El candidato a Gobernador sostiene que un sector radical del G4 es “un factor aliado del Gobierno. Jugaron en el 2017 a entregarle las gobernaciones al gobierno. Jugaron en el 2018 a entregarle la reelección a Nicolás Maduro como Presidente”. Percibe que se retirarán e impedirán que los votos de la tarjeta de MUD se sumen a los candidatos de la Alianza Democrática, lo que a su entender favorece al Gobierno Maduro

Johel Orta habla de articular empresas entre el Gobierno central, gobernaciones, alcaldías y el sector privado para aprovechar los recursos vinculados al gas y el petróleo y generar los recursos necesarios para mejorar los servicios en su estado.

Cree posible ganarle al chavismo en el estado natal del número dos del chavismo, Diosdado Cabello, porque el proceso interno de elección de candidatos dejo heridas que han llevado a simpatizantes del chavismo a buscar espacios en Proyecto Guácharo que él lidera.

-¿Se fastidió de ser parlamentario y ahora sale a buscar la gobernación de Monagas?

-No. Siempre el plan fue Asamblea Nacional y luego gobernación del estado. El Proyecto Guácharo nació para lograr llevar de nuevo la alegría al estado Monagas. Tú bien sabes que Monagas es un estado donde existen de las mayores reservas de petróleo liviano del planeta y, sin embargo, no tenemos combustible. Yo he planteado en este proyecto la posibilidad de las instalaciones modulares de plantas que procesen ese crudo para, no sólo satisfacer el mercado interno del combustible en el estado, sino que nosotros podamos vender gasolina vender gasolina al Delta, a Anzoátegui y poder nosotros con ese recurso mejorar todo lo que tiene que ver con los servicios públicos. Lo mismo ocurre con el gas. En Monagas se ha quemado durante 80 años miles, de miles, de millones de dólares y pies cúbicos de gas. Soy del criterio que al día siguiente de ser electo gobernador debo conversar con el presidente Maduro y con el presidente de Pdvsa para asociarnos, en este caso, con los rusos que son de los mayores exportadores de gas del planeta y poder nosotros dotar de gas directo a los monaguenses. Poder sustituir la vieja planta de Jusepín y nosotros también entonces exportar gas y generar recursos para que en el estado Monagas tengamos extraordinaria vialidad, extraordinario transporte, extraordinaria electrificación, es decir dotar de servicios públicos a nuestra gente.

-Pero vamos por partes… ¿Es posible ganarle al chavismo en Monagas en momentos en que la oposición está fragmentada, atomizada, dividida y sin un mensaje claro a la población?

-Sí hay un chance importante. En el chavismo hubo un sismo con el proceso interno. Desplazaron a la gobernadora Santaella y la pusieron como Ministra de Educación, pero la persona que ganó el proceso interno tampoco ocupa hoy la candidatura. Ernesto Luna, que era el candidato a la alcaldía, fue subido a candidato a la gobernación y hay allí un desagrado por parte de la gente. Yo te debo decir que un buen sector del chavismo, de ese chavismo descontento, que se siente frustrado, que se siente insatisfecho, ha venido a conversar conmigo, recuerda que yo soy un candidato independiente respaldado por la Alianza Democrática, y al final son nueve organizaciones las que me respaldan.

Orta asegura que el chavismo en Monagas tiene un techo del 22% y siguen cultivando una votación dura a la que ha ido dirigida su campaña. Asimismo, señala que la fuerza oficialista se apalanca en “su electorado más radicalizado”.

-Monagas es un punto de honor porque es el estado del número dos del Psuv y eso es un hueso duro de roer.

-Eso tiene que ver también con el tema interno del PSUV a nivel nacional. Debemos recordar que está el sector del presidente Nicolás Maduro y el sector de Diosdado Cabello y allí va a ser reflejado en esa disputa.

-¿Ustedes quieren meterse dentro de la brecha de la disputa chavista para poder fracturar y llegar a la gobernación?

-Esa es una de las estrategias. Por otro lado está una candidatura del G4, que llamó a la abstención hasta hace un par de meses, que está muy frágil, muy débil por todos los problemas internos que también tiene el G4, que al día de hoy no se han puesto de acuerdo para postular alcaldes, concejales y gobernadores. Tienen un festival allí que no terminan de resolver y esas propias fracturas van a permitir la polarización entre el candidato del chavismo y mi persona, como candidato de la oposición. Yo he dicho que en Monagas Johel Orta es el candidato de la oposición, hay un candidato de la abstención y de la división y un candidato del continuismo.

