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Jueves, 14 de Diciembre de 2017

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Economía

Encendidas todas las alarmas

¿Qué implica que Venezuela incumpla la deuda y caiga en default?

¿Qué implica que Venezuela incumpla la deuda y caiga en default?
- Foto: AFP
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  • Adelaida Padrón
  • Lunes, 20 de Noviembre de 2017 a las 8:39 a.m.

Diez claves para entender la situación de la deuda externa y su impacto directo sobre la cotidianidad de los venezolanos

Del riesgo de default o impago de deuda hablaban los economistas y parecía totalmente ajeno a la cotidianidad de los venezolanos. Sin embargo, en los últimos años la población ha venido sufriendo los rigores de este tema aun sin tener conciencia de ello, pues las autoridades han hecho grandes esfuerzos para canalizar los pocos ingresos que recibe la nación hacia el pago de deuda, aun cuando esto se traduce en menos oferta de medicinas y alimentos para todos.


En la actualidad están encendidas todas las alarmas, porque tanto la República como Pdvsa vienen dando señales de que no tienen la capacidad financiera necesaria para pagar ni en los tiempos ni bajo las condiciones pactadas con los acreedores, lo que hace temer que finalmente Venezuela entre oficialmente en default.


Incluso el Gobierno ha llamado este lunes a una reunión a los tenedores de bonos de deuda venezolana para negociar con ellos e intentar cambios en las condiciones suscritas por contrato. Pero mientras esto ocurre, ya se ha retrasado en algunos pagos y en otros casos ha tenido que apelar a períodos de gracia, a la vez que intenta acuerdos financieros con países aliados como Rusia.

A continuación 10 claves para entender este proceso y los efectos de que Venezuela sea señalada por entrar en default.

1.- ¿Qué es el default?

Se entiende por default la suspensión de pagos por parte de un país o empresa que había suscrito una obligación con un acreedor. Al tratarse de deuda contraída en el exterior, es muy probable que los acreedores busquen activar los mecanismos de protección previstos en los contratos o que acudan ante instancias legales para recuperar su inversión, por lo que hay un alto riesgo de que sean congelados o tomados algunos activos externos de la nación para tal fin.Aunque no se trata de deuda emitida a través de bonos, hace unos meses la empresa rusa Sovcomflot embargó un despacho de crudo hecho por Pdvsa en el buque Aframax NS Columbus, estimado en unos 20 millones de dólares, como una forma de garantizarse el cobro de parte de la deuda de 30 millones de dólares por fletes que Petróleos de Venezuela incumplía.

2.- ¿No hay capacidad de pago?


Desde 2013 a la fecha, debido al desplome en los precios del crudo y a una menor producción petrolera, los ingresos de Venezuela se han contraído de manera significativa. Esto ha cambiado la vida del país, pues 9 de cada 10 dólares que ingresan a la economía provienen de la exportación petrolera, y si dicho ingreso cae pues obviamente se restringe el flujo de recursos para atender todas las demás necesidades.De allí que la escasez se haya convertido en un problema crónico, pues el descenso en los ingresos también se ha traducido en menos asignación de divisas para importar insumos, materias primas y maquinarias que son requeridas para la producción local.

En la actualidad el país carece de ahorros, las reservas internacionales se ubican alrededor de los 10 mil millones de dólares y solo se dispone de una oferta exportable de 700 mil barriles de petróleo al día para generarle ingresos a la nación, porque el resto de la producción está comprometida en pagar compromisos financieros con Rusia y China y atender el mercado interno.

Esta merma en los ingresos coincidió con un período de concentración de pagos de deuda que fue pactado así con los acreedores. La conjunción de ambos factores, junto con las recientes sanciones impuestas por Estados Unidos que frenan la posibilidad de nuevas emisiones de bonos para pactar una reestructuración de deuda, acortan el margen del Gobierno para buscar opciones financieras.

3.- ¿Cómo se endeudo el país?

El presidente de la República, Nicolás Maduro, aseguró recientemente que Venezuela ha pagado 71.700 millones de dólares en cuatro años en compromisos financieros internacionales y que, aun así, el país es visto como de alto riesgo y no tiene acceso al financiamiento internacional. En efecto, Venezuela viene afrontando una fuerte carga de deuda que el Gobierno ha intentado honrar oportunamente.

No obstante, lo que el mercado observa es que durante el boom petrolero, cuando el barril de crudo superaba los 100 dólares, con abundancia de recursos y solidez financiera, el país se endeudó considerablemente y que ahora, con un barril rondando los 50 dólares, sin ahorros y tras liquidar activos externos, es muy poco probable que pueda cumplir sus obligaciones.

