Tras un paréntesis de 18 meses y medio marcado por la incertidumbre y el exilio deportivo, los Rays de Tampa Bay regresan este lunes a su hogar original, el Tropicana Field. El recinto abrirá sus puertas con las entradas agotadas para recibir al equipo en su día inaugural, marcando la culminación de un ambicioso proceso de restauración tras los daños catastróficos sufridos durante la temporada de huracanes de 2024.
El estadio, que ha sido la sede de la franquicia desde su debut en 1998, quedó severamente afectado el 9 de octubre de 2024, cuando el huracán Milton atravesó el centro de St. Petersburg. Los vientos extremos de la tormenta arrancaron gran parte de las secciones del techo inclinado, exponiendo el interior a los elementos. Esta exposición prolongada a la lluvia derivó en problemas de moho y daños críticos en los sistemas eléctricos, de sonido y de transmisión de la infraestructura.
Una renovación integral contra reloj
Aunque inicialmente se especuló con la posibilidad de que el equipo no volvería a utilizar el recinto, las autoridades locales y la organización optaron por una inversión de casi 60 millones de dólares para rehabilitar el inmueble. Las obras incluyeron el reemplazo total del techo, finalizado en noviembre pasado, la instalación de nuevo césped artificial, la modernización de los palcos de lujo y la actualización de la pantalla de video principal.
El mánager del equipo, Kevin Cash, destacó el esfuerzo conjunto entre la directiva y los funcionarios municipales para lograr la reapertura. “Creo que los muchachos están entusiasmados, y con razón. Nuestra organización ha trabajado increíblemente duro, y también la ciudad y el condado, para ponerlo de nuevo a punto”, señaló Cash.
Durante la temporada 2025, los Rays se vieron obligados a trasladar sus operaciones al Steinbrenner Field en Tampa, la sede de entrenamientos primaverales de los Yankees de Nueva York. El paso por un estadio de ligas menores representó un desafío logístico y ambiental para los jugadores.
El relevista Griffin Jax, quien se incorporó al equipo a mitad de la campaña anterior, reflexionó sobre la dificultad de jugar fuera de casa: “La situación no es buena. El ambiente no fue fantástico, pero sigue siendo béisbol. Simplemente tienes que adaptarte. Un reconocimiento para todos estos muchachos que estuvieron allí todo un año, porque no fue lo ideal”.
Futuro e impacto histórico
El regreso al «Trop» mantiene la tradición de la franquicia de agotar las entradas para su primer juego en casa, una racha que se ha mantenido por 20 temporadas consecutivas, exceptuando el año 2020 debido a las restricciones por la pandemia.
A pesar de la cuantiosa inversión en las reparaciones, el futuro a largo plazo del equipo en St. Petersburg permanece bajo escrutinio. Los Rays mantienen un contrato de arrendamiento en el Tropicana Field hasta la temporada 2028. No obstante, existen planes en desarrollo por parte del grupo propietario para la construcción de un nuevo estadio en Tampa, proyectado en las inmediaciones del Raymond James Stadium, lo que podría significar que esta renovada etapa en el Tropicana Field sea el capítulo final del equipo en dicha ubicación.
