Llegamos al ensayo general para la prensa en el penthouse del Centro Cultural BOD, nos recibe el equipo de protocolo bajo las medidas de bioseguridad por la COVID-19 y esperamos hasta que la directora de la obra, Verónica Arellano, nos da la bienvenida y nos disponemos a disfrutar de la puesta en escena

Diana Patricia -La Macarena del Mundo- y Carlos Mezza -El Torbellino- llegan al Centro Cultural BOD con su obra “Se busca sapo, príncipe azul ya tuve”, una divertida historia que nos llevará a pasearnos por los distintos tipos de hombre que consigue una mujer en busca del ideal.

La obra escrita por Carlos Castillo y dirigida por Verónica Arellano estará en tres fechas en el Centro Cultural BOD de La Castellana, y las entradas pueden adquirirse a través de ticketmundo.com.


La obra inicia con la conversación individual de una pareja que expone los problemas que han llevado al agotamiento de la relación y se repiten uno al otro “no lo soporto”.

La protagonista, en una conversación con su herma, decide exponer las desgracias por las que ha atravesado hasta llegar a su situación actual, los distintos hombres con los que ha tenido una relación, buscando a su príncipe azul.

La comedia se convierte además en una crítica al estereotipo de hombre ideal que venden a las mujeres y envía un mensaje para acabar con la búsqueda que impone la sociedad y las culpas que se echan sobre el género masculino.

Esta puesta en escena es una mezcla de risas, canto y baile, que con divertidos personajes (que tendrán que descubrir en la sala) les harán pasar un rato agradable.

La producción comentó que dentro de los planes está poner a girar esta obra por todo el país por lo que pensaron en una escenografía sencilla de trasladar por el territorio nacional.

Se mostraron optimistas con lo que será la asistencia, pues aseguran que los caraqueños reclaman espacios de entretenimiento en medio de la pandemia. Recordaron que el teatro cuenta con todas las medidas de bioseguridad para evitar la propagación del coronavirus.

“Se busca sapo” definitivamente viene a romper con los estereotipos y acaba con las cadenas de la sociedad en una invitación clara a la felicidad, que “el amor llegará cuando tiene que llegar”.