En medio de un contexto económico adverso, el presidente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Industria de la Harina (adscrita a la CTV) y secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Harina del Distrito Capital, Miranda y La Guaira, Juan Crespo, anunció la firma de una nueva convención colectiva con Grupo Mimesa, que contempla un incremento salarial acumulado de hasta 667%, junto con un conjunto de beneficios contractuales orientados a proteger el ingreso de los trabajadores frente a la inflación.
Destacó que el acuerdo, vigente desde noviembre de 2025, otorgó inicialmente un aumento del 600% del salario, el cual fue ajustado a 667% a partir de febrero de 2026, como resultado de las revisiones periódicas establecidas en el propio contrato.
“Sí es posible avanzar incluso en medio de las dificultades que atraviesa Venezuela; sí es posible mejorar el salario y defender al trabajador”, expresó el dirigente sindical.
El contrato colectivo, homologado por la Inspectoría del Trabajo del estado La Guaira, incluye 95 cláusulas que abarcan mejoras salariales, condiciones sociales y estabilidad laboral.
Entre sus aspectos más destacados figura la incorporación de revisiones trimestrales del salario, un mecanismo que busca resguardar el poder adquisitivo en un entorno inflacionario.
Asimismo, el acuerdo contempla beneficios económicos de alto impacto: utilidades de 120 días de salario, bonificaciones por retiro de hasta 480 salarios, y la garantía de pago del salario por hasta 30 días en casos de paralización de operaciones por causas no imputables al trabajador.
En el plano organizativo, la convención fortalece el rol sindical al establecer que la empresa deberá canalizar el ingreso de nuevos trabajadores a través del sindicato, promoviendo mayor transparencia en los procesos de contratación. A esto se suman beneficios en salud, educación, permisos remunerados y mejoras en vacaciones y prestaciones.
Crespo subrayó que este acuerdo evidencia la vigencia de la negociación colectiva como herramienta para alcanzar soluciones concretas en el país.
Sin embargo, advirtió que «la recuperación del salario está atada al desempeño productivo».
“No puede haber salario sostenible sin producción. Este contrato apunta a ese equilibrio necesario”, destacó.
Con esta firma, el sector de la harina establece un precedente en materia de contratación colectiva en Venezuela, al combinar incrementos salariales significativos con mecanismos de ajuste periódico y beneficios integrales, en un escenario marcado por la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
