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Jueves, 22 de Febrero de 2018

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Arte y Cultura

"Una mujer fantástica" dice, su protagonista, Daniela Vega, es un acto de resistencia

El director Sebastián Lelio: si haces películas pensando en los premios estás perdido

El director Sebastián Lelio: si haces películas pensando en los premios estás perdido
Sebastián Lelio insiste en que es una película que "trata de enviar mensajes", que aborda "temas que van más allá de la transexualidad" - Fotos: EFE
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  • EFE
  • Lunes, 05 de Febrero de 2018 a las 2:27 p.m.

El director chileno ya ha ganado un Oso de Plata en la Berlinale, tres Fénix como mejor película, director y actriz, y este sábado le fue otorgado el Goya a la Mejor Película Iberoamericana

El chileno Sebastián Lelio llegó a la 32 edición de los Goya como el favorito para el premio a mejor película iberoamericana con Una mujer fantástica, un proyecto del que se muestra más que orgulloso porque ha trascendido de lo local. "Creo en la expansión de los límites de lo posible", asegura. Y, finalmente, lo ganó la noche de este sábado.

En una entrevista con EFE, antes de llegar a Madrid, Lelio explica que concibe el cine "como un acto de libertad", una "fuerza que permite tocar la fibra universal hablando de una realidad local".

"Nosotros podemos definir lo que se puede y no se puede hacer", señala este cineasta de 43 años de edad, chileno pero nacido en Argentina, al que se le acumulan los proyectos, muchos de ellos fuera de Chile.

Estando en la gira de promoción de Una mujer fantástica, a finales del pasado año Lelio terminó de filmar su primera película en inglés, Disobedience, con Rachel Weisz y Rachel McAdams, y hace apenas tres semanas terminó de rodar Gloria, una nueva versión del filme que más reconocimientos le ha dado.

Ahora cuenta con Julianne Moore en el papel que en la original interpretó Paulina García, un nuevo reto para alguien que solo quiere "hacer cine", independientemente de si es en Chile, Inglaterra o Estados Unidos.

"Quiero moverme", asegura Lelio, que destaca que ese es el objetivo de toda una generación de cineastas chilenos, y no solo de directores. Se han juntado también productores, directores de fotografía, de arte, de vestuario, que tienen muchos puntos de vista comunes.

El director chileno va por su primer Óscar con "Una mujer fantástica" / Foto: sbs.com

"Es el producto de toda una generación que ha crecido junta" y recuerda, por ejemplo, que Pablo Larraín y él estrenaron su primera película casi a la vez, en 2006, con un solo mes de diferencia.

Y ahora Larraín y su hermano Juan de Dios, han ejercido de productores de Una mujer fantástica, como también lo han sido de las dos versiones de Gloria.

"El cine chileno está hecho de años de camaradería, de complicidad, de ir aprendiendo, abriéndose camino junto a un grupo grande de toda una generación. Es muy emocionante", reconoce.

Tanto como lograr la nominación al Óscar -la segunda para Chile tras la lograda en 2012 por No, de Larraín- y la del Goya -la segunda para Lelio tras Gloria en 2013-.

"Las películas no tienen ningún sentido si no son vistas, no existen en la pantalla, si no en la vivencia del espectador", reflexiona Lelio, que dijo al ganar el Goya este sábado en Madrid que "siempre estamos dispuestos a bailar hasta el amanecer".

Aunque también matiza que no se pueden hacer películas pensando en los premios. "Si haces películas pensando en los premios estás perdido, porque el cine no es una ciencia exacta para nada. Si lo fuera, todo el mundo haría éxitos, pero es un arte, un misterio", señala.

"Solo -añade- se puede ser fiel a la profunda emoción que te despierta la idea de hacer, de contar una u otra historia", que en el caso de Una mujer fantástica es la de Marina, una mujer transexual a la que la sociedad discrimina tras la muerte de su pareja, un hombre de clase alta y familia tradicional.

Sebastián Lelio posa con el premio a la Mejor película iberoamericana en los Goya / Foto: EFE

Una película que empezó su carrera con el Oso de Plata al mejor guion en la Berlinale, siguió con tres Fénix del cine latinoamericano a mejor película, director y actriz (Daniela Vega) y ahora busca redondear la temporada con el Goya o el Óscar.