El candidato asegura que las cifras preliminares de las encuestas que se están procesando hablan de “ese factor polarizador entre el chavismo que cuenta con, no más, de 22% y mi candidatura que que tiene una fortaleza importante sobre el sector opositor. Ahora me corresponde a mí traer, como he dicho, todo eso guácharo rojos que andan volando por ahí, que estás buscando un nido, aquí porque son bienvenidos. Yo sí quiero ser un gobernador de todos los factores. Yo creo en la reconciliación, creo en el afecto, creo en seres humanos, creo que hay que dejar a un lado el tema de la ruptura entre nosotros los venezolanos”

Orta se detiene un segundo solo para puntualizar con sus gestos que “tenemos que entender que el chavismo es una realidad, que la oposición es una realidad, pero que tenemos ponernos de acuerdo para posibilitar la salida en la más grande crisis que haya existido en Venezuela durante toda su historia republicana.

-¿Cuál es la realidad de la intención de voto y Monagas?

-En el proceso pasado la oposición con 28% de participación obtuvimos cerca de 90 mil votos, lo que quiere decir que si esa intención de voto pasa de 28% va sobre el 45%, nosotros estamos prácticamente en un empate técnico con el chavismo.

-¿Y la división de la oposición no podría terminar esté minando ese empate técnico?

-Soy un convencido de que el G4 le está tendiendo una trampa a su electorado y que no van a llegar al final, pero haciendo la maldad de retirarse cuando ya los votos que puedan obtener en esa tarjeta que secuestraron de la MUD no puedan ser sumados a la oposición. Porque quieren crear un caos. Van de nuevo a la catástrofe para decir: “Fíjense no hay manera por la vía electoral”. ¡Nosotros tenemos que convencer a la gente que hay que participar, que hay que votar y que no pueden dejarse engañar y manipular de nuevo por un sector extremo!”.

-Es muy grave. Está acusando al G4 de hacerle el juego al Gobierno?

-Totalmente. Yo soy un convencido que son un factor aliado del Gobierno. Jugaron en el 2017 a entregarle las gobernaciones al gobierno. Jugaron en el 2018 a entregarle la reelección a Nicolás Maduro como Presidente. Jugaron en el 2020 a entregar la Asamblea Nacional en la mayoría de sus curules y ahora van a jugar a lo mismo, juegan al colapso de la democracia y lo denuncio ahora como lo he hecho en múltiples oportunidades.

-El G4 también lanza acusaciones al grupo de la Alianza Democrática y señalan que han estado todo este tiempo jugando con el Gobierno y tratando de lavarle la cara. Los acusan de alacranes.

-Yo no sé en mi caso dónde vieron mi ponzoña. Yo la he utilizado para dar alegría, la felicidad. Hay otros que la utilizan para la maldad. Cuando ellos se sentaron en México los acusaron, los empezaron a llamar cucarachas, ratas y yo denuncié eso. Les dije no se sientan ni ratas y cucarachas. Ustedes están haciendo lo correcto. Se están sentando a hacer lo que hicimos nosotros hace cinco años sin cortapisas y sin ningún complejo, a hablar con el gobierno nacional. Sin la fantasía de un gobierno etéreo y de embuste como el que se pretendió manejar, con el simple fin de obtener un número impresionante de dólares que han manejado a discreción y sin ninguna contraloría. Para ese sector la crisis, la ruptura, le genera muchos dólares. Se le convirtió en un negocio bastante bastante productivo y eso hay que hacérselo saber a la gente. No puede haber una negociación oculta, hay que hablar francamente y aquí después de estas elecciones no hay otras elecciones sino en el 2024, y si no acumulamos músculo político, ganando un buen número de gobernaciones, de alcaldías, de consejerías y de legisladores, no tendremos la posibilidad de ir con fuerza a ganar las elecciones en el 2024.

-¿Esa disputa entre el G4 y la Alianza Democrática no atenta contra esa acumulación de fuerzas?

-Lo que ocurre es que este sector extremista de la oposición pretende convertir el 21 de noviembre en una elección interna de la oposición. Peor aún, el sector de Acción Democrática que lidera el doctor Ramos Allup pretende convertirla en unas elecciones internas de AD, va más allá todavía. Esa irresponsabilidad hay que decirla y aclararla al país porque están haciendo que los candidatos de la Alianza Democrática, que venimos con una línea discursiva coherente desde el 2017, no sólo tengamos que pelear con el candidato del gobierno sino que también como uno el sector opositor.

