Las alertas volvieron a activarse después de la renuncia de vicerrector académico de la UCV ponen un velo de duda sobre la gestión

Manejos opacos sobre recursos de los fondos de jubilaciones, alquileres de los espacios universitarios sin explicaciones claras, son apenas dos de los cuestionamientos que se hacen sobre la gestión de 11 años del equipo rectoral de la Universidad Central de Venezuela y de otras instancias de “la casa de que vence las sombras”

“Hay que generar un instancia de contraloría dentro de la universidad que evalúe el desempeño de los últimos 11 años”, así lo sostiene el profesor universitario Miguel Albujas quien señala que “quienes se enquistan tienden a cometer excesos y abusos”

“Es importante, con base en el planteamiento que hace el vicerrector administrativo, la creación de una comisión ad hoc, con profesores honorables de incuestionable trayectoria administrativa y académica, que comiencen a revisar las irregularidades que se denuncian, empezando por las que son denunciadas por el vicerrector”, sostiene Albujas.

-¿Por qué las universidades nacionales autónomas han perdido el protagonismo de otros tiempos.

-Las universidades han sido víctimas de un cerco financiero que la ahoga, pero el principal problema no está allí. El problema es de liderazgo y hablo fundamentalmente por la UCV que es la que más conozco.

-¿A qué se refiere?

-Se ha presentando un ausencia de liderazgo de las autoridades rectorales y decanales que ha hecho un daño profundo en la estructura universitaria. La sentencia del Tribunal Supremo de Justicia prohibía las elecciones universitarias era básicamente dirigida a las autoridades rectorales, pero se trasladó a toda la estructura universitaria. Decanos, representantes profesorales, asociaciones y gremios y hasta el movimiento estudiantil, se plegaron a ese dictamen. Hay que decir que los estudiantes son los únicos que se atrevieron a romper con esa situación.

-¿Pero se podían hacer otras elecciones?

-Se podía hacer elecciones en otras instancias. El dictamen hablaba de los rectores. Pero se debía hacer ejercicio de la autonomía universitaria. Se pudo no elegir al equipo rectoral pero el resto de las autoridades. Se podía elegir todo lo que tenía que ver con la estructura de la universidad, consejos de facultad, de escuela, decanos, representantes al Consejo Universitario. La decisión estaba circunscrita a las autoridades rectorales.

-¿Por qué cree que esto ha sucedido?

-Todo se pudo cambiar. Sucede que los regímenes neo totalitarios, como hemos catalogado a Chávez y Maduro, tienen una característica, que las instituciones se mimetizan con la conducta que tiene el poder central. Las autoridades de la UCV no son la excepción y se ha presentado un proceso de enquistarse en el cargo y el poder y mantenerse a toda costa. Cuando habla con los representante profesoral de las facultades no conozco ninguna renuncia, dejo abierto el beneficio de la duda. Igualmente la mayoría de los decanos. Se han podido hacer consultas vinculantes para de alguna manera eludir y los alcances de la sentencia.

-En economía hubo cambio de decano.

-El caso de Sary Levy es el único que conozco que cumplió su periodo y lo dejó. Después hubo sucesiones en algunos facultades. Se produjeron cosas terribles: decanos que no eran doctores, decanos jubilados, cosa que viola la Ley de Universidades que nosotros suscribimos y defendemos. La institución en el caso de la UCV se mimetizó con la conducta arbitraria y autoritaria que hemos denunciado contra el Gobierno. Eso le ha hecho más daño que el cerco financiero y por eso la universidad está postrada y en un callejón sin salida. No fueron los mecanismos que usó el régimen para cercar a la universidad lo que la anuló, sin duda eso incidió, pero lo que de verdad la anula es que las autoridades universitarias no asumieron un papel de vanguardia.

-Y la comunidad universitaria… ¿qué hace?

-Eso produjo un proceso de deslegitimación  de las autoridades. Ellas ya no tienen poder de convocatoria porque se enquistaron en el poder. Lo que criticamos a nivel del Gobierno también ocurrió en el caso de las autoridades. Lo que Max Webber llama “la voluntad de obediencia” se perdió. Hoy en día hay una desazón. No hay ni la fuerza, ni la legitimidad para hacer una convocatoria. Ese es el mayor problema, la ausencia de legitimidad de sus autoridades.

-¿Con esto usted no termina apoyando la sentencia del TSJ que ordena la realización de elecciones?

-Reivindico la Ley de Universidades, la autonomía universitaria. Quiero elecciones pero dentro de los parámetros de una ley de la República como la Ley de Universidades.

-Pero la orden es hacer elecciones y si usted dice que las autoridades se enquistaron, desde el Gobierno le dicen que “allí hay una oportunidad”.

-Quiero unas elecciones con la Ley de Universidades y no con las imposiciones del TSJ. La autonomía universitaria debe mantenerse. No estamos sirviendo la cama con esta posición. Aquí no hay un malo sino dos males. No vamos a ocultar lo que pasa puertas adentro de la universidad por el chantaje de que tenemos un Gobierno que quiere tomar las universidades. Hace falta un proceso de depuración de las universidades y en especial de la UCV.

-¿Cuáles son los principales problemas que no han sido atendidos?

-Debemos llegar a unas auditorías completas de los ejercicios y ver qué se ha hecho tanto a nivel rectoral como en otras instancias. Existe un cerco financiero, es cierto, pero también hay manejos que han sido del todo claros.

-¿Y hay plata que mal manejar?

-Te pongo un ejemplo. La universidad hizo ahorros importantes. En el fondo de jubilaciones de los profesores tenemos 28 millones de dólares. Se disolvió el fondo en algún momento. No se sabe bien donde está ese dinero. Víctor Márquez ha estado detrás tratando de saber que ha pasado con estos fondos. Hubo un manejo discresional de esas divisas.

-¿Y eso se manejaba desde el rectorado?

-El fondo de jubilaciones era una fundación privada que no tenía que ver con el rectorado. En Algún momento el Gobierno ordenó que todo este tipo de fondos debe desaparecer y pasar a ser manejados por el ministerio de Educación Superior. En el caso de la UCV, fue el único fondo que se disolvió y los recursos y propiedades pasaron al rectorado y lo maneja no sé quién. No acuso a nadie pero que se presenten cuentas claras. Parte de la sentencia que eliminó las elecciones eliminó las asambleas y la rendición de cuentas. Es un drama y pasas por la autopista iglesia evangélica y un parque de diversiones que nadie sabe si paga o no paga alquiler. ¿A dónde van esos recursos?

-¿Cuantos años van sin elecciones?

-Doce y ya se vuelven 13. Es decir dos periodos vencidos. Hay que darle el derecho a los demás de equivocarse. Pero cuidado! Que estemos pidiendo elecciones no implica que estemos avalando una sentencia que viola la ley de Universidades y la autonomía.

-¿Eso ha impedido que el rol protagónico de la UCV se ha perdido por eso?

-El drama no se centra en lo que hemos comentado. Tenemos factores del gobierno y la oposición que le han hecho daño a la universidad. Efectivamente cuando tienes una estructura universitaria sin cuentas claras, autoritaria, que no hace los procesos de renovación. Eso está en genoma del estudiante y profesor universitario. Hay una necesidad de promover el cambio, eso no se hizo y eso es lo que más daño le ha hecho.