El economista y socio-director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, calificó como una medida esperada y fundamental la reciente flexibilización de las sanciones impuestas por Estados Unidos al Banco Central de Venezuela y al resto del sistema financiero público. El especialista explicó que esta decisión representa un avance estratégico para dotar de mayor profundidad al mercado de divisas en el país, facilitando una asignación más eficiente de moneda extranjera al permitir la participación de un número más amplio de instituciones bancarias.
Oliveros enfatizó que, aunque no se trata de un levantamiento total de las restricciones, el impacto en la operatividad financiera será notable. Según el experto, «cuando tienes un levantamiento, quedas en total libertad de hacer transacciones con quien quieras y en este momento no, está bastante acotado, pero es un excelente primer paso». Asimismo, subrayó que después de las medidas aplicadas al sector petrolero y a PDVSA, esta era la acción más importante y aguardada por los actores económicos, ya que permitirá transitar de un esquema restringido de tarjetas prepagadas hacia un sistema que incluya transferencias internacionales y, eventualmente, operaciones en efectivo.
El análisis de Oliveros sugiere que el beneficio de esta flexibilización permeará hacia todos los estratos de la sociedad. Al mejorar el mecanismo de asignación de divisas y ampliar el universo de empresas y personas que pueden acceder a ellas, se generan condiciones favorables para atacar los desequilibrios macroeconómicos más urgentes. «Es un paso necesario para reducción de la brecha cambiaria y con la reducción de la brecha cambiaria, reducción de la tasa de inflación, que es el mayor problema que enfrentan hoy los ciudadanos», puntualizó el economista.
De cara a los próximos meses, el especialista vislumbra mejoras concretas en la cotidianidad del venezolano, destacando la posibilidad de recuperar el acceso a divisas en efectivo. Oliveros señaló que «manejar estas tarjetas prepagadas para pagar, sobre todo dentro de Venezuela, tiene sus complicaciones», por lo que la normalización del flujo de efectivo no solo facilitaría las transacciones comerciales diarias, sino que también fortalecería el ahorro personal, una dinámica que se ha visto seriamente afectada por la reducción significativa de la liquidez física en moneda extranjera.
Finalmente, el director de Ecoanalítica advirtió que, si bien este es un avance sumamente positivo, el éxito pleno de la medida dependerá de otros factores complementarios. Para el experto, la normalización definitiva del mercado cambiario requiere también de una consolidación fiscal robusta y de optimizaciones en el diseño de los sistemas de subasta actuales. Sin embargo, reiteró que el marco de acción autorizado por los Estados Unidos abre una ventana de oportunidad crítica para dinamizar el sistema financiero y aliviar las presiones económicas sobre la población.
