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Lunes, 19 de Febrero de 2018

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Entrevistas CTP

Opina que el caso Óscar Pérez pavimenta "el camino de denuncia ante la Corte Penal Internacional"

William Dávila: Enfrentamos a un monstruo con recursos económicos, que desprecia la vida

William Dávila: Enfrentamos a un monstruo con recursos económicos, que desprecia la vida
Para William Dávila, lo ocurrido con Óscar Pérez "evidencia que aquí no se respetan los derechos humanos" - Fotos: Miguel Hurtado
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  • Emma Sánchez Álvarez
  • Domingo, 21 de Enero de 2018 a las 10:43 a.m.

El diputado y abogado especialista en Derechos Humanos señala que "el único proyecto del Gobierno es perpetuarse en el poder". Frente al diálogo y las elecciones presidenciales, opina que la oposición debe "reconstruir su coherencia y unidad"

Han transcurrido apenas 20 días del año y las noticias en Venezuela han sido abundantes e intensas para despegar 2018. Al país, a todos los venezolanos de cualquier tendencia, sector o clase social, nos viene bien escuchar las reflexiones de voces experimentadas que nos permitan "digerir" los recientes acontecimientos.

Nuevamente Contrapunto conversó con el diputado y dirigente de AD William Dávila, a fin de pulsar su análisis acerca de varios temas, sobre todo aquellos que están "sobre el tapete" de la política venezolana, entre ellos los avances y retrocesos del diálogo Gobierno-oposición; elecciones presidenciales; condición actual de la oposición y, por supuesto, la noticia que esta semana ha sacudido al país y a la comunidad internacional: el caso de la muerte de Óscar Pérez.

Al doctor Dávila (Lagunillas, estado Zulia, 1951), abogado con especialización en Derechos Humanos (UCAB) y con máster en Leyes (Harvard y Columbia, EEUU), lo conocemos desde que fue senador en el extinto Congreso Nacional de la República en 1993. Antes había sido gobernador de Mérida en los periodos 1984-1986 y 1995-2000. Inicia sus opiniones acerca del estado en el que vive y se crio, donde durante las últimas semanas han ocurrido saqueos y otros hechos violentos.

"Mérida no está aislada ni escapa del impacto de la crisis y de la emergencia nacional que estamos viviendo. La situación allá es más difícil porque es un estado que depende de la actividad de la universidad, del turismo, de la agricultura y de la pequeña y mediana industria, y todo esto está estancado y quebrado. La Universidad de Los Andes no tiene un presupuesto justo y equilibrado, y eso afecta el salario de más de 30 mil personas que están vinculadas con ese recinto académico. Por otra parte, está también el hecho de que estudiantes y profesores están emigrando en gran número, lo que ha creado una depresión económica regional, porque no hay ingresos de la universidad hacia el comercio y a otras actividades", dice Dávila de entrada.

—¿Les ha afectado aún más la política centralista del Gobierno y la posición opositora del actual gobernador?

—Claro. Este esquema centralista de gobierno no funciona. En el área de la salud, teniendo un gobernador de la oposición, el Gobierno central mantiene férreamente controlado todo lo que es producción y distribución de insumos, el pago salarial a los trabajadores de la salud y los programas preventivos. Esto ha agravado la crisis asistencial. Por otra parte, el situado constitucional a esta fecha todavía no ha bajado a las regiones y además la inflación se lo come.

"Igual es la situación en materia de turismo. Las líneas aéreas no están funcionando apropiadamente. No tenemos el número suficiente de vuelos tanto en el aeropuerto Juan Pablo Pérez Alfonzo como el aeropuerto Alberto Carnevali. Este último no está funcionando y está prácticamente cerrado. Solo funciona para vuelos privados y de la rosca del Gobierno central, de los militares y de los enchufados del régimen. El turismo ha tenido un efecto regresivo, a nivel del páramo incluso; la misma presencia del teleférico, que está funcionado, no ha potenciado el desarrollo turístico del estado".

