El cantautor venezolano regresa por los aplausos de su público en un concierto en el BOD, este 3 de agosto, en el que cantará sus éxitos y el nuevo tema “Acuérdate”. Residenciado actualmente en República Dominicana, Jeremías ve la “diáspora venezolana” como algo positivo: “Otras culturas nos van a influenciar y eso será ganancia cuando vengamos de regreso y el país se nutra de ello”

Con sus profundos ojos verdes aceitunados, su hablar fluido y los guiños que hace al gesticular, es un hombre que lo tiene todo para encantar a su audiencia, a sus fans y a quienes seguramente están por descubrirle. Para más señas, completa su personalidad con un carisma muy especial, y por supuesto, con el talento que le ha permitido alcanzar un sitial importante en el competitivo mundo de la música internacional.

Este fin de semana, Jeremías seguro que sí, acaparará las miradas, emociones y aplausos de quienes tengan la posibilidad de escucharle el sábado 3 de agosto, a las 5:00 de la tarde, en la sala de conciertos del Centro Cultural Consolidado.

Será un concierto de regreso, de nuevas bienvenidas para retomar el contacto con Venezuela, su país, y agradecer al público que sigue escuchando su música y tararean “Poco a poco se me van los besos en tu piel…”.

En esta presentación el cantautor de grandes éxitos, entre otros El Comienzo del Final y Tu, brindará un gala exclusiva en la que cantará sus grandes éxitos y sus nuevos temas que forman parte de su placa discográfica en acústico que incluye el tema en lanzamiento Acuérdate.

En entrevista cara a cara con Contrapunto, Jeremías nos habló acerca de su nueva producción discográfica y sus exitosa carrera que inició en el año 2002 con sus temas La Cita y Desde el Bar.

—¿Qué quiere Jeremías que su público recuerde con Acuérdate Tours? 

—Quiero contactar con las emociones de ese público que siguen mi carrera y que me acompañan cada vez que lanzo un tema. Con Acuérdate quiero que las personas cierren los ojos y se acuerden de lo que es realmente importante. También quiero que se desliguen de todo aquello que los está distrayendo, y se enfoquen de lo que es realmente importante, y que vean lo que está en el fondo, lo que está dentro de ellos.

—¿Venezuela sigue siendo una plaza obligatoria en tus lanzamientos musicales y giras?

—Venezuela es mi casa. Uno siempre vuelve para empezar o retomar el camino. Aquí está mi hogar, viven mis padres, están parte de mis afectos… Además, yo extraño mucho a mi país.

—Cada canción que escribes tiene una carga emocional que se acerca a lo que realmente es el amor, no aquel idealizado, el verdadero amor… el que se sufre, se espera o anhela. ¿Sabe Jeremías lo que realmente es el amor?

—Yo trato de buscar un ángulo interesante que me entusiasme, que sienta, que entienda; por eso nunca hago una canción por hacerla, tengo que emocionarme con el tema. Yo me tomo mucho más tiempo para escribir un tema porque me aproximo de manera muy personal al proceso creativo, estoy atento de lo que verdaderamente siento y plasmo en letras lo que considero más sincero en ese momento.

—¿Por eso te tomaste 10 años de receso musical?

—Ese fue un tiempo  de introspección, de hacer un stop. La esencia estaba allí, yo lo sentía pero me faltaba claridad en muchísimas cosas. Ahora mis objetivos están muchos más claros y hay una aproximación a mi carrera mucha más placentera… Ahora todo me resulta mucho más gratificante y lo estoy disfrutando, porque no hay nada más hermoso que la música.

—Ya que hablamos de esa nueva perspectiva musical, ¿cómo ves el auge de los featuring o colaboraciones en el ámbito de musical?

—Las colaboraciones son buenas para la música porque le dan un color adicional a cada canción. Allí puedes disfrutar del color de otra voz y de la onda que tienen otros artistas. Además, la música gana, que es lo más importante.

—¿Qué opinas de la diáspora venezolana, cultural y artística?

—Esta migración tiene algo positivo y es que nos podemos ver a través de los ojos de otras culturas y otras personalidades. Con todo esto, comenzamos a formar otro perfil del venezolano. Además, las otras culturas nos van a influenciar y eso será ganancia cuando vengamos de regreso y el país se va a nutrir de eso.

Para concluir nuestra conversación, ¿encontró Jeremías a su Mujer Perfecta con el nacimiento de su hija?

— (…Risas) Si. Sin dudas la encontré y es ella. Nunca he estado más enamorado en mi vida como lo estoy de mi niña. Yo pedí a una mujer perfecta y como la palabra tiene poder, nació mi pequeña Sofía.

Así de claro y diáfano se presenta ante los comunicadores este cantautor (cuyo nombre verdadero es Carlos Eduardo López Ávila) que actualmente lleva su carrera desde República Dominicana, donde vive con su esposa y su pequeña hija de 1 y siete meses.