https://www.facebook.com/BeducenVenezuela/

Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

Contrapunto.com

Arte y Cultura

Su libro más reciente “es un encuentro complejo con la realidad venezolana”, apuntó Ígor Barreto

Santiago Acosta: una voz que intenta negociar el lugar de su nostalgia

Santiago Acosta: una voz que intenta negociar el lugar de su nostalgia
- Fotos: Rafael Briceño-Contrapunto
  •  
  • Contrapunto
  • Domingo, 15 de Abril de 2018 a las 1:58 a.m.

El joven poeta presentó en Caracas su segundo libro, “Cuaderno de otra parte”, editado por Libros del Fuego. Con este poemario se propone hablar en nombre de quienes se fueron del país y también para ellos

Este sábado 14 de abril en librería Kalathos se presentó el nuevo poemario de Santiago Acosta, joven escritor venezolano residenciado en Estados Unidos. Cuaderno de otra parte se llama el segundo título de este poeta que llega al lector venezolano de la mano de la editorial Libros del Fuego.

Acosta comentó que escribió este último libro pensando en sus amigos desperdigados por el mundo. Por lo que se propuso hablar en nombre de quienes se fueron del país y también para ellos.

El evento contó con palabras del poeta Ígor Barreto, quien señaló que Acosta logra cumplir con una interpretación del país, en sentido contrario de la tradición poética venezolana que ha mantenido una relación muy endeble con la historia. “Este libro es un encuentro complejo con la realidad venezolana, concretamente, con la migración”, apuntó.


Exilio y migración

Barreto recordó a Joseph Brodsky, escritor ruso que escribió que “tal vez el exilio sea la condición natural del poeta” y que también definió el abandono del país natal como el desplazamiento de la dictadura a la democracia.

No obstante, el poeta venezolano aclaró que Cuaderno de otra parte no tiene como tema el desarraigo y que más bien representa la experiencia del migrante que la del exiliado.

“Es posible que un migrante padezca situaciones que rocen la experiencia del exilio”, como el aislamiento o el olvido gradual de la lengua materna, pero las circunstancias se sobrellevan de modos distintos.

Más adelante Acosta agregaría que la distinción entre exilio y migración reside en que el exiliado conserva “una nostalgia por un pasado que va difuminándose”, mientras que el migrante “está preocupado, casi malsanamente, por un futuro incierto que intenta navegar”.


Cuaderno de otra parte

Más allá de su temática, Barreto hizo énfasis en que un libro de poemas no es un ensayo, sino una representación, sujeta a la habilidad y manejo del lenguaje del escritor, quien plantea problemas formales que le atañe a la tradición donde se inscribe.

Cuaderno de otra parte tiene “una marca confesional que pretende cierta complejidad”. Acosta elabora un verso culto, “lleno de referencias que obligan al lector a una suerte de desciframiento” y a establecer relaciones con otras poéticas como los textos políticos de Robert Lowell y los poetas de la Generación Beat.

Además, subrayó que el libro presenta una aproximación a la prosa y “un tono sumamente escéptico en su relación con el país, quizás porque esta escritura tiene detrás toda una reflexión sobre lo subalterno. Creo que hay un intento de representación de esta problemática social e intelectual”, muy polémica e inquietante.

Irse

En su breve intervención, Acosta detalló que empezó a escribir este libro en Caracas antes de irse, luego continuó en San Francisco, EEUU, donde residió dos años y terminó en Nueva York, ciudad donde vive actualmente.

“Creo que en este libro buscaba representar una voz que intentaba negociar el lugar de su nostalgia, dialogando a la vez, acercándome casi peligrosamente, a una serie de lugares comunes” sobre el venezolano que emigraba en ese momento.

El escritor señaló que se fue de Venezuela en 2011 y se estableció en EEUU en 2012, “el año de ‘me iría demasiado’”.

“Todo eso forma parte de este libro. Soy yo burlándome de mí mismo, cayendo en los mismos errores que yo pensaba caía una generación en la que me incluyo”, expresó el autor a un público compuesto en gran parte por personas 10 o 20 años mayores que él.

Por su parte, Alberto Sáez, editor de Libros del Fuego, comentó que decidieron publicar este poemario porque los “movió desde el tema del territorio”, ya que buena parte del equipo editorial está desperdigado por Latinoamérica.


Para concluir la presentación, Acosta leyó un poema largo de Cuaderno de otra parte, titulado “Irse”, que empieza así:

“Bendícenos, Señor, a los que tenemos poco tiempo y mucho futuro.


Tienes que complacernos, Señor, porque así somos,


impacientes y desvergonzados. Porque hemos sufrido.


Ya sabemos que no todo es estar drogados en las montañas,


no todo es hacer mapas de nada y pensar en la nada y sentirse vivos.


Lo hemos aprendido por las malas, Señor. Hemos cambiado,


hemos comprendido. Bendícenos, Padre,


a los enemigos de la esperanza,


a los que nos fuimos, a los que renunciamos,


a los descerebrados por el virus del miedo,


a los que sólo vemos en el presente la escoria del mañana…”.

http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/