La Asociación Latinoamericana de Empresarios del Petróleo (ALEP) y la Asociación Venezolana de la Pequeña y Mediana Industria Petroera (PETROPYMI) firmaron este sábado el primer acuerdo empresarial Texas-Venezuela, con la finalidad de potenciar la comercialización de recursos energéticos con esta entidad de Estados Unidos (EEUU), lo que podría contribuir con la estabilización en los precios del combustible en ese país.
El encuentro estuvo encabezado por los presidentes de ALEP, Alejandro Terán, y el presidente de PETROPYMI, Reinaldo Quintero, firmantes del acuerdo. Asimismo, contó con la presencia del representante del gobierno de Estados Unidos (EEUU), Daniel Nietz, entre otros diplomáticos.
«Este es un acuerdo bilateral entre dos entes gremiales, que busca retomar el intercambio comercial que durante 100 años estuvo presente en Venezuela. Hasta el año 2014, el intercambio comercial entre Venezuela y Texas era de 49.000 millones de dólares», explicó Alejandro Terán, quien aseguró que en los últimos años el estado de Texas «ha dejado de recibir ingresos por el bloqueo de Citgo y de la industria petrolera venezolana».
No obstante, con la firma del acuerdo «los pequeños productores de Texas y los petroleros venezolanos en PETROPYMI hemos retomado ese intercambio comercial que durante muchos años existió y que ahora existe con una dependencia tecnológica de ambos países y con un intercambio muy importante», sostuvo.

Por su parte, Reinaldo Quintero indicó que con esta alianza, los gremios «estamos sumando recuros para poder atender la industria de los hidrocarburos y ofrecerle alternativas de proyectos y trabajos en los sectores metalmecánico, químico, tecnológico y los otros insumos que siempre atienden a la industria como sectores conexos, siendo dos sectores conexos a la industria, y que por supuesto se rigen bajo las premisas de atender el estado venezolano sus necesidades y las prioridades que establezca el Ejecutivo en cabeza de la presidencia encargada de la República y del Ministerio de Poder Popular paralos Hiidrocarburos».
En este sentido, aclaró que pese a tratarse de un acuerdo que engloba a gremios privados, los involucrados se alinerán «con las prioridades que establecen (estos organismos)y es una incorporación de recursos tecnológicos, financieros,empresas mano de obra y conocimiento que podemos sumar y poner a disposición de nuestra Nación y del estado de Texas, porque muchos de nosotros ha trabajado también fuera de Venezuela».
Sin embargo, enfatizó que «la prioridad es producir dentro de Venezuela, abastecer y exportar, dentro de esa misma jerarquía económica».
1.500 mil barriles de crudo para finales de 2026
Al ser consultados sobre las necesidades de la industria petrolera venezolana en la actualidad y que pueden ser soventadas a través de este acuerdo, Terán explicó que residen en problemas de infraestructura logística, como «tuberías, tanquería, y especialmente la parte superior del pozo», ya que en los niveles profundos asegura que los pozos se mantienen en buen estado.
«Básicamente es una transferencia tecnológica en tanquería y llevar ese petróleo a los puertos en mar. Eso es lo más importante, porque nada se hace con producir petróleo y no poderlo sacar y despachar. Así que en esta primera etapa estamos abordando la parte logística, oleoductica, gasífera, válvulas, estructura, de manera que a final de año Venezuela pueda estar exportando entre 1.500 a 1.800 mil barriles, necesarios en este momento»
Asimismo, Quintero añadió que la cadena de valor del petróleo requiere atención «con bienes, insumos y servicios que tienen que ver no solamente con la parte de ingienería, tecnología, metalmecánica, química, servicios integrales y todo lo relacionado con insumos del día a día, además de todos los servicios conexos a la industria como transporte, alimentación, seguridad».
Y especialmente, prosiguió, «la parte tecnológica de bienes y servicios, que está relacionado con perforación, dependiendo del área que se va a intervenir, lo que influye en el número y tipo de maquinarias, montaje, balanceo alineación, tubería, entre otros insumos».
El presidente de PETROPYMI subrayó la experiencia que tiene el estado de Texas con relación a este sector energético: «produce cerca de 5 millones de barriles al día y eso significa que puede aportar hacia Venezuela conocimiento. Hay muchos talleres que trabajan y están diseñados para atender este mercado y hay interés de su parte, de sumarlo, es decir de coexistir, porque no es solo venir a competir, es coexistir y sumar recursos».
Considera que el tema de mayor importancia en esta relación entre Venezuela y Texas es «que armonicemos y no entremos en competencias que nos desgasten, sino simplemente poder entregar lo mejor a la Nación en términos de precios de calidad, de cumplimiento, respeto al ambiente y por supuesto a la sociedad».
El segundo encuentro: en Texas
Terán, el presidente de ALEP, se mostró esperanzado tras concretar la alianza, considerando que esto reabre una puerta «a una histórica relación de más de 140 años entre Texas y Venezuela, que tienen incluso características demográficas muy parecidas».
Explicó, que el encuentro del fin de semana es parte de una primera fase, ya que la segunda reunión se llevará a cabo en mayo de este año en Texas en la Conferencia de Tecnología Offshore (OTC, por su nombre en inglés) en Houston, donde nos sentaremos con empresarios texanos que van a venir a Venezuela en los próximos meses.
Acuerdo fundamental para estabilizar el precio del combustible
Finalmente, Terán explicó que «Venezuela construyó la comisión oleoductica más grande de EEUU, que se llamó Citgo y las refinerías del sur, centro y norte (de ese país) usan petróleo fabricado por Venezuela, entonces Venezuela siempre fue un factor fundamental en su producto, para garantizar la estabilidad del combustible diésel y para vehículos, y sobre todo el combustible para invierno».
Por lo tanto, insiste en que al «colocar 1 millón y medio de barriles en Texas durante los próximos dos años será fundamental para (garantizar) la estabilidad del precio y su regulación, siendo un mercado que hoy en día está agobiado por la guerra en el Golfo Pérsico»