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El escritor Juancé Gómez planta su bandera: Escribir breve no es escribir sin alma

Juancé Gómez, escritor y dramaturgo, dictará el curso de escritura de guiones breves bajo el paraguas de la Escuela de Escritores de Caracas. La idea es aprender a escribir para teatro, cuentos cortos y cortometrajes / Texto y fotos: Vanessa Davies

Se presenta como Juancé Gómez, y ya esto señala la brevedad: dos nombres convertidos en uno, dos palabras que transmiten la misma identidad. No es un hombre breve, hay que aclarar; pero una de sus actividades es enseñar a otras y a otros a decir todo, en menos tiempo. Es, realmente, una carrera contra el tiempo la que él quiere enseñar a ganar con el curso de escritura de guiones breves que ofrece bajo el paraguas de la Escuela de Escritores de Caracas. Son textos para teatro, pero también, cuentos cortos, cortometrajes.

-¿Qué es un guion breve?

-Los guiones breves son el resultado de cómo estamos ahora en términos de la recepción de comunicación. El espectador cada vez demanda cosas con mayor inmediatez. Cuesta pedirle a alguien que se vaya a una sala de teatro a estar tres horas viendo una obra. No digo que no exista el público, pero se reduce, porque la inmediatez que han traído las redes sociales hace que todo se quiera ya. De allí surgió, a comienzos de los años 2000, el concepto de microteatro en España, que luego se llevó a otros lugares.

-¿Qué se considera, entonces, un guion breve?

-Lo mismo que tienes en un guion extenso pero reducido a un espacio de 15 o 20 minutos. El formato del microteatro tiene 15 o 20 minutos, pero la técnica de escribir breve envuelve en sí los mismos elementos de una historia normal.

-¿Por ejemplo?

-Inicio, desarrollo, conflicto y desenlace. Eso mismo, que en una película de 90 minutos tiene un primer acto de 12 a 25 minutos, y luego un segundo acto y un tercer acto, en un contexto, es cómo encuadrar una historia en 15 a 20 minutos con coherencia, con un final que no sea forzado. Como dramaturgo, puedes querer hacer mucho con el texto, pero en 15 minutos no vas a poder meter más de 2.500 a 3 mil palabras. Hay un método que yo desarrollé, que es el acto-métrico.

Gómez evaluó cuatro obras que escribió de teatro breve, de distintos géneros, para determinar por qué fueron exitosas. «En la obra ‘Lupe en tres tiempos’ 30 % se va en el comienzo, 50 % en el desarrollo y 20 % en el desenlace. Te puedes extender mucho con la introducción, y luego no tienes tiempo para cerrar la obra; o empezaste a desarrollar la obra muy rápido y no hay flujo. Claro, hay técnicas para escribir guiones. En todos los géneros siempre pasa algo, el incidente que dispara el conflicto».

No se trata de tener una máquina que haya cortes, aclara, sino de tener guías para el andamiaje de la escritura. «Por supuesto, en los guiones breves la presentación del conflicto debe ser rápida, pero debe haber un espacio de normalidad que es la normalidad que se rompe con el conflicto que aparece; si empiezas con el conflicto, la gente no tiene contexto».

-¿Se pierde alma al tener menos tiempo?

-Al contrario. La primera vez que escribí un guion para una obra breve duró 27 minutos. Estaba inspirado, comencé a usar una cantidad de frases, y cuando hicimos la primera lectura con la directora y con la actriz empezó el proceso de «mochaje». Y yo: «Esta es mi obra, esto tan bonito». Uno se siente realmente golpeado; sobre todo, cuando estás comenzando. Por eso, en el curso trabajamos que no es escribir más simple, no es una escritura más elemental. El lenguaje es muy utilitario, es «dime lo que necesito saber». Los únicos dos lugares en los que el lenguaje es libre es el teatro y la literatura. Existe la posibilidad de escribir literatura muy rica en teatro, pero es esencial conocer el criterio para saber qué voy a poner aquí.

-¿Qué es, entonces, escribir corto?

-Definir qué es lo que vale para que la obra se mueva hacia adelante. Claro, depende de lo que haces. Si escribes comedia y escribes vulgaridades, fine, es completamente válido. Pero siempre debe cumplir la función de mover la trama hacia adelante. No hay tiempo para pajarear.

-¿Realmente nadie quiere leer?

-El streaming ha creado un impacto tremendo en la conducta del público. Si querías ver una ópera, por ejemplo, debías esperar la temporada. Ahora, si tienes suscripciones, ves la ópera que tú quieres con los cantantes que tú quieres. Este tema se ha convertido en una cuestión bastante visual, y la gente prefiere estar en su casa viendo algo. Una de las ventajas de microteatro como concepto es que no solo es la obra; puedes ver cuatro, cinco., y pasas una noche de teatro en la que viste cuatro o cinco obras. O si quieres volver a ver una obra, esperas 20 minutos.

-¿El consumo largo quedó para la casa?

-Quedó para lugares como el teatro. Pero cuando preguntas por el micro teatro, cobra mucha fuerza por lo corto, por la variedad y por lo económico. Puedes ver tres o cuatro obras en un mismo sitio. Es como un matiné.

-¿Hay que saber escribir para participar en el curso?

-Ayuda un poco, pero vamos a aprender, primero, cómo armar la historia, porque es preferible que tengas una historia bien estructurada y mal escrita, a que tengas una historia bien escrita y mal estructurada. Puedo salvar lo primero, pero no, lo segundo.

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