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Domingo, 18 de Noviembre de 2018

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"Hay una fuerte lumpenización de la política", advierte

Manuel Sutherland: Si Marx viera lo que está pasando hoy en Venezuela le daría un infarto

Manuel Sutherland: Si Marx viera lo que está pasando hoy en Venezuela le daría un infarto
"Marx es muy poco leído, es mucho más hablado que leído. Es decir, la gente dice que lee "El capital", pero pocos lo han leído completo, sobre todo los políticos" - Fotos: Anthony AsCer Aparicio - Contrapunto
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  • Vanessa Davies
  • Domingo, 06 de Mayo de 2018 a las 12:01 a.m.

Lo que ocurre en el país "es la negación completa de lo que puede ser el socialismo", asegura Sutherland, investigador marxista que quiere hacer una mejor traducción de "El capital"

Los estereotipos se rompen con Manuel Sutherland. Marxista convicto y confeso, lleva puestos con mucho orgullo sus músculos que parecen de gimnasio y su franela de marca de una multinacional. La inteligencia y la velocidad de un felino son rasgos que acompañan su análisis sobre Karl Marx, justamente esta semana que se cumplen 200 años del nacimiento del pensador alemán amado y detestado.

Sutherland es investigador del Centro de Investigación y Formación Obrera de Venezuela (CIFO) y de la Asociación Latinoamericana de Economía Marxista (ALEM). Conversó con Contrapunto poco antes de participar —el pasado viernes 4 de mayo— en el espacio de debate La Taguara, realizado en la Librería Lugar Común de Las Mercedes y que contó también con una exposición de la reconocida periodista Clavel Rangel.

—Marx podría quedar muy mal parado si vemos algunas de las cosas que están pasando en América Latina. ¿Es culpa de Marx o no es culpa de Marx?

—No. Marx es totalmente inocente de las interpretaciones abusivas y de las personas que se dicen marxistas. Voy a poner un ejemplo muy sencillo: yo no soy músico; por lo tanto, si yo interpretara la Novena sinfonía de Beethoven quedaría horrible, porque le voy a dar unos golpes al piano que lo puedo desafinar, lo puedo dañar. No puedo decir que la culpa de que suene mal sea de Beethoven: es culpa mía por ser mal intérprete.

—¿Tenemos entonces, usando su metáfora, unos pésimos "directores", malos intérpretes de Marx?

—Claro, hay tipos que interpretan mal lo que leen, incluso no saben leerlo. Si a mí me ponen una partitura yo no sabría leerla.

—¿Están interpretando mal una partitura de Marx?

—Marx es muy poco leído; es mucho más hablado que leído. Es decir, la gente dice que lee El capital, pero pocos lo han leído completo, sobre todo los políticos. Los políticos están haciendo política y para leer El capital necesitas años de entrega continua y leer otras cosas aledañas a él.

—¿Porque se cita y no se lee?

—Es una cuestión de elegancia. Si lo citas, la gente cree que eres un tipo con conocimientos profundos, cuando realmente eres un charlatán porque no lo has enfrentado como debe ser, no has agarrado su método y no lo has llevado a la realidad como debe ser.

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—¿Y por qué es elegante citar a Marx sin leerlo?

—Sigue dando un rédito muy grande, porque como muchas personas admiten no haber leído a Marx, la gente que dice que lo ha leído tiene como un plus ante otras personas que dicen no haberlo leído porque no lo entienden.

—¿Habla de El capital, fundamentalmente?

—Sí, porque es su obra fundamental. Marx tiene miles de textos escritos, algunos mal traducidos. Incluso El capital tiene problemas de traducción. Hay palabras en alemán que están mal traducidas.

—¿Usted lo ha leído en alemán?

—Yo estoy estudiado alemán y he leído en alemán, y comparo y veo cosas que están mal. Trato de leerlo, pero mi nivel es muy deficiente.

—¿Cuánto tiempo tiene estudiando alemán?

—Un año.

—¿Pero de verdad está estudiando alemán para traducir a Marx?

—Claro, yo quiero traducir a Marx porque hay cosas escritas por él que no se han traducido al español. Por ejemplo, trabajos de matemática, cosas relativas a las derivadas, que es algo que se utilizó en microeconomía para ver la pendiente de la curva y entender la tendencia de un fenómeno económico puesto en un eje cartesiano. Hay trabajos sobre Rusia y Polonia mal traducidos o escasamente traducidos. De hecho, estamos trabajando para hacer una edición nueva de El capital en castellano.

—¿Quiénes están trabajando?

—Ricardo Romero, Federico Melo y también Vladimir Lazo. Es algo que estamos tratando de hacer, pero es muy complicado por los costos y todo eso. Nadie quiere financiar eso.

—¿La gente puede pensar que Marx es un pensador caduco que se equivocó, que el socialismo real fue funesto?

—Hay gente que dice que Marx es buen economista y mal predictor. La mayoría de la gente cree que Marx pensó que el capitalismo se iba a acabar inmediatamente, y Marx no dijo exactamente eso. No dijo "tiene 20 años de duración o 50 años"; dijo que era la tendencia del mismo capital, en su proceso de acumulación, generar contradicciones que lo hundirían. Pero no dijo que estaba a punto de morir inmediatamente. Eso lo dijo Lenin: que el capital estaba en su etapa última, parasitaria.