De 1999 a 2013 hubo un ingreso promedio de 56 mil millones de dólares al año. Asimismo, el país contó con más de 300 mil millones de dólares que fueron administrados en fondos paralelos y aun así la deuda externa pasó de 24 mil millones de dólares en 2004 a 103.700 millones de dólares en 2016.

4.- ¿Venezuela ya dejó de pagar?

Los pagos de compromisos por bonos de la deuda han sido cumplidos regularmente. No obstante, en la segunda mitad de 2017 comenzaron a hacerse evidentes las dificultades de las autoridades para sostener el ritmo de tales erogaciones que sumaban más de 4 mil millones de dólares.

A las dificultades para disponer de los recursos necesarios se han sumado otras de tipo operativo, pues las restricciones internacionales afectaron el uso de agentes de pago, lo que complicó algunas gestiones del Gobierno. En todo caso, a lo largo de todo noviembre se deben pagar 1.800 millones de dólares y las autoridades han estado retrasando las erogaciones dentro del margen permitido por los llamados períodos de gracia.

No obstante, ya comienza a transitar por una zona de peligro. El viernes10 terminó el período de gracia de los bonos Elecar (Electricidad de Caracas) y en el mercado se dio por hecho que Venezuela entró en default, pues no concretó el pago dentro del margen permitido, pero el Gobierno afirma que sí transfirió los recursos, algo que se podrá dilucidar este lunes cuando comiencen las operaciones en el mercado.

5.- ¿Por qué si Venezuela paga lo ven de alto riesgo?

Venezuela lleva años señalada internacionalmente por incumplir obligaciones. Si bien ha pagado la deuda emitida en bonos, ya no posee margen para seguir haciéndolo y antes de ello ya había dejado de lado otros compromisos. De hecho, por la ola de expropiaciones y estatizaciones emprendida hace más de una década, cuyos casos emblemáticos llegaron a tribunales arbitrales internacionales, el Estado venezolano acumula compromisos por más de 20 mil millones de dólares.

Asimismo, durante los largos años del control de cambio se han generado obligaciones con empresas de diversos sectores, que siguen haciendo gestiones por destrabar los recursos comprometidos. Hubo muchas empresas que contrajeron obligaciones en el exterior para importar insumos y materias primas y finalmente no se les liquidaron las divisas correspondientes, lo que generó el cierre de líneas de crédito y problemas financieros a terceros.

Las trasnacionales no han podido cambiar a dólares los ingresos obtenidos en el país, como es el caso de las aerolíneas que tienen liquidaciones pendientes por 3.800 millones de dólares. Todo esto ha impulsado el éxodo de empresas trasnacionales.

6.- ¿Qué están haciendo los acreedores?

La semana pasada, ante los retrasos en los que han estado incurriendo tanto la República como Pdvsa en los pagos de los bonos de deuda, los inversionistas se activaron para cobrar ante las instancias correspondientes. Por ello acudieron a la Asociación Internacional de Swaps y Derivados Financieros (ISDA) para que evaluara la situación, revisara los términos establecidos y dijera si era procedente el cobro del seguro de impago a Venezuela.

Se trata de los Credit Default Swap (CDS), que constituyen un instrumento financiero con el cual se les da garantías a los inversionistas o tenedores de bonos ante situaciones de default. Se espera que este lunes el ISDA se pronuncie al respecto, tras haberle dado tiempo a Pdvsa de pagar más de 1.100 millones de dólares pendientes.Hasta ahora la República y Pdvsa han recurrido a los llamados períodos de gracia de 30 días para el pago de los cupones o rendimientos de los bonos, con lo que retrasan los pagos sin caer en default, aunque elevan la percepción de riesgo sobre Venezuela. No obstante, la activación de los CDS sería la primera señal concreta de impago y complicaría cualquier gestión del Gobierno para cambiar los términos de la deuda.

7.- ¿Qué está ofreciendo el Gobierno?7

"Vamos a hacer un reformateo completo de los pagos externos para hacer un equilibrio y cubrir las necesidades del país”, aseguró a inicios de mes el presidente Maduro. Para ello creó una comisión negociadora, que lidera el vicepresidente Tareck El Aissami, cuya misión es conversar con los tenedores de bonos para buscar un cambio en las condiciones de pago

El lunes pasado tuvo lugar en el Palacio Blanco una reunión con los acreedores “para renegociar los términos de la deuda externa de la República y Pdvsa”, tal como lo informó el ministro de Finanzas, Simón Zerpa.