Ha sido, reconoce, "una sorpresa tremenda", impulsada por el hecho de que en los tres años que pasaron desde que empezaron a escribir la historia hasta que se estreno el filme, "la visibilidad de la transexualidad entró y a la vez el mundo giró hacia el medievo".

Son "cosas que no se calculan" y que, en este caso, ayudaron a la trayectoria de una película que comenzó a gestarse cuando Lelio y Gonzalo Maza (coguionista) pensaron en escribir sobre la idea de qué pasa cuando la persona que amas muere en tus brazos.

Cuando pensaron que la persona que sufre esa pérdida fuera un transexual fue "el momento en el que todo encajó" pese a los peligros de una historia "llena de posibles trampas".

Por eso fue también esencial conocer a Daniela Vega, a la que primero contactaron como asesora y que acabó siendo la protagonista del filme pese a su poca experiencia como actriz. "Es una fuerza de la naturaleza", asegura Lelio. El equipo de la película chilena Una mujer fantástica se mostró hoy eufórico tras recoger el Goya a mejor película iberoamericana y aseguraron que iban "a bailar toda la noche" para celebrar una película que lanza un mensaje de resistencia, como dijo su protagonista, Daniela Vega.

Actriz transexual, como el personaje que interpreta en la película dirigida por Sebastián Lelio, Vega insistió en la resistencia tanto al recoger el premio como en la posterior comparecencia ante los medios de comunicación.

Un mensaje de resistencia que dirigió a los niños transexuales de Chile, a los que pidió que "continúen" y que piensen "que la vida es un momento, es un suspiro".

"Y te pertenece y es tuyo y de nadie más", afirmó rotunda la actriz.

Sebastián Lelio y Daniela Vega protagonista de "Una mujer fantástica" / Foto: elperiódico.com

Mientras que Lelio, consideró que el Goya será el "impulso y el apoyo" para hacer más películas "y seguir apostando por la diversidad".

"No esperábamos llegar tan lejos", afirmó Lelio, quien resaltó que cuando se prepara una película, se preocupa por "los problemas de la película, por si los desafíos artísticos, éticos y estéticos están bien abordados, entonces quizás pueda venir el aprecio de la gente y la conexión y la comprensión".

Y aunque reconoció que esta película "fue un toro difícil de domar", también señaló que lo pasaron muy bien haciéndola.

"Esta película es como una nave espacial que nos dejó a todos en un lugar distinto como personas. Y creo que por eso también se hace cine", agregó.

En este caso, Una mujer fantástica "aporta una cierta luz sobre un tema que hasta ahora estaba más bien oculto y lo hace desde un lugar de generosidad, más conectado con las preguntas que con las respuestas".

Camino al Óscar

Ya en la lista de nominadas en la categoría de Mejor Película Extranjera, en los premios Óscar de la Academia, Una mujer fantástica ha tenido un camino ascendente en los mejores festivales del mundo.

Lelio insiste en que es una película que "trata de enviar mensajes", que aborda "temas que van más allá de la transexualidad" y que, "en la dimensión social, ha operado con tanta eficacia que ayudó en un año tan crucial", precisó.

El cineasta hacía así referencia al proyecto de ley de matrimonio igualitario en Chile que, entre otros aspectos, contempla la adopción homoparental, y que está estancado en el Congreso.

Y agregó: "si ha ayudado a dar un paso adelante contra la discriminación me alegro y me encanta".

Con el Oso de Plata en Berlín: Gonzalo Maza, Daniela Vega, Sebastián Lelio / Foto: sundancetv

En Una mujer fantástica, Lelio cuenta la historia de Marina, una transexual -interpretada por la actriz transexual Daniela Vega- que se enfrenta a la discriminación social tras el fallecimiento de su pareja, un hombre de clase alta y familia conservadora.

Con Una mujer fantástica, Lelio ganó el Goya que se le escapó en 2013, cuando compitió con Gloria. En esta edición, el chileno compitió con Zama, de Lucrecia Martel (Argentina), Amazona, de Clare Weiskopf y Nicolas van Hemelryck (Colombia), y Tempestad, de Tatiana Huezo (México).

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