A la pareja Turpin la arrestaron a principios de 2018, después de que uno de sus 13 hijos lograra escapar

David y Louise Turpin fueron sentenciados a cadena perpetua al ser declarados culpables por mantener en cautiverio, además de torturar, a 12 de sus 13 hijos en California.

Al matrimonio lo detuvieron en enero del año pasado en su casa de Perris, California, cuando una de las hijas, de 17 años, logró escapar y llamar al teléfono de emergencias. Según el reporte policial, al llegar al recinto se encontraron a los hijos de la pareja (entre 2 y 29 años) en condiciones deplorables.

Los Turpin se habían declarado culpables -en febrero de 2018- de los cargos imputados por la justicia estadounidense. Podrán apelar por la libertad condicional a los 25 años de transcurrida la condena.

Dos de los hijos comparecieron ante el tribunal y testificaron acerca de los abusos sufridos en su casa durante años, informa Europa Press.