El mercado automotor venezolano muestra señales de reactivación en sus cifras de comercialización, aunque con un impacto nulo en el aparato industrial interno. Omar Bautista, presidente de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa), informó que las ventas de vehículos y piezas han experimentado un incremento del 127%, un repunte que, según denunció, se sustenta de manera exclusiva en productos importados.
Durante una entrevista para Fedecámaras Radio, el vocero gremial advirtió que esta dinámica comercial no se ha traducido en un beneficio para las plantas procesadoras del país, las cuales enfrentan una competencia desigual frente al producto foráneo.
«Ese crecimiento, tanto de las ventas de vehículos como el aumento de las importaciones de autopartes, se está realizando sin el acompañamiento de la producción nacional», señaló Bautista.
Competencia desleal y falta de facturación
Uno de los puntos críticos señalados por Favenpa es la irregularidad en el ingreso de mercancía al territorio nacional. Bautista apuntó que existen denuncias sobre repuestos que entran al país sin cumplir con las obligaciones tributarias correspondientes, evadiendo el pago de aranceles, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF).
Esta situación, de acuerdo con el análisis del sector, fomenta la venta de productos sin factura y desplaza directamente a la industria local, que debe cumplir con una estructura de costos formal y una alta carga impositiva.
Además de la presión por las importaciones, el sector de autopartes enfrenta dificultades financieras derivadas de la política fiscal vigente y la restricción del crédito bancario. Ante este escenario, el gremio ha presentado propuestas específicas al Ejecutivo para evitar el estancamiento de la producción.
- Eliminación de retenciones: Solicitan suprimir las retenciones del IVA.
- Anticipos de ISLR: Proponen eliminar los anticipos del Impuesto Sobre la Renta para permitir que las empresas recuperen su flujo de caja operativo.
La combinación de la falta de financiamiento y la asimetría tributaria mantiene a la manufactura nacional en una posición de vulnerabilidad, a pesar de que la demanda de repuestos en las calles ha crecido significativamente durante el primer trimestre de 2026.