—Es decir, ¿Lenin se equivocó y Marx no?

—Lenin fue muy lejos con la predicción de que el capital estaba en su última etapa, que estaba a punto de morir, que era parasitaria y que ya no podía desarrollar fases productivas. Eso evidentemente es un error. Al capitalismo todavía le queda mucho para desarrollar su fuerza productiva, y eso lo estamos viendo.

—¿Le quedan siglos?

—No sé si siglos, eso lo sabría Walter Mercado o Adriana Azzi. Pero yo soy de los marxistas que creen que la sociedad se está comportando más como Marx lo dice ahorita que en el momento en que Marx lo escribió. Cuando Marx escribió, lo hizo hacia el futuro, no tanto en su presente. Por ejemplo, la Francia de Marx era una Francia fundamentalmente campesina, artesana. La industria era muy baja, incluso en Inglaterra. Pero Marx fue un pensador fuera de serie.

—¿Incluso hoy? ¿Es un pensador para el siglo XXI o XXII?

—La BBC, que no es nada marxiana, ni de izquierda, ni revolucionaria hizo una encuesta en Europa para ver quiénes eran los cerebros más importantes de Europa y Marx quedó de primero en una encuesta hecha por la BBC. No lo estoy diciendo yo.

—Si hacen esa encuesta en Venezuela, ¿Marx sería un pensador popular?

—Probablemente, aunque no sea leído. Pero tiene muy buena prensa todavía, aunque el chavismo y la continuidad que le ha dado Maduro al gobierno han hecho que mucha gente se haya derechizado. He escuchado mucha gente decir que lo mejor es el libre mercado, que hay que privatizar Pdvsa, que hay que dolarizar inmediatamente, porque están obstinados de los malos resultados que atribuyen al socialismo, y es comprensible. Pero yo creo que si leemos un poquito a Marx entendemos que esto no tiene nada que ver con lo que dijo Marx.

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—¿Con qué tienen que ver exactamente?

—Para mí este es un proceso nacional populista, por decirlo así, en el cual se ha usado el socialismo como forma ideológica y discurso, pero no como acción política, ni para entender la economía, ni para transformarla. Es muy difícil ver eso, pero yo creo que es lo real.

—Separar una cosa de la otra cuesta, porque un gobierno o un proceso, involucramos a Chávez también que dice ser marxista…

—Claro, pero el asunto es que si yo digo que soy el mejor bailarín de ballet eso no quiere decir que lo sea, porque puedo ni siquiera ser bailarín de ballet.

—¿Cree que se arrogaron algo que no son?

—Hay una intención bastante astuta de decirse socialista revolucionario como para darle al proceso bolivariano una base ideológica, una base doctrinal y una base de conocimiento que no tiene.

—¿Piensa que no la tiene?

—Exactamente, porque básicamente no es socialista, es lo que pienso. De hecho, mi libro se llama así: ¿Qué es una revolución socialista? Ahí trato de explicar eso.

—Una última pregunta. Si Marx viera, y no me diga que va a sacar las cartas... si viera lo que está pasando en Venezuela ahorita...

—Le daría un infarto, un ataque de epilepsia…

—¿Por qué le daría un infarto?

—Porque esto es la negación completa de lo que puede ser el socialismo como tal. El socialismo se basa en el desarrollo de las fuerzas productivas, se basa en el desarrollo de la subjetividad productiva del obrero y que el obrero tenga la capacidad de dirigir su propia relación de alineación en el capital y pueda controlar sus fuerzas. Esto es todo lo contrario. Esto es una primitivización de la producción, estamos prácticamente a nada de comunicarnos por humo y tener caballos y carretas. Eso es todo lo contrario de lo que Marx planteó. Hay dos textos de Marx muy famosos que yo recomiendo mucho: los Manuscritos económico-filosóficos de 1844, que es genial y habla de lo que es el socialismo y el comunismo; dentro está "Trabajo alienado", que es un texto muy chiquito de Marx que recomiendo mucho. Hay otro para entender las cuestiones políticas, que es El 18 de Luis Bonaparte. Son los textos que mejor organizan las ideas políticas de Marx.

—¿Los dos son pertinentes para leer a Marx y analizar lo que pasa en Venezuela?

—Sí, quizá Marx se quedó corto en la posibilidad de que el lumpen tomara el poder y fuera gobierno. Eso no lo previó Marx, y yo creo que nadie pensó que el lumpen pudiera apoderarse del gobierno para nada.

—¿Le parece que ha ocurrido en Venezuela?

—Me parece que hay una fuerte lumpenización de la política, y esa lumpenización —que se trata de pranes, secuestros, homicidios— no es solo en Venezuela: también en México, en Colombia…

—En los países latinoamericanos en general.

—Fundamentalmente, y en alguno que otro país africano. Marx no previó eso. Siempre previó una burguesía más industrial dirigiendo.

—¿Lo ve poco factible para Venezuela en lo inmediato?

—Poco factible, porque la industria ha sido destruida y se supone que los proyectos socialistas que se dicen tales fundamentalmente defienden la industria nacional y aquí se destruyeron la industria nacional y el comercio normal.

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