El diputado de la Asamblea Nacional y economista, Ramón Lobo, analizó recientemente la evolución económica del país y las perspectivas salariales de cara al próximo 1 de mayo, destacando que Venezuela ha logrado establecer un mecanismo de respuesta eficiente frente a las agresiones financieras que históricamente buscaron «pulverizar» el bolsillo de los ciudadanos. Lobo recordó que, en periodos anteriores, los aumentos eran atacados de forma inmediata por una «tasa de cambio guarimbera» que generaba niveles inflacionarios, pero subrayó que el escenario actual de 2026 refleja una madurez distinta en la gestión de la economía nacional.
El parlamentario explicó que la instrucción de la Presidenta Encargada es clara: generar anuncios que sean «razonables y que sean sostenibles en el tiempo». Para Lobo, el éxito de la política económica actual permite que los ajustes no se pierdan en la dinámica de los precios, asegurando que «de nada me vale que yo aumente nominalmente los salarios si la inflación me lo viene a perforar». En este sentido, destacó la importancia de la nueva comisión laboral, una instancia donde el sector público, el privado y los trabajadores convergen para dar celeridad a las propuestas que garanticen una Venezuela que esté «enmarcada en el diálogo» y la productividad, lejos del esquema de sanciones y licencias que el país aún combate.
Al desglosar las cifras, el diputado hizo énfasis en el crecimiento sostenido del ingreso mínimo integral. Recordó que «en octubre del año 2021 el ingreso mínimo era de 30 dólares» y que, tras un proceso de recuperación paulatina, para «marzo de 2026, este año, ha subido el ingreso mínimo a 190». Este avance, según Lobo, debe ser visto como un proceso que se complementa con lo que denomina el «salario social». El legislador comparó la realidad actual con décadas pasadas, señalando que «en los años 90, alrededor del 30% estimaba uno en gasto de servicios públicos», mientras que hoy ese porcentaje es «muy mínimo» debido a que el Estado subsidia más del 90% de estos requerimientos básicos.
Finalmente, Ramón Lobo reafirmó que desde la Asamblea Nacional se mantendrá el acompañamiento jurídico necesario para blindar estas políticas, asegurando que «un aumento de salario se puede decretar, pero tiene que ser sostenido en el tiempo sin generar elementos que perturben o estimulen algún nivel inflacionario». Aseguró que la ruta está bien definida hacia el fortalecimiento del aparato productivo para que, una vez que «cese el bloqueo y que cesen las sanciones», los recursos recuperados vayan directamente al beneficio del pueblo venezolano, especialmente en la rehabilitación de infraestructuras críticas y el sistema de pensiones.
