Entre ensayos y errores la plataforma sigue presentando inconvenientes y los usuarios siguen siendo los más afectados por no obtener respuesta

Desde que la transnacional Directv cesó sus operaciones en Venezuela, la incertidumbre creció en los ciudadanos de a pie que vieron afectado su derecho al entretenimiento desde sus hogares, en aquel entonces muchas fueron las improvisaciones de servicios por suscripción a través de internet o el crecimiento de afiliaciones a otras operadoras.

Unos meses después, aparecería Simple TV, empresa que compraría los servicios del mayor operador de televisión por suscripción que hasta entonces operaba en nuestro país. Al principio todo era color de rosas, programación gratuita hasta que estabilizaran sus operaciones y luego vinieron los planes y las tarifas.

Si bien, el buen servicio prestado por Directv en su momento era cobrado a tarifas bajas y alejadas de la realidad, llegaba Simple TV con precios dolarizados, pero por los que la mayoría de los venezolanos realizarían un esfuerzo, ya que en estos tiempos, el entretenimiento es muy necesario.

Fue así como comenzaron las quejas, y la demostración tangible de que contar con esta compañía de cable “no era tan simple”. Desde usuarios que han cancelado el monto completo de su plan y no han podido disfrutarlo ni un minuto, hasta quienes tienen un paquete y no pueden ver la programación completa.

Hasta los momentos, no hay oficina en la cual se pueda realizar quejas, más allá de la opción del chat con “Simpaty”, el cual te transfiere a un operador que solicita los datos y el problema, y cuya respuesta sigue siendo la misma: “Esperar y su requerimiento será procesado”, pero en la mayoría de los casos todo sigue igual.

Ante la presencia de códigos los cuáles no permiten ver la señal de un canal determinado, la respuesta en la página es presionar el número correspondiente y la solución no llega en la mayoría de los casos.

En otras ocasiones, al cancelar el monto no sale registrado en ninguna parte del portal web, esto a pesar de que en un tiempo dispuesto por la empresa llega una factura. Sin embargo entre las quejas se encuentra que los usuarios desean confirmar el pago debido a los inconvenientes causados, en la página la respuesta es simple: “No es necesario confirmar la recarga”.

Comunicarse a través de un chat denominado “Simpaty” tampoco resulta provechoso. Como dijimos anteriormente, la opción remite vía chat a un operador, el cual luego de preguntar los datos, indaga acerca del inconveniente y la respuesta sigue siendo esperar.

En el caso de las personas que cancelan el monto correspondiente, se reportan muchísimos casos en los que la deuda sigue corriendo y la señal brillando por su ausencia.

Y mientras desde sus redes sociales continúan los anuncios de programación, las quejas de los usuarios se concentran en que a pesar de haber cancelado, no pueden disfrutar de su respectivo paquete, mientras el conteo regresivo para cancelar no se detiene.

La experiencia propia y la de muchos usuarios nos permitió elaborar esta nota, así como el registro diario en redes sociales de personas que se quejan por estar recibiendo un pésimo servicio y sin solución inmediata y ni siquiera lejana a los inconvenientes. Luego de casi tres meses, la respuesta sigue siendo esperar, pero esperar pagando por un servicio que no se está prestando.

La gran interrogante ¿Mejorará el servicio de Simple TV? O ¿Será la constante de ahora en adelante? Esperamos que se resuelva y que los venezolanos puedan recibir un servicio de calidad y acorde a las tarifas que se están cobrando, las cuales para la mayoría de los usuarios se ajustan a la realidad pero que quieren poder obtener un servicio adecuado “Así de simple”.