"El tema de la inseguridad también sufre el efecto del centralismo pernicioso. La policía sigue estando en manos del Gobierno central. No ha sido transferida a la gobernación. La producción alimentaria está estancada porque no hay insumos para nuestros productores agrícolas del páramo y de los pueblos del sur, y eso depende del Gobierno central".

En resumen, "el Gobierno está estrangulando a las regiones porque no cree en la descentralización por postura ideológica. Además, no le interesa que nuestras regiones progresen, porque en la medida que se vaya creando una base económica independiente, en esa medida menos sojuzgamiento vamos a tener a esa esclavitud que nos quiere imponer el régimen, sobre todo con la comida. Al Gobierno le conviene que todos dependamos de una bolsa CLAP".

Al Gobierno no le conviene que nuestras regiones progresen, expresa el exgobernador de Mérida

Caso Óscar Pérez

—Han surgido distintas lecturas tras lo ocurrido en El Junquito con Óscar Pérez y quienes decidieron seguirlo. Algunos análisis apuntan a que con esta operación el Gobierno envía un mensaje, por ejemplo, el que me adverse será eliminado.

—Ese es el mensaje de represión para todo el mundo. Esta dictadura violó, en el caso de Óscar Pérez, todos los principios fundamentales del derecho humanitario. Es decir, son graves violaciones de los derechos humanos que pavimentan el camino de denuncia hacia la Corte Penal Internacional. En este caso hubo un ajusticiamiento, mientras que a Chávez le perdonaron la vida, y se levantó en armas. Así lo demuestran los videos: hubo más de 300 personas muertas. Además, a Chávez le dieron la oportunidad de expresarse a través de los medios de comunicación, y esa palabrita que dijo, "Por ahora", mira lo que significó después políticamente, porque llegó al poder por la vía de las elecciones.

"¿Por qué razón asesinan en una forma tan cruel a un hombre que ya había dicho que se iba a rendir? ¿Cómo se explica que un colectivo participe en el procedimiento, cumpliendo funciones delegadas y correspondientes a organismos de seguridad? ¿Cómo se explica que a Óscar Pérez y a su grupo los acribillaron con lanzagranadas, tanques, armas de alta potencia y rodeados por más de 300 efectivos, y además permitiendo la participación de los colectivos?", cuestiona el dirigente.

—¿Usted cree que la muerte de Óscar Pérez perseguirá a este Gobierno?

—Yo sí lo creo. A Óscar Pérez lo acribillaron y es una mancha que este régimen no se quitará jamás. A Óscar Pérez este Gobierno pudo haberle salvado la vida.

"El caso de esta semana con Óscar Pérez conmovió a la comunidad internacional", dice Dávila

La oposición en el diálogo

Dávila cree fervientemente en el poder de la acción internacional como apoyo a la solución de la crisis política y económica del país. Sin embargo, de sus opiniones se desprende una crítica al diálogo que protagonizan Gobierno y oposición. Se ha preparado en este tema —actualmente es miembro de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional— al igual que en derechos humanos.

En materia nacional, ¿cree usted que debe o no continuar el diálogo con el Gobierno?

—La declaración del ministro Reverol hace ver que no hay condiciones para continuar el diálogo en República Dominicana. Pienso que el diálogo, como una respuesta al silencio, como una forma democrática de buscar salida a un conflicto político, siempre es necesario, porque significa comunicación, negociación y resolución de problemas. Pero a este tipo de estrategia que está utilizando el régimen no podemos seguir dándole más largas. Es el Gobierno el que no quiere el diálogo. Lo que quiere es prolongar unas reuniones para sus objetivos y decir el día de mañana que ellos están de acuerdo con todo y que es la oposición la que no quiere el diálogo. Siempre van a cambiar la historia, según sus intereses. Nosotros (la oposición) no debemos seguir perdiendo el tiempo en eso.

