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Jueves, 20 de Septiembre de 2018

Contrapunto.com

Entrevistas CTP

Dice que en el diálogo ni Gobierno ni oposición representan con legitimidad a la sociedd civil

Tulio Monsalve: quien no tiene necesidades jamás va ir a negociar

Tulio Monsalve: quien no tiene necesidades jamás va ir a negociar
El especialista en negociación, Tulio Monsalve, aboga porque existan condiciones y mesura en la mesa de negociación - Fotos: Ernesto García

Explica que la condición para negociar son las necesidades "y que las partes entiendan que solo a través del diálogo podrán satisfacerlas". Opina que la razón del Gobierno para negociar es que "no ha resuelto los problemas que más afectan al país"

Lo que comenzó siendo una consulta acerca de sus deseos y expectativas para el país en este 2018, terminó por convertirse en una entrevista centrada en el tema del proceso de diálogo que por tercera vez, desde el año 2014, se realiza entre Gobierno y oposición.

Tulio Monsalve es quien responde al otro lado del teléfono a las consultas de Contrapunto. Con una voz aguda que da cuenta de sus años de experiencia y con la calma de quien nada espera o sorprende, el psicólogo social y experto en negociaciones habló acerca de las condiciones que deben darse entre las partes enfrentadas para que exista una verdadera negociación.

–¿Cuál sería su mayor deseo para este 2018?

–Abogo porque en este proceso de diálogo entre Gobierno y oposición se den condiciones y prevalezca la mesura, calma y capacidad para contemplar bajo otra óptica y bajo otros afectos la situación del país.

Si logramos ese punto de anclaje, esa especie de lugar en el que podemos convergir para aceptar y al mismo tiempo aceptarnos, sería un gran paso para que puedan darse avances con mayor celeridad y con menos traumatismo.

–¿Existen las condiciones para que se dé ese reconocimiento entre ambas partes que se encuentran esta semana en diálogo?

–Las condiciones en el campo de la negociación se dan si existen necesidades en cada una de las partes y ambas a su vez entiendan que solo a través del diálogo las podrán satisfacer. “Quien no tiene necesidades jamás va ir a negociar”, porque supone que está satisfecho y que además ostenta un poder que le permite hacer lo que desee al margen de la voluntad de otros.

"Poder tiene aquel que no depende de nadie, cuando se es lo suficientemente autónomo y capaz, en todo sentido, de resolver todos los asuntos. Hay que entender que esto no es así, porque ninguna de las facciones puede resolver sola los grandes problemas del país".

–¿A su criterio, qué necesidad tiene el Gobierno de negociar si obtuvo mayoría en dos elecciones, por ejemplo?

–Las elecciones acentuaron la idea de que el chavismo es una fuerza significativa del país, pero esto no significa que tenga poder, tiene más autoridad y más presencia política, aunque no poder absoluto para decidir mucho de los asuntos que nos están afectando a todos. Sin embargo, cuando uno se sienta a negociar sabiendo que ha ganado 19 gobernaciones y más de 300 alcaldías tiene una ventaja, pero en negociaciones no hay grandes ni pequeños, gana quien sepa negociar.

–Insistimos: ¿por qué sentarme a negociar habiendo ganado dos elecciones?

–La razón es porque el Gobierno no ha resuelto los problemas que más afectan al pais y a los venezolanos, que básicamente es el manejo de todos los elementos de la estructura económica, producción, distribución, expendio y localización de bienes en todo el país.

–¿Qué hace falta para que exista una verdadera negociación?

–Ambos actores tienen que mirarse a la cara como seres humanos y reconocer que poseen poder. Hasta ahora han estado tratando de ocultarse uno al otro y creyéndose omnipotentes y con poder suficiente para creer que pueden aisladamente resolver los problemas que afectan al país. Esto se arregla si hay un acuerdo entre ambos actores con reglas claras.

–¿Cómo se puede hablar de reconocimiento si no existe un respeto entre las partes?

–Porque estamos en un sistema que destruye lo humano de cada uno de nosotros. Hay que buscar la reconstrucción del tejido social, aquel en donde todos los actores tengan lugar, voz, voto y derecho de palabra. Ese pequeño nudo no es posible hacerlo por decreto o con solo las herramientas del sector oficial o del opositor, sino más bien entre personas que se unen para realizar pequeñas acciones o conexiones para darle un nuevo rumbo a la sociedad.

–¿Cree usted que en la mesa de negociación está representada la sociedad venezolana?

–No, para nada, ninguno de los dos bandos negociadores cuenta con la representatividad y legitimidad de representar a quienes dicen hacerlo. Aquí lo que se está dando es un proceso para iniciar un diálogo entre actores de la política del país. Se dice también que en toda negociación existen dos partes, pero hay una tercera, que es el ojo social, que observa, evalúa y califica. Si en la mesa de diálogo no se toma en cuenta las opiniones del observador, el proceso carecerá de legitimidad.

–¿No sería un error iniciar una negociación en la que no existe representatividad?

–Cuando se acude a una negociación hay que pensar que se va a lograr no lo ideal sino lo que mejor se logra con las condiciones actuales. Una mesa de diálogo es el inicio de un proceso de negociación que es infinito, y que se va transformando, y a medida que se avanza será necesario incorporar a otros actores de la sociedad.

–¿Cómo se puede ser garante de un proceso de diálogo con una sociedad que no confía en el proceso?

–La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no ha logrado ponerse de acuerdo, ni siquiera sabe negociar con sus 35 organizaciones políticas para poder decidir quiénes acudirán a las negociaciones. Porque si bien es cierto que existe una dirigencia que acudió a República Dominicana, hay otro grupo de invitados en calidad de asesores que dice ser apolítico y no representar a ninguna de las toldas.

También están quienes no forman parte del proceso de negociación pero que pertenecen a la MUD y constantemente niegan cualquier acercamiento con el Gobierno. Han hecho una campaña terrible contra este proceso. Y la gente se da cuenta de ello y ven como ese factor no tiene unidad para mostrar y buscar una coherencia para que lo que allí se dé sea aceptado y aplicado.

–¿Cómo podría la sociedad aceptar los resultados de una negociación que la misma MUD negó?

–Una de las etapas de cualquier proceso de negociación es el reconocimiento entre los actores y la forma en que ese eventual acuerdo será aplicado por el resto de la sociedad, que no participó en la mesa de negociación. Ante la más mínima debilidad para que los acuerdos no se lleven con la celeridad con la que se espera, entonces tendrá que iniciarse así un nueva etapa negociación. Por eso, es que esos procesos son lentos porque hay que ir madurando conocimientos y conciencias a medida que se avanza.

http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/