Durante más de medio siglo todas las concursantes del certamen se “mataban” por alcanzar las medidas perfectas, con las que Venezuela ganó 7 Miss Universos y 6 Miss Mundo. Pero la nueva organización aplica otro concepto de belleza y este año no mencionarán las medidas de las misses

Las historias de la llamada Quinta Miss Venezuela pueden dar cuenta de muchas alegrías, logros, éxitos. Pero también de muchas frustraciones y lágrimas. Por allí han pasado centenares de chicas; mujeres venezolanas que día a día trataron de cumplir un sueño: tener las medidas perfectas, ser las barbis venezolanas con la consabida etiqueta del 90-60-90.

Sin embargo, los cánones de belleza han ido cambiando con el milenio. Y hasta en los concursos internacionales ya han aceptado la participación de mujeres transgéneros pero, además, de beldades con otras contexturas: más delgadas, con poco busto, o más “rellenitas”, con buenas caderas y glúteos exuberantes… eso sí: con mucho en su cerebro y cabezas bien plantadas en sus ideas.

La española Ángela Ponce fue la primera belleza transgénero en participar en el Miss Universo / Foto: Perú 21

En esa búsqueda de los cambios, procurando unirse a las vanguardias, la edición 2019 del concurso Miss Venezuela, que se celebrará este jueves 1 de agosto, por primera vez en su historia, de más de medio siglo, no mencionará las medidas de cintura, cadera y busto de sus 24 candidatas, para así alejarse de la “mujer estereotipada”.

La explicación de la nueva modalidad la dieron a conocer este martes 30 de julio las nuevas gerentes de la organización, tres exmisses – Gabriela Isler, Jacqueline Aguilera y Nina Sicilia-, quienes por cierto ganaron los concursos de Miss Universo, Miss Mundo y Miss Internacional, respectivamente, gracias, en gran parte, a sus “medidas perfectas”, exigidas años atrás por el Zar de la Belleza y tutor de las tres, Osmel Souza.

Nina Sicilia, ex Miss Internacional 1985, junto a las ex misses Universo y Mundo, Gabriela Isler y Jacqueline Aguilera, respectivamente, hoy día gerentes y organizadoras del Miss Venezuela, explican el nuevo concepto de votación del jurado / Foto: Rafael Briceño

El evento de más larga tradición en la industria venezolana del entretenimiento, el certamen de belleza que marcó pauta en latinoamérica y cuyo modelo de organización comenzaron a copiar muchos países, este año, en su edición 2019, presentará a las concursantes en desfile en trajes de gala y otro desfile en trajes de baño, sin que su contextura (medidas) sean reveladas, aunque a la vista de todos saltarán las virtudes o las características desfavorables del físico de cada una de las candidatas.

“La belleza de la mujer no es 90, 60, 90 (…). Se mide por el talento que cada una de ellas pueda poner en acción”, aseguró Gabriela Isler, directora de comunicaciones del concurso del que han salido siete Miss Universo y seis Miss Mundo.

En certámenes anteriores los presentadores informaban a la audiencia las tallas de las concursantes, la mayoría sometidas a cirugías plásticas y estrictas dietas para alcanzar la “medida perfecta”. 

Durante el ensayo general de este martes, Isler, ganadora del Miss Universo en 2013, reiteró que el certamen venezolano no forzó a las aspirantes a “rebajar ni hacer ningún tipo de dieta extrema”. 

La organización ha afirmado que apostará por una “belleza diferenciada” que no obligue a las candidatas a operarse para cambiar su aspecto.

Aunque no relacionan la estética de las participantes con la debacle económica del país, la directiva ha declarado que la organización tiene limitaciones de recursos para montar el show. De hecho, no hay un plan de contingencia en caso que se produzca uno de los habituales apagones.

De hacerse en el Poliedro de Caracas, con un aforo de 20.000 personas, el Miss Venezuela pasó a un estudio de la televisora dueña de los derechos -Venevisión- con capacidad para unas 200 personas.

Tras una belleza más natural e integral, las candidatas al Miss Venezuela 2019 tendrán que demostrar sus otras fortalezas más allá del 90-60-90 / Foto: Rafael Briceño