—Ahora observamos una oposición visiblemente dividida. ¿Cómo cree usted que debe darse la recomposición de la oposición?

—El problema que nos afecta ha sido la falta de coherencia. La oposición debe reconstruir su coherencia y unidad, elementos esenciales en la recuperación de la confianza de nuestros electores y de los venezolanos que en 2015 vieron en las elecciones parlamentarias el objetivo de quitarle a este régimen totalitarista uno de los poderes, y de hecho lo logró. En aquella oportunidad, nosotros proyectamos toda una estructura de unidad. Hubo una campaña paraguas. Se creó una maquinaria poderosa a nivel de la base de todos los partidos y dio resultado.

"En este momento nosotros debemos rescatar la confianza con un discurso y una plataforma de lucha, además de sincronizar las acciones. Tenemos que retomar el ímpetu de la lucha internacional, que no debe concentrarse únicamente en las conversaciones que se han desarrollado en República Dominicana, que no han dado resultados concretos. Esto no quiere decir que subestime y cuestione a los actores. Considero que los representantes de la oposición son gente cabal, honesta y con las que he vivido situaciones difíciles en la Asamblea Nacional durante estos dos años. Pero el Gobierno juega en función de envolver y confundir a nuestra opinión pública y al pueblo venezolano en general, que ve que estamos perdiendo el tiempo en un diálogo sin resultados. En la medida que nos vean fuertemente unidos, con una maquinaria organizada en lo internacional, nacional, regional y social, avanzaremos más".

—¿En qué consiste retomar el ímpetu de la lucha internacional?

—Hay un curso de acciones que se han venido desplegando, que es la remisión del caso de Venezuela a la Corte Penal Internacional. Ese expediente se está desarrollando a nivel de la OEA, porque hay graves violaciones de los derechos humanos que comportan delitos de lesa humanidad. Y en ese trabajo la Asamblea Nacional hizo un informe que aprobó, el cual expuse el 16 de noviembre en la tercera audiencia y que tenía que ver con los ataques sistemáticos en conocimiento de Nicolás Maduro contra un sector de la oposición representada en la AN.

"Nosotros tenemos que retomar nuestra acción en los parlamentos y cancillerías internacionales, en los foros laborales, sociales, académicos, estudiantiles, a nivel de los partidos políticos de las asociaciones parlamentarias, en los organismos multilaterales, etc. En todo este escenario tenemos que ser vigorosos y presentar un solo discurso".

—Para lograr ese objetivo tendrían que ponerse de acuerdo dentro de la oposición, es decir, los radicales y moderados... y todos, creemos.

—Sí, tiene que haber madurez política entre todos nosotros. Aquí no puede haber diferencia entre radicales y moderados cuando se trata de rescatar la democracia en Venezuela. La democracia es la democracia y la perdimos. Perdimos la República. Perdimos la libertad. Nosotros estamos normativizados. Frente a la realidad que se vive en Venezuela, donde la gente se está muriendo de hambre y carece de medicinas, ¿cómo vamos a estar perdiendo el tiempo peleando entre nosotros mismos y qué sentido tiene? Aquí en Venezuela nadie gana con estar peleándose unos con otros. Ese es mi llamado.

"No tiene sentido que caigamos en la trampa con cualquier elemento que el Gobierno nos pone para dividirnos. Por ejemplo: el diálogo no contribuyó a la unidad, porque el término fue utilizado por el régimen para dividir a la oposición. Y nosotros, y me refiero a la oposición, caímos en la trampa y comenzamos a radicalizar nuestras diferencias y a fracturarnos".

"La oposición debe rescatar la confianza de los electores con un discurso y una plataforma de lucha"

Elecciones

Al igual que usted, analistas políticos del país piensan que si ganaron las elecciones parlamentarias con el mismo CNE, por qué no se podrían ganar las presidenciales. ¿Está la oposición preparada a nivel de organización y de estrategias para enfrentar al Gobierno en este nuevo proceso electoral?

