La agencia FIX, afiliada en Argentina a la calificadora de riesgo global Fitch, dijo este lunes que prevé que este año la economía argentina se contraerá 1,5% y que la inflación acumulada será del 31%.

En un informe de perspectivas para Argentina, la agencia recordó que en 2018 el desempeño del país estuvo marcado por un “fuerte estrés financiero” que derivó en una elevada depreciación del peso, un incremento en el nivel de precios (47,6%) y una fuerte contracción económica calculada en 3%.

Para 2019, FIX prevé que continuará la caída en los niveles de actividad (-1,5%), “con foco en el consumo interno e inversión, aunque parcialmente mitigado por un mayor dinamismo del sector agroexportador”.

Según el informe, la necesidad de reducir el gasto público vía recortes de subsidios (con impacto en las tarifas de los servicios públicos) y la inercia inflacionaria de 2018 determinan una “resistencia en la desaceleración” en la evolución del índice de precios al consumidor.

En este sentido, la calificadora proyecta que este indicador alcance el 31% interanual al cierre del año.

El incremento de precios superaría a la evolución del tipo de cambio -que para FIX será de 49 pesos por dólar para finales de 2019-, lo que derivaría en una leve apreciación real del peso argentino.

“El proceso de convergencia fiscal nacional y subnacional afectará negativamente a la evolución de la actividad. Adicionalmente, el programa de agregados monetarios impacta en elevadas tasas reales, lo que afecta negativamente el consumo y la inversión productiva”, advierte el informe.

De acuerdo a la perspectiva de FIX, el escenario recesivo continuará durante este primer semestre, con “cierta estabilización y recuperación” hacia el último trimestre del año.

Con respecto al objetivo de “déficit cero” que Argentina ha comprometido ante el Fondo Monetario Internacional, la agencia señaló que un deterioro de la actividad mayor a lo previsto impactaría en menores ingresos tributarios y podría dificultar la convergencia fiscal primaria en 2019.

En cuanto al déficit de la cuenta corriente, la calificadora espera una corrección hacia el equilibrio durante este año.

“Esto se debe a la caída en las importaciones y una reversión del déficit turístico, ambas fruto del escenario recesivo y de la devaluación del peso, y una recuperación en el volumen de exportación agrícola que fue afectado por la sequía en 2018”, explicó el informe.

FIX dijo que ha elaborado estas perspectivas desde un escenario de base que da por sentada la continuidad de las políticas económicas del Gobierno de Mauricio Macri.

Con todo, advirtió que la “debilitada popularidad” del Gobierno y el mantenimiento del programa de austeridad acordado con el Fondo Monetario “podrían dificultar la continuidad de estas políticas desde 2020”.

En este sentido, alertó que la incertidumbre respecto a los comicios presidenciales que se celebrarán en octubre podría derivar en cambios de portafolios de inversión que condicionen la evolución del tipo de cambio y el nivel de refinanciación de los vencimientos de deuda previstos en el programa financiero de 2019.

“Reformas estructurales de orden fiscal, previsional y laboral estarán condicionadas a los resultados electorales y las mayorías legislativas constituidas desde 2020”, apuntó el informe.