Sin embargo, tanto El Aissami como Zerpa forman parte de la lista de funcionarios sancionados por Estados Unidos, razón por la cual ningún ciudadano o empresa estadounidense puede negociar con ellos, lo que añade limitaciones a la estrategia del Gobierno venezolano.

Adicionalmente, el Gobierno ha dicho que espera tanto refinanciar como reestructurar la deuda, procesos que lucen complejos dada la desventaja que tiene el país para fijar condiciones o para ofrecer nuevos papeles para cambiarlos por los de vencimiento inmediato. De allí que haya alta expectativa por conocer los términos que ofrecerán las autoridades a los inversionistas para negociar con ellos.

No obstante, pudiera ocurrir que los acreedores exijan que las condiciones a negociar sean avaladas por la Asamblea Nacional y esto podría constituir una piedra en el zapato del proceso, ya que el Ejecutivo desconoce al Parlamento y sus funciones fueron asumidas por la Asamblea Nacional Constituyente en un acto que está en entredicho internacionalmente.

8.- ¿Qué pasará al país si lo declaran en default?

Además de que se activarán todos los mecanismos legales y financieros asociados, ya que los inversionistas intentarán recuperar su dinero, con riesgo de embargo sobre activos de Pdvsa y otras secuelas, será mucho más complejo para Venezuela hacer gestiones financieras y comerciales en los mercados internacionales.

En las últimas semanas, dados los hechos y los atrasos en los pagos, las calificadoras de riesgo han colocado en una peor situación a Venezuela y a Pdvsa, encareciendo aún más cualquier transacción para el país. A esto se suman las sanciones económicas que está evaluando aplicar la Unión Europea y que, de la mano de las ya dictadas por Estados Unidos, limitan a Venezuela para gestionarse ante la crisis.

En conclusión, estas limitaciones le imprimirán más presión al ya complejo manejo de la situación económica del país.

9.- ¿Cuál será la consecuencia directa de esta situación?

Dependiendo de una evolución favorable de las negociaciones del Gobierno con los acreedores, es posible que se logre un distanciamiento en los pagos y que eso pueda permitirles a las autoridades liberar algunos recursos para atender las necesidades del país, algo que resulta clave en el contexto actual, donde las importaciones anuales en términos per cápita apenas se ubican en 430 dólares.

Si no se logra un acuerdo que ayude a cambiar las condiciones de pago, el default luce inminente, y con esto el cierre de los mercados y su efecto restrictivo en las operaciones comerciales, que harán más severas las limitaciones del Gobierno para proveerse en el exterior de lo necesario para atender las necesidades internas.

Aunque no hay cifras oficiales se estima que 2017 es el cuarto año consecutivo de contracción económica que vive Venezuela, un cuadro que tenderá a agravarse si el país se queda aislado de los mercados y sin opciones. Es decir, que en el peor escenario la escasez y la paralización del aparato productivo se profundizarán, y sin un cambio en el modelo económico vigente es muy probable que siga escalando el proceso hiperinflacionario y con él se agudice el empobrecimiento de la población.

10.- ¿Qué pode,os esperar para 2018?

El país carece de fuentes alternas al petróleo para generar divisas y se encuentra en medio de una severa inestabilidad política e institucional que hace complejo el ingreso de inversiones extranjeras en condiciones favorables para la nación, lo que complica cualquier escenario. De allí que todos los pronósticos señalan que 2018 será el quinto año de recesión consecutivo para Venezuela.

Adicionalmente, en 2018 los compromisos totales de deuda, incluyendo pagos a Rusia y China, rondan los 20 mil millones de dólares, un monto que ata de manos al país dada la escasez de ingresos. Aunque la nación negocia con China y Rusia para aliviar el peso de estas cargas, siguen pendientes los pagos de bonos de deuda que igualmente demandan algo más de 8 mil millones de dólares.

Esto implica que sin un cambio en la dinámica solo es posible esperar un agravamiento de las condiciones económicas y sociales del país, por lo que algunos proyectan una tasa anual de inflación sobre 2.500%.

Lo grave de la situación es que la pesada carga de la deuda se proyecta hasta 2027, por lo que no se trata solo de pasar el charco de 2018 sino de resolver los problemas estructurales y garantizar una estabilidad financiera que evite la prolongación de la crisis en el mediano plazo.

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