El sector productivo del estado Sucre atraviesa una emergencia económica derivada del colapso en el suministro de agua por tuberías. Miguel Amendolara, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Cumaná, informó que en tan solo un mes se ha registrado una pérdida estimada de 16 millones de dólares en los municipios Sucre, Bolívar y Cruz Salmerón Acosta.
La contingencia, que inició el pasado 26 de febrero, fue originada por la obstrucción del túnel trasvase del Sistema Turimiquire, infraestructura vital que surte de agua a gran parte del estado Sucre y sectores de Nueva Esparta. Esta falla técnica ha provocado una paralización del 60% del comercio e industria en la entidad, afectando severamente la operatividad regional.
El funcionamiento de numerosas empresas locales depende estrictamente del suministro hídrico, lo que ha forzado a muchas a un cese total de actividades. Para aquellas que intentan mantenerse operativas, la crisis ha alterado drásticamente su estructura de costos. Según Amendolara, los comerciantes deben invertir entre 80 y 100 dólares por cada camión cisterna solicitado para cubrir sus necesidades básicas.
A la paralización técnica se suma una crisis de capital humano. El dirigente gremial reportó un 68% de ausentismo laboral en los sectores industriales y comerciales, motivado por dos factores críticos:
- Problemas de salud: Un incremento en enfermedades gastrointestinales entre los trabajadores.
- Logística doméstica: Las dificultades que enfrentan los empleados para surtir de agua sus propios hogares, lo que impide su asistencia a los puestos de trabajo.
Ante la gravedad de la situación, los presidentes de las principales cúpulas empresariales del país, Fedecámaras, Consecomercio y Conindustria, se trasladaron a Cumaná este martes 24 de marzo para evaluar la crisis y sostener reuniones con la gobernadora Johanna Carrillo y el alcalde Pedro Figueroa.
Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras, enfatizó que el objetivo es establecer propuestas que mejoren las condiciones de la entidad. «Estamos acá para dar apoyo al movimiento empresarial organizado y buscar soluciones», afirmó Capozzolo tras los encuentros con las autoridades regionales.
Por su parte, el presidente de Consecomercio, José Gregorio Rodríguez, hizo un llamado a la flexibilidad administrativa, señalando que «debe haber consideración en el cobro de tributos y servicios en Sucre» dada la incapacidad operativa actual. Rodríguez subrayó que, aunque los gremios funcionan como interlocutores para construir canales de comunicación, «es al Estado a quien le corresponde aplicar estas políticas públicas».
Finalmente, Tito López, presidente de Conindustria, aseguró que los planteamientos recogidos en la entidad serán elevados al Ejecutivo Nacional con el fin de diseñar estrategias que permitan elevar la producción industrial y mitigar el impacto social de la crisis hídrica en la población sucrense.