—Primero debo recordar que todas las dictaduras le tienen miedo al voto, porque lo primero que hacen es confiscar el voto, eliminar partidos y la participación de la gente. Y aquí vivimos en una dictadura postmoderna; es decir, todavía nos permiten hablar, la Asamblea funciona a medias, pero en el fondo esta es una dictadura en la que se violan los derechos humanos. El caso de Óscar Pérez evidencia que aquí no se respetan los derechos humanos.

"Ahora bien, nosotros debemos tener confianza en el voto, como una fuerza de lucha. Hay que tener confianza en la acción de masa, en la acción política organizada. No perdamos la fe en esto, porque hemos perdido elecciones cuando no fortalecemos una maquinaria política. El Gobierno la tiene. Y lo primero que debemos hacer es reconocer eso. Ellos están gobernando para 6 millones de votantes, y a esos 6 millones les dan bonos, cajas CLAP, carros, les da de todo. Pero 6 millones de votos no son suficientes para ganar unas elecciones. Somos más nosotros, pero no estamos unidos. Esto tenemos que analizarlo para establecer, con base en esas realidades, una acción política, una estrategia que nos lleve al cambio político en Venezuela, desarrollando una sincronización de acciones: la internacional, la política nacional y la social.

¿Qué pasa si la comunidad internacional observa una oposición que no se pone de acuerdo?

Podría menguar el apoyo internacional si a nosotros no nos ven unidos. Independientemente de las posiciones que puedan existir en la oposición, yo las interpreto como acciones coincidentes, ya sean moderados, radicales o conservadores. Al final de cuenta la Mesa de la Unidad ha estado compuesta por partidos y dirigentes de distintas tendencias políticas.

"Los venezolanos estamos enfrentando a un monstruo con recursos económicos, que desprecia la vida y que utiliza la retórica populista. Este es el principal enemigo que tenemos".

—¿Usted cree que la oposición, con su cruce de opiniones, ha contribuido con este Gobierno en su objetivo de minimizarla y destruirla?

—Creo que por ingenuidad a veces nos hacemos eco de las estrategias del Gobierno. Por ejemplo, esa acusación que hizo Reverol, quien afirmó que el Gobierno se enteró de la ubicación de Óscar Pérez por informaciones que le dieron en la mesa de diálogo en Santo Domingo. La gente dirá: yo no creo eso de la MUD, pero yo no creo en la MUD. Allí en el fondo deja un hálito de duda. Está claro que el Gobierno busca dividirnos.

"A veces pecamos de ingenuos. Debemos estar claros en que estamos peleando contra un proyecto que está instalado en Cuba con ramificaciones en Venezuela. Nosotros todavía no hemos podido estructurar una sala situacional estratégica y profunda que nos permita ubicarnos en el contexto".

"Debemos analizar con seriedad y tomar conciencia de nuestras propias realidades. En la oposición tenemos liderazgos muy importantes, pero si vamos a escoger el candidato presidencial, las primarias es un mecanismo válido. Ya Maduro está en campaña electoral. Está ofreciendo villas y castillos en un país con una crisis económica que va creciendo. Mientras tanto, nosotros debemos contar con una propuesta que todavía no hemos configurado, y el principal elemento es que nos vean unidos".

—Entonces, ¿cómo será el futuro del país?

—Va a empeorar si no hay un cambio político y de modelo económico. Con Maduro continuará el hambre y la miseria. Maduro es la expresión de todo un proyecto de corrupción y de geopolítica de intereses. Una persona decente no puede estar al lado de Maduro ni de Diosdado Cabello ni de ese grupo que los rodea. Perdieron los valores y principios. La vida no vale nada para ellos. No hay ningún proyecto revolucionario ni veo intenciones de cambio de esta sociedad respecto a la acciones que lleva el régimen. El único proyecto del Gobierno es perpetuarse en el poder.

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