La crisis económica que vivía el país en 1989 le estalló a Carlos Andrés Pérez después de presentar su “plan de choque” el 16 de febrero de ese año

Solo habían transcurrido 14 días desde que el expresidente Carlos Andrés Pérez asumió su segundo mandato (1989-1993) cuando presentó al país su apuesta para la recuperación económica: el Plan Económico Global.

El mismo respondía a las exigencias hechas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el financiamiento de unos 4.500 millones de dólares en los tres años siguientes. Voceros del mismo Gobierno reconocieron que era un programa de choque y tendría una duración de seis meses.

Algunas de las medidas que contemplaba el denominado “paquetazo” eran:

  • Un aumento de los precios de la gasolina (de 100% en promedio) y de todos los servicios públicos.
  • Un incremento inicial de las tarifas del transporte público en 30%.
  • La eliminación de la tasa de cambio preferencial para ir a la unificación cambiaria y, por ende, a una devaluación progresiva del bolívar.
  • Liberación de las tasas de interés del sistema financiero, restricción del crédito y fortalecimiento de la balanza de pagos.
  • Liberación de los precios, exceptuando los de 18 renglones de la cesta básica.
  • Reducción del gasto fiscal.
  • Alza de los sueldos en la administración pública central entre el 5 y el 30% e incremento del salario mínimo a Bs 4.000 en el área urbana y a Bs 2.500 en la rural.
  • Congelación de cargos en la administración pública.
Foto: Francisco “Frasso” Solórzano / Fuente: AVN

Sin embargo, algunas de esas medidas, como la del incremento de la gasolina prevista para el 26 de ese mes, Pérez nunca pudo aplicarlas.

Antes, le salieron al paso los transportistas con un llamado a paro para el 27 de febrero porque consideraron insuficiente el aumento previsto para el pasaje. Lo que ocurrió después es bien conocido y se inscribió en la historia como El Caracazo.

Aunque el detonante fue el aumento unilateral del pasaje por parte de los transportistas, los venezolanos venían acumulando necesidades y un gran descontento por la situación económica.

Así estaban los principales indicadores del país en febrero de 1989 según datos del Banco Central de Venezuela (BCV):

Inflación
Devaluación
84,5% 197,1%
Tipo de Cambio Bs./US$ (1)
Compra / Venta
Promedio
37,88 / 37,93
Reservas Internacionales (Millones de US $)Reservas totales
Febrero6.578

En la revista Nº 4 del año 1991 publicada por el BCV, se explica que a finales de 1987 las reservas internacionales se colocaron en $9.402 millones, de las cuales $4.500 millones constituían reservas operativas líquidas.

“En 1988, se enfrentaron problemas atribuibles a una nueva caída de los precios del petróleo. A pesar de que se continuó adoptando una política expansiva del gasto que permitió una tasa de crecimiento del PIB de 5,8% y una reducción mayor de la tasa de desempleo (hasta el nivel de 6,9%), el desequilibrio en las cuentas fiscales fue aún mayor -el deterioro del déficit fiscal llegó a representar el nivel sin precedentes de 9,4% del PIB-. En cuanto a las reservas internacionales, estas continuaron cayendo, para situarse en $6.555 millones, de las cuales $3.000 millones constituían reservas operativas”, detalló Ana María Álvarez en la publicación.

Foto: Francisco “Frasso” Solórzano / Fuente: AVN

A eso se le sumaba el desabastecimiento de los productos de la cesta básica por el control de precio y la distorsión cambiaria que fomentó el Régimen de Cambios Diferenciales (Recadi) instaurado por Luis Herrera Campins desde febrero de 1983 con tres tipos de cambios.

En ese contexto se desató la ola de saqueos, violencia y represión del 27 de febrero que dejó varios muertos y decenas de heridos en el país.