Aparte de más sanciones a individualidades y la condena política de las democracias son pocas cosas las que se pueden hacer afirma el internacionalista. “El régimen lo sabe y por eso actúa de esta forma”

Frente a los últimos sucesos de la política venezolana en dónde existe una disputa por el control de Poder Legislativo nacional, las gestiones que pueda hacer un sector de la comunidad internacional para presionar al Gobierno de Nicolás Maduro están alcanzando sus límites, según la percepción del internacionalista Kenneth Ramírez.

Habla pausado al atendernos vía telefónica y analiza cada una de las interrogantes que le hacemos desde Contrapunto.

-¿El Gobierno busca aislarse de la región?

-El gobierno está aislado de la región. Trata de fugarse de la región podríamos decirlo de esa manera. Se apoya en los respaldos que tiene en los No Alineados y todas gestiones que puede hacer en Naciones Unidas y sus mecanismos. Los cuestionamientos a sus actuaciones se acentúan.

-¿Por qué lo hacen?

-Entienden que la presión de la comunidad de las democracias a través de sanciones y condenas política ha llegado a cierto techo. Los costos que han tenido que asumir también han alcanzado un nivel. Los países que cuestionan a Madurono puede ir mucho más allá. El régimen se han mantenido y logrado sostenerse en el poder.

-Les ha funcionado la estrategia entonces.

-Han sabido medir muy bien los tiempos. En eso han sido muy diestros. Trump está en un ciclo electoral y su público es neo aislacionista. Trump siempre podrá argumentar ante los votantes de la Florida que fue más duro y aplicó más sanciones a Maduro que la que impuso Obama, con eso tiene una carta muy importante para ese grupo de electores. Por otro lado Pompeo ya no habla de lo militar sino de una política de presión y de refreno. Eso envalentona a Maduro. La Unión Europea no se anima a aplicar sanciones económicas y el Grupo de Lima no está en sus mejores momentos por sus propios problemas internos en cada uno de los países.

La conversación se traslada al plano geopolítico y al tocar el tema Ramírez señala que los Estados Unidos y el viejo continente “tienen los ojos puestos sobre la crisis con Irán”.

“Además existe otro caso en el Mediterráneo con Turquía apoyando al régimen libio instalado en Trípoli y a Egipto respaldando al que está colocado en Bengasi. Ante este cuadro el equipo de Maduro analiza que la comunidad democrática internacional que lo presiona sufre un desgaste y no pueden ir mucho más allá. Existe un techo y se está alcanzando”.

Por otra parte destaca que están los países del Alba y Rusia que no reconocen a Guaidó y ese es el respaldo que recibe Maduro en plano internacional.

“Rusia necesita una cobertura legal para los negocios petroleros que tiene con Venezuela y esta situación lo favorece y por eso reconocen a Luis Parra”, sostiene Ramírez.

Al hacer una evaluación de los apoyos y rechazos a la situación generada por el conflicto alrededor de la asamblea hace una clasificación entre los que apoyan a Guaidó, los que rechazan los hechos y buscan la negociación y los que reconocen a Parra.

“El régimen busca aprovechar el desgaste de la comunidad democrática internacional. Ya ha pasado un año y no cesa la usurpación. Por supuesto que hay dudas en algunos gobiernos sobre si Guaidó podrá. Maduro juega al discurso de la fuerza. Le dice al mundo la negociación es conmigo: Yo soy la realidad, lo demás es fantasía”, sostiene el analista.

-¿Qué puede esperarse de la presión internacional?

-En el caso de los Estados Unidos se esperaría que sanciones a los parlamentarios que se prestaron para la componenda del Gobierno en la Asamblea Nacional y seguramente le pedirá a la Unión Europea que aplique sanciones económicas. Sin embargo, Josep Borrel (Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad) han reiterado que no es partidario de sanciones, así que no pareciera que tomará ese camino. Es probable que se sigan con sanciones individuales pero no mucho más que eso.

Finalmente Kenneth Ramírez sentencia: “La presión internacional es importante y ayuda en casos como el venezolano, pero lo que es determinante es la presión interna, la capacidad de organización, el diseño de las estrategias y las acciones coordinadas. El tema es el tiempo y el tiempo atenta contra Guaidó. Este año hay elecciones y se tiene atender ese tablero”.