Varios autores sostienen que la de Carabobo “es la primera batalla en la que el ejército patriota pudo exhibir un uniforme”, confirma Andrés Eloy Burgos. Ese 24 de junio de 1821 no significó la liberación definitiva de Venezuela, explica Neller Ochoa

Cuántas historias se entrelazaron en el Campo de Carabobo. Las narraciones de muchos permitieron construir el relato de todos, el retrato de lo que pasó ese 24 de junio de 1821. El Bicentenario vuelve a sacar a la luz lo sucedido en la batalla, los datos curiosos, los detalles sangrientos.

Nevado, el perro de Simón Bolívar, murió en la contienda. El de la muerte del perro Nevado es “un relato construido posteriormente por relatos orales de Tulio Febres Cordero. Él asegura que el perro Nevado, el perro de Bolívar, fue lanceado y lo encontraron junto con el indio encargado de cuidarlo”, precisa el historiador Andrés Eloy Burgos.

Estas son cinco claves de la Batalla:

Carabobo se decidió en poco tiempo. Hay diferentes versiones sobre la duración de la batalla, subraya Burgos. Algunos indican que duró 45 minutos, pero “otras fuentes indican que fue una hora y media”, mientras “autores como Eduardo Blanco dicen que duró lo que un rayo”. No obstante, las maniobras y el despliegue de tropas “duró todo el día 24 de junio; de hecho, tenemos informaciones de personas como el general Páez que dicen que duró todo el día, y que solo en la tarde, y después de un importante aguacero, el batallón Valencey (de los realistas) pudo salvarse; que la oscuridad le permitió escaparse”.

Daniel O’Leary habla de movimientos desde el amanecer, por lo que “muy temprano en la mañana comenzaron los movimientos”, agrega Burgos. La estrategia se desarrolla durante todo el día.

Carabobo no fue una sola batalla. “La gente siempre recuerda la de 1821” pero esta es “la segunda Batalla de Carabobo, porque hubo otra, el 28 de mayo de 1814, en el contexto de las campañas de la Segunda República, en la que los republicanos -al mando de Simón Bolívar- vencieron a los realistas capitaneados por Juan Manuel Cagigal y Niño”, expone el historiador Neller Ochoa.

La de 1814 “fue favorable a las armas patriotas también”, destaca Burgos.

Carabobo tuvo uniformes. En la Guerra de Independencia muchos integrantes de las tropas “se encontraban semidesnudos, como gran parte de los llaneros, o los esclavos que se sumaron a la lucha”, describe Ochoa. “En agosto de 1817, Bolívar decía: si además de la pólvora y plomo puede usted hacer venir uniformes para nuestra tropa, algunos fusiles y otros efectos militares sería muy útil, porque una gran parte del ejército queda por vestirse”.

En 1813, recuerda, “Bolívar decreta un reglamento general sobre los uniformes del ejército, pero es hasta 1820 cuando los envíos más sistemáticos de uniformes de Inglaterra logran poner en práctica este reglamento”, detalla Ochoa.

Varios autores sostienen que la de Carabobo “es la primera batalla en la que el ejército patriota pudo exhibir un uniforme”, confirma Burgos. “Claro que no fueron todas y el cuadro de Tovar y Tovar es bastante fiel respecto a los testimonios”, pero sí lo estaban la Legión Británica y la infantería. “Los llaneros llevaban un pantalón enrollado a la rodilla, algunos iban descalzos”, lo que les permitiera moverse y usar la lanza.

Desde que los patriotas se instalan en Guayana lograron conseguir más elementos para la guerra, y eso incluye los uniformes.

Carabobo cuerpo a cuerpo. Ese 24 de junio se enfrentaron “dos ejércitos, bien organizados”, con Bolívar determinado a abrir el camino a Caracas, comenta Burgos. “No solo se batieron los soldados. Por ejemplo, en el caso de los patriotas vemos cómo entran en combate el general Páez, el general Ambrosio Plaza, Manuel Cedeño. La oficialidad participa y está en el frente. El coronel Farriar, que está al frente de la Legión Británica, pierde la vida en la Pica de La Mona. No solo los soldados estuvieron allí; también la oficialidad entró en combate, lo hizo con valor y ofrendó su vida”.

De los disparos de fusil se pasó a las bayonetas. “A medida que se aproximaron los que estaban enfrentados fueron utilizando las armas que tenían. Primero, la artillería, que es un arma que se usa para distancias; luego, el tiro de fusil, y por último, el combate cuerpo a cuerpo, a lanza”.

Carabobo no fue el fin. “Aunque así nos lo enseñan en las escuelas” Carabobo no significó la liberación definitiva de Venezuela, explica Ochoa. Pero es muy importante que se logra liberar Caracas del mando realista, ya que la capital no estaba en manos patriotas desde 1814. “Carabobo marca el camino y le da una gran estocada al ejército español, pero no significa la liberación total del territorio. La Batalla Naval de 1823 en Maracaibo, así como la resistencia realista en Puerto Cabello que se rinde definitivamente en 1827” son los hechos que cierran la lucha.