Home Economía Trabajadores Susana Raffalli cuestionó decisión gubernamental de retrasar un aumento salarial «urgente» hasta...

Susana Raffalli cuestionó decisión gubernamental de retrasar un aumento salarial «urgente» hasta el 1 de mayo

La nutricionista y defensora de derechos humanos, Susana Raffalli, cuestionó la decisión gubernamental de retrasar un aumento salarial «urgente» hasta el 1 de mayo, considerando que los trabajadores venezolanos se mantienen viviendo en un permenante estado de emergencia.

«Retrasar una mejora salarial urgente y posible hasta una fecha simbólica como el 1 de mayo, sigue una lógica patronal penosa. Hay venezolanos que hoy tampoco pudieron almorzar», aseveró la noche del 20 de abril a través de su cuenta en la red social X.

El pasado 8 de abril la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el próximo primero de mayo -en el marco del Día del Trabajador- se llevará a cabo un «incremento responsable» del salario mínimo nacional, sin dar mayores detalles: «Será un incremento responsable. Conforme Venezuela goce de más recursos que permitan la sostenibilidad de la mejora salarial, seguiremos avanzando por ese camino».

Para visibilizar la denuncia de «urgencia» salaria que reportó Raffalli basta con revisar datos de irganizaciones independientes como el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), que tras su última invertigación determinó que una familia venezolana de cinco personas necesitó 692,32 dólares en marzo solo para cubrir gastos básicos de alimentación, siendo este monto 7,24% más que en febrero.

Mientras tanto, el salario mínimo se ha mantenido congelado desde 2022 en 130 bolívares —equivalentes este martes, 21 de abril, a 0,27 dólares de acuerdo con la tasa de ca,bio establecida por el Banco Central de Venezuela—, y para el momento del estudio cubrió apenas el 0,04% del costo de esa canasta.

Para hacer frente a la situación, el Gobierno ha sostenido la política salarial en dos bonificaciones para empleados públicos que suman 190 dólares mensuales, distribuidos entre un bono de alimentación de $40 y un «ingreso de guerra económica» de $150, que son abonados en bolívares a la tasa oficial del día, pero que no tienen incidencia en beneficios laborales.

Salir de la versión móvil