Como un baño de agua fría cayó el último anuncio de la 91 edición de los Óscar, y el veredicto todavía duele a muchos cinéfilos quienes no dejan de defender la cinta de Alfonso Cuarón. En Caracas siguen los comentarios y los críticos de cine Juan Antonio González, Pablo Blanco y Bernardo Rotundo dicen desde Contrapunto por qué “Roma” sí debió ganar la más preciada e importante de las categorías

Roma, la más galardonada película del mexicano Alfonso Cuarón -lleva acumulados más de 170 premios en los más importantes festivales y eventos cinematográficos del mundo-, estuvo nominada en 10 categorías de la Academia, pero, sorpresivamente, a medida que iba avanzando la gala de premiación de la 91 edición no logró obtener el máximo galardón: Mejor Película.

Por supuesto que las mayores críticas y descontentos surgieron de los mexicanos y latinoamericanos. Y en Caracas también los expertos en cine, cinéfilos y público en general quedaron sorprendidos. Sin embargo la decisión de la Academia de Hollywood que ha generado opiniones a favor y en contra.

Juan Antonio González: Roma es un filme riesgoso

El crítico de cine Juan Antonio González, apostaba por Roma y La Favorita como ganadoras. Para él, el papel de Roma en la premiación fue “extraño” por su nominación a Mejor Película y Mejor Película Extranjera, hecho para el cual, según él, debió tomarse en cuenta el capital humano mexicano y estadounidense que participó en la hechura del filme.

Para González, este es un filme riesgoso, por el hecho de atreverse a trabajar con el blanco y negro en pleno 2019, y honesta, porque narra una parte de los recuerdos de infancia de su director desde una mirada sociológica que refleja el problema de dos mujeres abandonadas, relegadas y restringidas a ciertos roles por la sociedad, aunado a las diferencias de clases, las revueltas estudiantiles y la manera represiva en que actúa el Estado.

“A pesar de que son las memorias es una película que siempre está mirando más allá del ombligo de su autor, siempre está mirando un poco a la realidad”, explicó a Contrapunto.

La fotografía y ese característico blanco y negro platinado, son aspectos que González calificó de bellos y que unidos al formato digital escogido por Cuarón, logran que el espectador se convierta en testigo presencial.

Pablo Blanco: Roma habla de temas importantes

Pablo Blanco, periodista y parte del equipo de Gran Cine, estuvo también del lado de Roma. Para él esto es algo que siempre ocurre en los Óscar y le resulta incoherente que la película haya resultado ganadora en el renglón de Mejor Dirección y no en el de Mejor Película.

Blanco coincide con González en el aporte y el riesgo que significó para el lenguaje cinematográfico el hacer una película en blanco y negro en estos tiempos, pero está convencido de que Roma invita al espectador a caminar con ella y a transitar la historia de una señora de servicio.

El carácter semi biográfico de la película es un plus para Blanco, “siempre se dice que las obras de arte cuando están hechas desde las entrañas quedan bien porque logran un mayor nivel de identificación con la audiencia y le imprimen veracidad a la historia, y eso es súper importante en el cine de autor”.

Blanco defiende la tesis de que la Academia premie el cine académico y en ese sentido alude al lenguaje cinematográfico, guion y trabajo actoral no limitado a los diálogos que están presentes en Roma.

“En la cantidad de memes que se hicieron con respecto a Yalitza Aparicio se decía que es una locura que la nominaran por falta de trayectoria, a eso respondo: ¿cómo se hace cuando la academia premia a niños, que obviamente no han acumulado ninguna trayectoria?”.

En ese sentido otro de los aspectos que sostiene Blanco, en oposición a las críticas que se hacen sobre la falta de parlamentos en la película, es el uso “extraordinario”, por parte de Yalitza Aparicio, de las expresiones y del cuerpo como instrumento para llevar el mensaje que se quiere.

Otro mérito que rescata es la incursión de Cuarón en el movimiento neorrealista italiano, una narrativa que busca mostrar condiciones sociales auténticas y humanas a través del uso de intérpretes sin vicios o escuela. “Es un mérito de Cuarón haber descubierto a Yalitza”, añadió.

Contra quienes llaman a Roma “una película lenta”, Blanco responde que la película tiene un ritmo particular y toca temas medulares que además generaron un fenómeno social a favor y en contra, sobre la reivindicación de las trabajadoras domésticas, así como la inclusión de un grupo indígena en una obra hollywoodense.

“No es una película lenta porque sí hay conflicto, sí pasan cosas, y ese es el truco: te va llevando de la mano y cuando te das cuenta para dónde va, te das cuenta también de que el tema principal puede ser la vida, porque este personaje cae y se levanta muchas veces y su punto de encuentro es la soledad (otro tema). Creo que si el cine quiere hablar de cosas importantes, ahí están”.

Bernardo Rotundo: Roma trajo reivindicación latina y femenina

El presidente del Circuito Gran Cine, Bernardo Rotundo, fue otro de los que apostó por Roma como ganadora. Su envite responde a la percepción de novedad y sugerencia que él rescató del filme.

La inclusión, por vez primera, de una película hablada en español, dentro de las nominaciones en el renglón de Mejor Película, es otra de las razones que, para Rotundo, la hacían elegible.

Roma internaliza esa diversidad cultural que hace falta en nuestras pantallas. Me parece que eso es un elemento significativo para una industria cinematográfica latinoamericana que es pujante y tiene obras de sumo interés en Argentina, Brasil, México y otros países que antes no hacían tanto cine como Chile, Uruguay, Colombia y Venezuela, que tiene un poco más de tradición pero ha decaído lamentablemente”.

Para Rotundo, la de Cuarón ha sido una gran hazaña con el cine latino presentando una obra cinematográfica con intencionalidad actoral y de tipo biográfica.

Otro punto que rescata Bernardo Rotundo, tiene que ver con el homenaje que hace Roma a la mujer y a las trabajadoras domésticas que, tal y como lo comentaba el director, no les son reconocidos sus derechos laborales.

“Incluso en el papel de la mamá de los niños, que tiene una relación de diferencia con su esposo, se ve la reivindicación de la mujer en esa escena magistral en la que el hombre estaciona su Impala de forma milimétrica y logra no rozar la pared, ni pisar la caca de los perros; en una acción de rebeldía, ella decide entrar al estacionamiento de forma brusca y es todo lo contrario a lo que habíamos visto al principio. Esas son señales de una reivindicación de la mujer”, relató entre otras escenas.

La trayectoria artística de Cuarón, es un hecho también importante para este conocedor del séptimo arte, que asegura que Roma transgrede los convencionalismos del cine más comercial, que asegura los rendimientos económicos, sin embargo Rotundo no reniega de ello, para él el cine comercial es necesario para que exista el cine de autor, así como la diversidad de criterios. “Así como (Cuarón) hizo Harry Potter ahora nos presenta Roma”.