https://www.facebook.com/BeducenVenezuela/

Martes, 17 de Julio de 2018

Contrapunto.com

Vida

El matrimonio igualitario no debería ser traba en la reforma de la Carta Magna que ejecuta la ANC

Legalidad de uniones homoparentales requiere redefinir el matrimonio en la Constitución

Legalidad de uniones homoparentales requiere redefinir el matrimonio en la Constitución
El próximo 28 de junio es el Día Internacional del Orgullo Gay - Foto: Miguel García / Contrapunto
  •  
  • Contrapunto
  • Domingo, 24 de Junio de 2018 a las 12:18 a.m.

En Venezuela se están limitando algunos derechos que ya están consagrados como la Ley de Registro Civil, que aunque establece el cambio de nombre este no es posible para personas transexuales

La Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la transexualidad de la lista de enfermedades mentales en la primera actualización de su Clasificación Internacional de Enfermedades en casi tres décadas, publicada este lunes.

Tras once años de trabajo, la OMS estableció que la transexualidad, que es un desorden de la identidad de género, salga del apartado de enfermedades mentales —algo que llevaban años reclamando las asociaciones LGTBI—, y se ubique en el campo de los comportamientos sexuales.

Lea también Transexualidad ya no es una enfermedad mental: OMS la declaró un comportamiento sexual

Amnistía Internacional Venezuela y la Fundación Reflejos, hermanadas con el grupo Defensores LGBTI y el Yoga de la risa, organizaron, el pasado miércoles 20 de junio en la Universidad Metropolitana de Caracas, la primera "Feria Universitaria Diversxs", en donde se abordaron diversos aspectos que afectan a la comunidad gay del país, entre ellos el matrimonio entre personas del mismo sexo y el cambio de nombre que exigen transexuales.

A propósito de celebrarse el Día Internacional del Orgullo Gay, el próximo 28 de junio, Contrapunto consultó a Andreina Febres-Cordero, abogada y directora de la Escuela de Derecho de la Universidad Metropolitana, quien a su juicio dice que existe un retraso en materia de igualdad, pues mientras en la región ya se discuten temas como adopción homoparental, legalización del aborto e inclusive cambio de nombre de niños transexuales, en el país todavía se libra un batalla para aceptar el matrimonio igualitario.

Lea también El aborto en Venezuela: de tema tabú a la apertura para su despenalización

¿Cuál es la deuda que en materia legislativa existe para el reconocimiento de los derechos de la comunidad LGTBI?

— Desde el punto de vista constitucional hay una definición clásica del matrimonio, entendiéndose como una relación entre un hombre y una mujer. Es allí donde se establece una primera traba para que en Venezuela se reconozca legalmente las uniones estables en personas del mismo género. No es posible porque constitucionalmente tenemos esa limitación.

La reforma constitucional es fundamental, pues permitiría el cambio de nombre que aunque está establecido en el código civil actual, existe un rechazo por parte de los funcionarios que hacen una interpretación equivocada de la ley al condicionar dicho cambio, cuando la normativa simplemente establece la posibilidad de cambio de nombre, sin condiciones.

Se están limitando algunos derechos que ya están consagrados como la Ley de registro civil. Cuando una persona solicita el cambio de nombre, no tendría por qué justificar y el funcionario no tendría que actuar con una discrecionalidad, pues está violentando los derechos humanos de esa persona que pide el cambio de nombre.


¿Entonces qué opciones legales tendrían para lograr el reconocimiento del matrimonio igualitario?

— Una reforma constitucional de estos grupos de activistas deberían promover una redefinición de lo que es el matrimonio o las uniones estables de hecho, que normalmente se conocen como concubinato, que no señale que tienen que ser personas del mismo género, sino que sea un concepto abierto que permita diferentes tipos de relaciones.


¿Cuál es la situación de Venezuela en comparación con otros países de la región?

— Realmente, estamos muy atrasados y eso muy lamentable. Venezuela fue uno de los países pioneros en la región que estableció el divorcio. Cuando nosotros teníamos el divorcio, países como Colombia y Chile no lo reconocían, no tenían ni siquiera el matrimonio civil, solo eclesiástico. Han pasado unos cuantos años y esos países nos han superado con creces porque no es solo que ya tienen el divorcio, sino que están reconociendo el matrimonio de personas del mismo género, reconociendo el derecho a esos padres de tener hijos dentro de sus uniones.

De tal manera que nosotros todavía estamos discutiendo si una persona se puede o no cambiar el nombre y tenemos un funcionario que dice que tú no te puedes llamar José porque tienes apariencia de María. Estamos atrasadísimos y esto no se trata de una moda, se trata del respeto a los derechos humanos.

El reconocimiento de los derechos humanos también está en las políticas públicas, en la educación, en el trato a las otras personas. Volviendo a tu pregunta estamos muy atrasados.

— ¿Qué hace falta en materia de políticas públicas?

— Muchas veces oímos a los líderes hablar de inclusión, igualdad, no discriminación, pero no veo que desde su acción política, desde su fuerza política, sea cual sea su posición, hagan nada. Me molesta enormemente cuando se utiliza como bandera electoral o discursos politiqueros, el tema de la no discriminación y no se hace nada en el día a día, teniendo la posibilidad porque son diputados o personas que ocupan cargos ministeriales o tienen influencia en la sociedad y pueden servir como palanca al cambio, y no hacen nada.

La opinión de un funcionario o una persona que tenga una posición de poder público o político que no está de acuerdo o no reconozca este derecho, no debe influir en discriminar al otro, porque esa es su opinión personal.

— ¿Qué hay que hacer para que exista ese reconocimiento?

— Todos estos grupos y activistas tienen que promover un cambio con fundamento. Estas jornadas educativas sirven para dar a conocerse, que vean que son personas iguales que están pidiendo no ser objeto de discriminación y de rechazo y mucho menos de violencia, sean aceptados como son, que todos convivamos independientemente de cuál sea nuestro género o nuestra predilección sexual, que nada tiene que ver con nuestra calidad humana.

http://www.contrapunto.com/noticia/suspiros-y-galletas-dulce-antojo-coloniero-103816/