Cuatro figuras del canto y la interpretación musical, de diferentes géneros hablan unidos y esperanzados ante el proyecto de cambio de la oposición venezolana, liderada por Juan Guaidó. Alexis Cárdenas, Floria Márquez, Alfredo Naranjo y Laura Guevara opinan acerca de los objetivos del concierto en Cúcuta y reflexionan sobre el rol de la música y sus aportes para vencer la crisis que vive Venezuela

Cúcuta jamás habría tenido más ojos, oidos y emociones concentradas como las que seguro tendrá este viernes 22, cuando la pléyade de artistas de la música y el espectáculo de muchos países, se concentren en un gran escenario para protagonizar el concierto “Aid Alive”, propuesto para apoyar a través de la música la entrada de la ayuda humanitaria que la comunidad internacional y muchos países han donado a Venezuela.

Para conocer la opinión y las reflexiones en torno a este concierto, y al que fuera anunciado por el Gobierno Nacional, denominado “Manos fuera de Venezuela”, Contrapunto entrevistó a cuatro destacadas figuras de la música en Venezuela.

¿Cuáles serían los aportes de este gran concierto y si puede ayudar a una solución de la crisis que padece Venezuela? ¿Si la música es un lenguaje universal, inclusivo, que une y no separa, que inspira la tolerancia, sería posible que músicos de uno y otro bando político se unieran? ¿Si a usted le invitaran a participar y actuar en el concierto de Cúcuta, viviendo en Venezuela, se presentaría, sin miedo alguno a represalias? ¿Qué le diría, de colega a colega, a los músicos adeptos y simpatizantes del Gobierno? ¿Cuál sería su mensaje para ellos?, son algunas de las preguntas que hicimos a los entrevistados, en esta oportunidad a Alexis Cárdenas, Floria Márquez, Alfredo Naranjo y Laura Guevara.

Una hora de silencio por las muertes

El venezolano Alexis Cárdenas, quien desde hace 9 años ha dejado su impronta artística en París, y en toda Europa, opina de entrada que le parece una actitud “esquizofrénica” del Gobierno venezolano realizar dos conciertos en la frontera colombo-venezolana, luego de que una semana antes fuera anunciado el concierto “Aid Alive” que se realizará en Cúcuta este viernes.

“Cualquier esfuerzo que se pueda brindar es positivo para la causa de la hambruna en la que está Venezuela. Creo que estamos en un momento no de paz, porque hay una guerra que viven los venezolanos, entonces yo diría que en la música también existe el silencio, y yo soñaría con una obra que concentrara en un escenario a grandes figuras para hacer una hora de silencio por toda la gente que ha muerto en Venezuela… eso me encantaría que ocurriera”.

Consultado sobre cómo percibe él, el tema de la ayuda humanitaria, es categórico y afirma que “es evidente que el Gobierno no quiere que ingresen esas contribuciones al país”.

“Frente al régimen hay una suerte de diálogo de sordos, con gente que no está dispuesta a conversar. Felicito cualquier tipo de manifestaciones e iniciativas que puedan demostrar la solidaridad con mi país. Para mí es una frustración no estar allí en ese concierto “Aid Alive”, porque he tocado infinidad de veces el Himno Nacional en protestas y manifestaciones que se han hecho en París, en Venezuela, y en otros lugares y he dedicado muchos conciertos y he orado mucho para que llegue el diálogo y la paz en nuestra nación, pero no parece posible porque del otro lado no hay la voluntad de diálogo ni de paz.

¿Qué mensaje le daría a esos músicos colegas suyos que están en Venezuela y que son adeptos al gobierno?, le preguntamos a este virtuoso del violín.

“El mensaje que yo les daría a esos artistas, quienes también viven el drama en el que día a día se ha convertido nuestro país, es que se hagan un examen de conciencia y un examen espiritual, que vean a su alrededor y vean lo que está pasando en el país; que analicen si ellos tienen la capacidad de expresar lo que ellos quieren, de decir y hacer lo que quieran, si tienen libertad total, porque la única forma que tiene un artista es vivir en libertad, eso no es negociable”.

“Es una lástima lo que nos están haciendo vivir”

Floria Márquez no participará en “Venezuela Aid Live”, pero no porque no quiera. Dice que si la invitan lo haría sin miedo a represalias, pues para ella este encuentro musical representa una meta lograda: el mundo con los ojos sobre Venezuela en un evento que además busca ayudar a subsanar las heridas que durante 20 años ha sufrido su gente, su pueblo.

“Yo estoy totalmente de acuerdo con el concierto en Cúcuta para recoger fondos para la ayuda humanitaria. Es completamente lógico y se está haciendo gracias a la idea de un señor que tiene las posibilidades económicas para hacerlo”, expresó a Contrapunto.

Floria se presentó recientemente en el Aula Magna de la UCV, recinto, que por cierto, obtuvo un lleno total en el concierto en el que cantó a dúo con su hermano Rudy, y del cual se vendieron las entradas el último momento, pues existía un clima de tensión para la ocasión. La necesidad de alegría que tienen los venezolanos se dejó sentir en esa emblemática sala abarrotada de fanáticos, ávidos de un momento de regocijo y de encuentro.

