A pesar de que está comprobado científicamente que esta población es menos vulnerable, se deben tomar medidas preventivas y no bajar la guardia ante un virus que sigue siendo muy cambiante

Ante el avance de la cepa brasileña en Venezuela, el gobierno de Maduro decretó dos semanas de cuarentena radical, incluyendo la Semana Santa. De igual manera, se ha visto una relajación por parte de la población, y medidas polémicas que para muchos han llevado a que luego de un año estemos prácticamente en el mismo sitio.

Sin embargo, ya se habla del plan de vacunación, que aunque en Venezuela no esté muy claro, representa una luz al final del túnel dentro de una pandemia que sigue colocando en jaque a toda la humanidad.

Otro de los temas importantes, y en donde se ha visto mucha relajación es en los niños, los padres deben seguir protegiéndolos, pues a pesar de que está comprobado que son menos vulnerabes, se ha visto un leve incremento en casos complicados en los menores. Para conversar sobre este tema y tener claro como afrontar y prevenir el COVID-19 en la población infantil, Contrapunto conversó con el pediatra puericultor, Joao Do Nascimento, quien ha estado enfrentando esta pandemia desde la línea de batalla que le corresponde.

Al principio de la pandemia nos cuenta el doctor Do Nascimento, se creía que el COVID-19 no afectaba a los niños, sin embargo, con el pasar del tiempo, se comprobó que no era cierto y que a pesar de ser en menor cantidad, el contagio existe.

Según cifras de la OMS, el 2,2 % de los casos corresponden a población pediátrica, una cifra pequeña que quizás no genera alarma pero que se encuentra latente: “Los niños mayores de 10 años ya pueden contagiar el virus igual que el adulto, la sintomatología de nuestros pacientes pediátricos es muy poco específica, como alguna afección respiratoria común y hay otros síntomas que no son tan frecuentes”, afirmó.

Ante esto, Do Nascimento recomienda a los padres tomar todas las medidas necesarias de bioseguridad recomendadas por la OMS para proteger a los niños y evitar el contagio: “Se dice que el 15 % de los pacientes pediátricos con COVID-19 son asintomáticos, sin embargo pueden transmitir la enfermedad”.

Ante este escenario, enfatiza la importancia de mantener la guardia en alto y evitar la relajación para evitar que se propaguen los casos entre los niños y de igual manera para la población adulta, manteniendo el valor de responsabilidad paterna.

En el caso de los recién nacidos, lo primero que destaca el doctor Do Nascimento es que la lactancia es el mejor alimento que se le puede proporcionar al bebé y en este sentido subraya que una madre con COVID-19 no le va a transmitir al bebé la enfermedad a través de la misma. Sin embargo, debe tomar todas las medidas de bioseguridad para amamantarlo.

“Ya cuando hay una sintomatología más completa, se debe tener mayor cuidado. Debemos tener mucha conciencia y evitar sacar a las calles a los niños durante esta pandemia, evitar lugares concurridos, esto no debe seguir sucediendo. Es importante mantener el bebé en casa, evitar el contacto con familiares, algún vecino. La debida protección de los padres cuando salgan a trabajar y a realizar las compras para el hogar”.

Asegura que los recién nacidos deben ser sacados a la calle únicamente para aplicarles sus respectivas vacunas, que lo protejan de distintas patologías que siguen su curso: “Se debe tomar todas las medidas, hay que colocarle las vacunas para no dejarlo libre de muchas enfermedades”.

En cuanto a la utilización del tapabocas, destaca que ningún niño menor de 2 años deben utilizarlo, debido a que no saben utilizarlo, puede ocasionar dificultades respiratorias y tienden a manipularlo con sus manos.

“Al ser un virus nuevo se encuentra en constante evolución y se ven distintos síntomas, hay que tener en cuenta que si te da COVID-19, al sobrellevarlo se debe tener en cuenta que hay reacciones tardías, son variantes que se estudian diariamente y aún no sabemos. Lo mismo puede ocurrir en los niños”.

¿Qué hacer si un niño tiene COVID-19 o es sospechoso de tenerlo?

“Lo primero que debe hacerse es mantener la calma, los niños deben tener un pediatra de cabecera con el cual comunicarnos. Debemos no acudir a los centros de manera abrupta para no colapsarlos. Esperar la opinión del médico vía telefónica, cualquier sintomatología respiratoria es importante comunicarla”.

Hay que tener en cuenta las variantes del COVID-19 en la población pediátrica y así evitar que las complicaciones lleguen a causar daños mayores. Finalmente hace un llamado a no entrar al pánico y a no negarse a la posibilidad de la vacuna cuando la misma llegue y se presente un plan en Venezuela.