El candidato ahora habla sobre el tema de “la economía del voto” y destaca la importancia de polarizar con el chavismo y sostiene que algunos dirigentes terminan siendo irresponsables al decir “que sea la gente que se ponga de acuerdo en definir el mejor candidato, porque la dirigencia no tuvo la madurez y la capacidad de hacerlo”.

“Nuestra ciudadanía es inteligente, es coherente y van a entender quién puede derrotar al gobierno, pero primero tenemos que buscar nosotros hacer el mayor esfuerzo. Yo hago un llamado muy serio y responsable a los factores del G4 a que entiendan que no van a obtener más votos que la Alianza Democrática y sólo van a lograr que con menos votos de los que tiene la oposición ganen los candidato del gobierno”, sentencia Johel Orta.

-Vayamos al tema Monagas. ¿Cuál sería la prioridad en los primeros 100 días de gobierno en caso de ser electo gobernador?

-El plan de 100 días de Monagas no va. Está tan destruido el estado que hay que montar hay un plan de 365 días por cuatro años porque de otro modo va a ser imposible.

-Hablemos de prioridades. ¿En Monagas también es el tema de los servicios como en todo el país?

-El tema del agua es grave. Nosotros tenemos unos recursos acuíferos brutales y sin embargo en Monagas la gente, gracias a Dios llueve todos los días, utiliza el agua de la lluvia para resolver los problemas cotidianos. Es fácil de resolver el problema represando nuestras aguas en la frontera con el estado Anzoátegui e instalando una planta moderna de potabilización en los altos del Guarapiche y restaurando la que está en los bajos del Guarapiche, rescatando los pozos de agua que están en este momento colapsados y abriendo nuevos, en conjunto con el alcalde de Maturín, y con los alcaldes del interior, podríamos estar resolviendo este tema muy probablemente en seis meses. Eso está estudiado.

-¿Hay plata para eso? ¿De dónde saldrían?

-En principio con los recursos del gobierno nacional. Yo por eso le hago entender a la gente que el gobierno tiene tres instancias: nacional, regional y municipal. Tenemos que entender que el gobierno nacional está en manos del presidente Maduro, y lo primero que tengo que hacer es conversar con él para decirle el tema del agua nos cuesta tanto y necesito la transferencia de ese problema para poder resolver. Tendríamos la posibilidad también de ir tras la búsqueda de recursos de organismos multilaterales para lograrlo. Está la CAF, el Banco Interamericano de Desarrollo. Tenemos múltiples instancias a las que podremos acudir con proyectos serios.

El planteamiento de Orta no se queda allí y pasa a hablar sobre el aprovechamiento del gas y el petróleo y plantea también una eventual reunión PDVSA.

Es partidario de instalar o crear empresas con participación del gobierno nacional, gobernaciones alcaldías y los entes privados para la inversión en plantas de procesamiento de combustible con una inversión de entre ocho y 12 millones de dólares.

-Usted habla del esquema de mini refinerías.

-Sí. De las que hay en todas partes del mundo y así generar recursos para poder solucionar temas de servicios. Para poder dedicar dinero a la salud, la educación, a la cultura, el deporte en fin, a todas las áreas del desarrollo humano.

Por otra parte habla de un viejo proyecto de establecer un aeropuerto de carga internacional, que por la ubicación geográfica estratégica que tiene Monagas es viable. Asimismo propone la construcción de un puerto de aguas profundas “y no tener que depender del puerto de Guanta y tener la posibilidad de nosotros de comerciar directamente”.

-Eso sólo se lograría en armonía con el gobierno central.

-Por supuesto…

-¿Y usted cree que un gobernador de oposición tendrá la posibilidad de trabajar en armonía con el gobierno central si eso hasta ahora no ha sido posible?

-Ahora será posible, cuando en el caso de Monagas el gobernador entiende que tiene que trabajar para resolver los problemas del monaguense, no para incrementarlos peleándose con el gobierno. Yo soy un hombre de diálogo, que cree y está absolutamente convencido que la única manera de resolver los asuntos es diciéndole: Ciudadano Presidente transfiera las competencias que le corresponden al Gobernador, transfiera los recursos que nos corresponden y nosotros ser desde Monagas seremos generadores del desarrollo.