Luego de probar en otras artes marciales, este Quinto Dan de la disciplina se enamoró del aikido e inmediatamente se decidió a practicarlo para toda su vida

El sensei Enrique Insúa tiene una trayectoria de casi 30 años en el aikido, comenzando en Barquisimeto, pasando por Valencia y hoy en día desde Montreal, ciudad canadiense en donde ha debido permanecer luego de la pandemia ocasionada por la COVID-19.

Hoy en día es Quinto Dan de esta disciplina y su compromiso con este arte marcial es total y así se lo hace saber a Contrapunto en una entrevista que le realizamos vía telefónica y donde compartió sus triunfos, alegrías y trayectoria dentro de una disciplina conocida como el “camino de la unión de la energía” o el “camino de la armonía de la energía vital”.

Cuéntanos acerca de tu trayectoria en el aikido

Inicié en el año 1992, en un la ciudad de Barquisimeto, luego de terminar la Universidad me mude a Valencia donde continúe practicando, hasta que en el año 2000 (ya siendo cinturón negro), el sensei que instruía en el dojo por razones personales debió mudarse y me dejo a cargo. En el año 2004, pasé a trabajar directamente con el Shijan Yoshimitsu Yamada, 8vo Dan de Aikido, quien es el Director en jefe de SANSUIKAI , asociación internacional de Aikido,la cual tiene reconocimiento directo y oficial por Aikikai, Tokio, Japón.

“He tenido la suerte y dedicación de participar en seminarios internacionales con maestros que representan el Aikido en un alto nivel, así como entrenamientos especiales como alumno de mano de maestros de la envergadura del Shijan Yoshimitsu Yamada (New York) y Shijan Claude Berthiuame (Montreal)”.

Actualmente, tengo Nivel de 5to dan de Aikido y 5to dan de Iaido, lo que me compromete aún más con la práctica y el deseo de aprender.

¿Como te interesaste en esta disciplina?

Cuando era adolescente practiqué, cómo en esa época era común, karate y taekwondo;al mudarme a Barquisimeto busqué de igual manera seguir en esas disciplinas. Inicié nuevamente el karate y no me llevé bien con la nueva metodología. Empecé hacer taichí, lo cual me gustaba, el quien era el maestro de taichí me invito a una clase de Aikido de un amigo. Vi la clase, me intereso mucho el manejo del cuerpo y desde ese día no he dejado de practicar.

¿Que tiene el Aikido por encima de otras artes marciales?

Lo único que podría asegurar que me gusta más que otras, es solo una apreciación personal. Veo que esta más ligado a cada persona. Toda arte marcial tiene sus raíces propias, cada una tiene su desarrollo. El Aikido me llena por su dinámica de movimientos y aprendizaje constante, así como el estudio del movimiento propio y del compañero al realizar las técnicas.

¿Cual ha sido el evento que consideras el más importante en tu carrera?

Por supuesto, el primer momento que decidí que esto era lo que quería hacer para toda mi vida. Iniciando apenas con dos años de práctica, hubo un seminario en la ciudad de Barquisimeto, en el que el Shijan Yoshimitsu Yamada realizo un conjunto de clases en un fin de semana, sus movimiento claros y su didáctica de enseñanza me sorprendieron, claro él es alumno directo del creador del Aikido y su experiencia es siempre impresionante, además de ser hoy en día una de las personas influyentes en el arte.

¿Que enseñanzas te ha dejado el Aikido para tu vida?

Trabajo y constancia. Aprender siempre, de cada movimiento, por cada práctica. El Aikido te enseña apreciar a tus compañeros, sin ellos, no podrías aprender, de esa relación de trabajo en el dojo es que logras crecer. Así es lo mismo en tus relaciones personales, de trabajo, necesitas basar todo en el respeto y el aprendizaje, no importa las intensiones que puedan tener, tú debes permanecer alerta y aprender el manejo adecuado. No es sencillo, no creo haberlo logrado completamente, pero por cada vez que lo logro me animo más a seguir practicando.

¿Quienes pueden practicar esta disciplina?

En mi dojo son bienvenidos desde los 5 años hasta los 100. Damas y caballeros, personas con alguna discapacidad, todos pueden practicar, todo se adapta a sus capacidades. Por no basar la practica en la competencia, pues se basa en el estudio de tus capacidades, eficiencia de movimientos, entonces está dirigido a quienes quieran aprender.

¿Quienes han sido tus formadores en esta disciplina y algún personaje que admires en ella?

Shijan Yoshimitsu Yamada (New York) y Shijan Claude Berthiuame (Montreal).

Por supuesto que hay muchos instructores y compañeros que brindan su conocimiento, sea al enseñar o al permitirnos practicar con ellos.

¿Como consideras que ha ido evolucionando el Aikido en Venezuela?

Ha evolucionado y mucho. De ser algo poco conocido, ahora en casi todas las ciudades hay por lo menos un dojo. Muchas escuelas y organizaciones, muchos buenos instructores, y por supuesto otros tantos que se inventan los grados, bueno eso pasa en todas las artes marciales y en todos los países. En los últimos 20 años hubo un gran número de instructores que tomaron la oportunidad de viajar e instruirse, eso subió mucho el nivel. Más oportunidades para quienes inician la disciplina.

¿Como se ha reinventado el Aikido en esta época de pandemia?

Te comparto esta experiencia. En enero de este año vine a Montreal Canadá a recibir clases de Aikido por tres meses, algo que realizo cada vez que tengo la oportunidad de hacerlo. Tenía retorno en Abril, por supuesto que por todo esto de la pandemia aun estoy en Canadá.

Al inicio fueron dos semanas de espera por todo lo que el gobierno de Canadá determinaba que protocolo seguir, todo cerrado, miedo de la población a salir de sus casas.

El Sensei Claude Berthiuame decidió iniciar clases vía ZOOM desde técnicas básicas hasta más elaboradas, de acuerdo a requerimientos de examen. Eta situación sirvió de ánimo tanto a alumnos e instructores del dojo a continuar las prácticas. Además a medida que lo permitió el estado se empezaron a realizar prácticas en un parque manteniendo el distanciamiento social. Por estar acá estoy viviendo y participando la experiencia.

Sumado a lo anterior, mi responsabilidad con instructor y sensei me llevo a realizar actividades adicionales vía Zoom con mis alumnos, que estaban participando también en las actividades de acá vía internet.

Eso implica comunicación, acordar horarios y modificar la metodología de enseñanza para adaptarla a lo que vivimos, siempre habrá diferencias con una instrucción en el dojo que por internet.

Además a lo anterior expuesto la asociación Sansuikai en Latino América está realizando desde hace 15 días un seminario vía Zoom con cada uno de los instructores de los dojos de los distintos países que la conforman. Esa experiencia ha logrado impulsar el entusiasmo, siempre activos y adaptándonos.

¿Que es lo que más se extraña de los tatamis?

Desde entrar y hacer el saludo hasta todo lo que se comparte. La experiencia del dojo para mi es animar el espíritu, descansar la mente, fortalecer el cuerpo, crecer en la técnica, nada se compara para un artista marcial como una buena práctica.

Un mensaje como atleta de Aikido en esta época de pandemia

Cuidarse y cuidar a los tuyos. Es momento de aceptación y adaptación, debemos pasar lo mejor posible lo que estamos viviendo todos. Y eso implica seguir la práctica, en un lugar seguro, manteniendo la distancia, ya vendrá el momento que nos permita estar unidos en el tatami, con nuestra familia y amigos, para eso debemos estar vivos y sanos.