariamente, pero sí puede, podría construir el escenario de reflexión.

-Y por el lado del Gobierno… ¿cuál es la tarea?

-La comunidad internacional se lo ha dicho a Nicolás Maduro: Libera los presos políticos, vuelve a la Constitución, respeta y genera mejores condiciones electorales, respeta la libertad de expresión y sé tú el gran líder que construye un escenario de negociación orgánica, no necesariamente en la comunidad internacional, puede ser acá en Venezuela.

-Cuál sería el interés de Nicolás Maduro de hacer ese cambio si hasta ahora le ha funcionado estar como está. Se mantiene en el poder. ¿Cuál sería el estímulo?

-El estímulo sería el tema económico. Es evidente que la crisis económica le ha generado al Gobierno la imposibilidad de solucionar problemas coyunturales de la economía, de los servicios públicos, como por ejemplo el tema eléctrico, que afectan al final el desarrollo y el crecimiento de la economía ¿Cómo un comerciante o empresario puede trabajar si no puede pasar el punto de venta? ¿Cómo prenden el sector charcutero los refrigeradores?

-¿La economía va a obligar a Maduro a negociar?

-El electorado del chavismo no votó por el PSUV en las pasadas elecciones del 21 de noviembre por el descontento hacia el tema económico. Sienten que todo lo que dice el presidente en sus programas no se está materializando en la calle, y esto genera un descontento natural en la bases del chavismo.

-Hablamos ya de Guaidó y del oficialismo, pero en el sector opositor hay un arco iris de participantes. Está en la Alianza Democrática, actores emergentes como Fuerza Vecinal, movimientos en las regiones, la APR liderada por el PCV y hay otros actores del chavismo disidente. ¿Cómo se articulan esos factores de la oposición para convertirse realmente en una opción de poder?

-Nosotros en Polianalítica manejamos estas proyecciones de cara a las elecciones presidenciales 2024:  Si todos los sectores que adversan políticamente al gobierno nacional quieren ganarle o impedir la reelección de Nicolás Maduro, o el triunfo del candidato que sea del oficialismo en el año 2024, deben convocar y organizar un gran proceso primario a nivel nacional para escoger al candidato opositor unitario.

Aguilar hace énfasis que este proceso “tiene que ser amplio” y acota que la vanguardia opositora debe permitir que todos los sectores que se oponen políticamente al gobierno nacional participen en esas primarias.

Sostiene que es necesario “diseñar escenarios probables por si el Gobierno decide inhabilitar al candidato opositor que nazca de ese proceso primario. La oposición venezolana debe entender que para ganarle un proceso electoral al gobierno nacional, más que prenderle velas al descontento de la población hacia el gobierno, tiene que organizarse en todos los municipios del país, en todos los estados, cubrir la totalidad de los centros de votación con miembros y testigos de mesa. Crear una campaña paraguas a nivel nacional con un solo mensaje y arrancar la campaña desde el punto de vista organizacional con tiempo”.

-¿Usted que ha sido asesor de candidatos, asesor de dirigentes políticos ve eso posible en el corto plazo?

-Yo soy optimista. Yo creo que sí.