La tierra de Macondo, su magia y colorido, no habrían sido conocidas en el mundo entero sin la pluma de Gabriel García Márquez y su gran capacidad de combinar imaginación y literatura.

García Márquez llegó al mundo en 1927 y fue su forma de narrar la que lo convirtió en uno de los más prolíficos escritores de América Latina y del mundo. Y es que el Gabo fue un escritor como pocos que logró captar la esencia del Caribe y encapsular sus paisajes en letras.

Escritor, guionista, editor y periodista, nació en el Municipio de Aracataca en Colombia, localidad que le sirvió de referencia para crear Macondo: un lugar mágico que quedó grabado en los corazones de lectores en el mundo entero y que fue descrito en Cien años de soledad, Los funerales de la Mamá Grande, La hojarasca, La mala hora, y El coronel no tiene quien le escriba.

Su obra cumbre: Cien años de soledad, se convirtió en un manifiesto del Realismo Mágico y en un clásico de todos los tiempos, traducido a más de 35 idiomas.

Su genialidad como escritor de novelas e historias cortas, así como su capacidad de combinar lo real y fantástico en un mundo de imaginación, lo convirtieron en Premio Nobel de Literatura, lo que lo hizo a su vez ser el primer colombiano y el cuarto latinoamericano en ser honrado con este galardón.

Su legado narrativo sigue vigente y Contrapunto comparte cinco de sus obras más emblemáticas.

Publicada en 1967 y traducida a más de 35 idiomas, es la obra cumbre del Gabo
Publicada en 1981, en ella, el autor mezcla sus facetas como periodista y literato
Publicada en 1955, es la primera obra en la que se menciona el pueblo de Macondo
Publicada en 1961, esta novela corta posee uno de los personajes más entrañables de la literatura hispanoamericana del siglo XX
Publicado en 1971, el nombre completo de la obra es: Relato de un náufrago que estuvo diez días a la deriva en una balsa sin comer ni beber, que fue proclamado héroe de la patria, besado por las reinas de la belleza y hecho rico por la publicidad, y luego hecho aborrecido por el gobierno y olvidado para siempre