El “poder joder” es el poder que le queda al gobierno, afirma el profesor de la Universidad de Carabobo, intelectual y escritor. Considera que en Venezuela hay un duelo por la muerte de la opción de Chávez y afirma que la desafección de la población puede dar paso a la movilización y a la rabia

La palabra clave del momento político venezolano, según Jesús Puerta, es desafección. La próxima puede ser rabia, puede ser manifestación, puede ser calle. Pero también puede ser amor. Porque para este escritor y profesor de la Universidad de Carabobo, en Venezuela están dadas las condiciones para enamorarse de un nuevo liderazgo político.

Puerta prefiere usar desafección, en lugar de despolitización. “Las personas se desafectan. Pierden el interés, pierden el entusiasmo, pierden la disposición a participar”, explica. Aun cuando puntualiza que ,posiblemente una encuesta puede medirlo con certeza, destaca que los venezolanos opinan sobre política, hablan de política. “En el pasado reciente hubo una participación política increíble a todo nivel”.

Después “de una gran participación política” hay ahora “desafección”, la gente ni cree que la política resuelva nada, no espera nada de los partidos políticos “y mucho menos espera nada de unas elecciones, y por eso se va separando”.

Las grandes mayorías están en modo sobrevivencia, porque lidian con “una cotidianidad que es bien difícil en la Venezuela de los últimos años, una cotidianidad terrible y sujeta a cualquier cantidad de emergencias”. La gente no participa pero se mantiene la información política, “los venezolanos saben lo que está pasando”.

Entre “las cosas que saben que, producto de esas derrotas políticas, no hay opción; están conscientes de que con este gobierno, con esta opción política que está en el poder no hay solución para los grandes problemas del país”.

Aunque Puerta no duda de que una parte de quienes se abstuvieron el 6 de diciembre, lo hicieron porque acataron el llamado de Juan Guaidó, insiste en que “la mayor parte de la abstención es por desinterés, desafección”: Para qué votar si tengo otras cosas que hacer. “Eso melló la maquinaria del gobierno”.

Recordó que el 6 de diciembre hubo “un uso masivo y corrompido de los recursos del Estado” ,pero los autobuses “se quedaron parados” porque la gente no llegó, “la gente está sobreviviendo”.

-¿Esa desafección la ve por igual en todos los sectores?

-Sí, la veo por igual. Claro, si hablamos de los cuadros, comprometidos con alguna organización, siempre hay un discurso de consuelo, de mantenimiento: No perdimos sino logramos una victoria. En el caso del gobierno pienso que hay un manejo demasiado grotesco. Sí, fue una victoria política pero una victoria pírrica, porque se mantienen en el poder, pero ¿el poder de hacer qué? No tienen poder para resolver los problemas de la población. Para lo único que tienen poder es para robar. Eso a la larga en política se paga. Es poder para mantenerse en el poder. Me perdonas la palabra, el “poder joder”: Un poder para meter preso, para reprimir. Ese es el único poder que les está quedando. Eso se paga.

-¿Se paga de qué manera?

-Una de las cosas de la desafección es que tiene un gran componente emocional. Eso lo estudiaron los sociólogos norteamericanos que hablaron de la cultura cívica, y la cultura cívica tiene un gran componente emocional. La persona tiene que estar dispuesta, debe tener alguna esperanza, alguna iniciativa, alguna ilusión, y ya no la hay. Hay un componente de duelo.

Las encuestas señalan “que 50% de la población evalúa bien a Chávez”, y “apenas 15% hace una evaluación positiva de Maduro. Hay un duelo por la muerte de la opción de Chávez. No solo por la muerte de Chávez como persona, sino por la muerte de lo que representaba Chávez”.

Los duelos tienen varias etapas, describe, y la de este momento es la depresión. “La gente está deprimida porque la promesa de Chávez no se cumplió, y está convencida de que no se va a cumplir. Pero la siguiente fase en un duelo es la rabia”. Por eso “no es descabellado que esta desafección, este reflujo, pase a otra etapa, a un momento de una gran indignación y una gran rabia que pueden manifestarse de cualquier manera, con pequeñas explosiones sociales, protestas. Eso es lo que viene”.

-¿Explosión de la rabia que no va a llevar a ninguna parte?

-Ya lo veremos. Lo cierto del caso es que por un lado va a haber rabia. También ocurre que el gobierno ha dictado la línea “candelita que se prende, candelita que se apaga”. Va a arreciar la represión, y hacia sectores que el gobierno ubique que pudieran darle un canal, una voz a la rabia. Eso va a ocurrir también.

Jesús Puerta lo dice sin tapujos: “El programa político a plantearse es la misma Constitución, que funcionen los poderes, que haya libertades democráticas”.

-¿Para cualquier organización el programa político es que se cumpla la Constitución?

-La Constitución está violada y suspendida. La Constitución está suspendida desde que se eligió la constituyente. En el momento en que hay un organismo que se declara un poder absoluto, por encima de las leyes, ya no hay Constitución. Además, con la ley antibloqueo, el presidente de la república está en capacidad de hacer cosas pasando por encima de todas las leyes, liquidar los activos de la nación para conseguir divisas de cualquier manera. Hay operaciones de liquidación de activos de la nación que van a ser en secreto. Entonces ¿qué Constitución está vigente? La lucha es por restituir la Constitución porque no hay tal Constitución. Ha sido violada, suspendida, violentada.

Hoy, además, no hay una “figura del amor”, no hay un liderazgo que convoque “salvo en sectores muy fanáticos” que dicen que “Maduro es una especie de profeta, un estratega”.

“Un líder no existe, pero puede existir. Están dadas las condiciones emocionales para eso”, aseveró. “Están dadas las condiciones para enamorarse de un nuevo liderazgo”. Hay “un gran despecho histórico, político, de las masas” y “la salida de un gran despecho es el amor”.