“Es una lástima lo que nos están haciendo vivir. La gente quiere vivir porque la música es vida. Y la gente quiere estar feliz, pero estamos con la espada de Damocles encima. Estamos todos atravesando 20 años de una cosa espantosa. Y más bien tenemos que agradecer que nos quieren ayudar, eso es un logro y todavía se oponen e inventan con la maldad maquiavélica”.

“Molestia” es lo que dice sentir la intérprete frente a los dos conciertos que realizará el Gobierno, pues para ella es una “invitación a enfrentarse, una vez más, unos contra otros, sin contar el hecho de que el mismo será financiado por todos los venezolanos”, lo que considera un maltrato.

Sobre la posibilidad de unión entre artistas de ambos bandos con el fin de dar una lección de tolerancia, tanto al pueblo venezolano como a los dirigentes políticos, Márquez declaró que los artistas que no apoyan al “desgobierno” se sienten maltratados y para que exista una unión utilizando como vehículo la canción, es necesario un ambiente grato y de compañerismo.

“La iniciativa de estos conciertos debe ser genuina”

Para el vibrafonista, maestro y compositor Alfredo Naranjo, la música y el hecho artístico debe ser auténtico y genuino, fuera de cualquier manipulación o agenda oculta.

“Creo que fundamentalmente la iniciativa de hacer este tipo de conciertos debe ser una iniciativa genuina. Si la iniciativa tiene una agenda oculta, tiene un plan ya definido que no está girando en torno a llegarle a la sensibilidad del público, sino que lo que quiere como objetivo es ganar adeptos, entonces los planos y los valores cambian”.

“En el caso del concierto en Cúcuta consideró que es una iniciativa que es inclusiva y que tiene sus fundamentos en cuanto a estructura económica, de empresarios foráneos, mientras los conciertos que se realizarán en la frontera colombo-venezolana es otro tipo de iniciativa, más de orden político, con una estrategia política”.

Acerca de la posibilidad de que los artistas de uno y otro bando político en Venezuela se unieran, Naranjo expresa que le parece “genial”.

“Unión con un fin común es lo que al final necesita la humanidad, aquí, en la China, en Tailandia o en cualquier país. Ahora bien, una cosa es lo que yo te estoy diciendo y otra cosa es un perfil que tiene que ver con una percepción subjetiva del asunto de lo que es colaborar, en términos de que tú, a través de un contenido musical, lleves un mensaje a alguien, a un público, a una sociedad. Entonces, cobra una connotación particular, porque yo puedo componer un tema para cumplir con un objetivo que sea mío y por lo tanto, siendo mío, es subjetivo. Pero cuando tú invocas la paz mundial, cuando tú le hablas a la justicia, cuando tú celebras los principios universales de la vida humana, entonces ya ahí ese mensaje lo recibe un venezolano o un alemán en cualquier parte del mundo”.

“Visibilizar la crisis que vive Venezuela”

Para la cantante Laura Guevara, actualmente residenciada y desarrollando su carrera en México, el concierto “Venezuela Aid Live” tiene como objetivo darle visibilidad a la situación de nuestro país y aumentar la presión internacional e interna para que los cambios que muchos queremos se den”, dice.

A Laura le habría encantado participar en el mega concierto que propuso y financia el magnate Richard Branson, sin embargo entiende que el fin es “visibilizar” la crisis humanitaria y que “más personas empaticen con las dificultades que actualmente atraviesa la población”; dio como ejemplo lo duro que significa para muchos venezolanos no conseguir medicamentos, realidad que vivió en carne propia.

La realización de un concierto paralelo, casi simultáneo como el que ha planteado el Gobierno, le parece “absurda y una decisión malcriada del Ejecutivo”.

“Me gustaría que en vez de gastar ese dinero en un concierto, se utilizara para arreglar calles, que haya luz, comida, insumos en los hospitales”, dijo y cuestionó “el rechazo a la ayuda humanitaria y la reciente aceptación de medicamentos a Rusia”.

Esta joven cantante está convencida de que ya el tiempo del actuar por ideología terminó y debe privar la razón. “El ingreso de la ayuda humanitaria al país es el motivo principal de este mega encuentro que, de darse, para Laura será el inicio del regreso a un lugar en el que el Gobierno se encargue de proveer al país de una infraestructura en la que los habitantes puedan valerse, desarrollarse y evolucionar por sí mismos y en el que la seguridad, los servicios y los derechos de las personas, la salud, entre muchas otras cosas, estén asegurados”. 

Laura da ese rápido vistazo al futuro recordando un pasado de inseguridad en el que le tocó pasar el mal rato de ser de asaltada a mano armada en cuatro ocasiones y en el que, mientras daba conciertos y se tomaba fotos con su seguidores, el dinero no le alcanzaba para costear sus alimentos.

“La música sirve para muchas cosas, sirve para empatizar, para conectarnos, para recordarnos que nos parecemos y que son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan, pero también la música se ha utilizado para manipular, para mentir y para hacer daño”.

Siendo coherente con su planteamiento de conciencia y de compromiso, Laura se ofrece para dar su apoyo a quienes lo necesiten, porque como parte de la diáspora cultural venezolana ella también sueña con regresar un día.

“Siento que el país necesita un cambio. Ya no se trata ni siquiera de ideologías, no se trata de si te gusta la derecha o la izquierda. El país necesita un cambio porque los venezolanos necesitamos un lugar al que podamos volver, en mi caso”.