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Lunes, 25 de Junio de 2018

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Opinión

Por la libre | Donde lo libérrimo es el límite

Las promesas

Las promesas
De la serie "Chávez vive, la gente sigue". - Foto: Nelson González Leal

¿Ha cumplido la Revolución con sus promesas?

Los deseos por un Feliz Año Nuevo fueron expresados al vislumbrarse el 2018. Precisamente porque son deseos a pesar de que para quienes vivimos en Venezuela hay la certeza de un funesto presente y un sombrío porvenir. En consecuencia, así es para los venezolanos en el exterior que mantienen vínculos afectivos con el país.

El 2018 llega en un país signado por la desigualdad social y económica como nunca. Ahora, los pobres son más pobres, la clase media más débil y los ricos, tanto los de antes, como los nuevos, más ricos. Lo contrario a lo prometido por la Revolución.

La expresión más dramática de la crisis actual está en el costo de los alimentos y la dificultad de los medicamentos que se suma a la inclemente y pareciera incontenible delincuencia. La vida en vilo. Lo contrario a lo prometido por la Revolución.

Ahora solo comen como humanos los que tienen acceso a moneda extranjera, una élite. La inmensa mayoría que vive en Bolívares, el pueblo, está condenado a dádivas, hambre, comida en la basura y penurias de todo tipo. Muchos, a morir por carencia de medicamentos y servicios médicos inaccesibles. Lo contrario a lo prometido por la Revolución.

El gobierno, a pesar de ganar elecciones, pierde, día a día, la llamada guerra económica, la peor de todas las guerras porque es de muertes lentas. Pero no la pierde el gobierno, lo hace la población y en ella, la más pobre. Lo contrario a lo prometido por la Revolución.

Con el discurso de amainar el hambre en los más necesitados, el gobierno vende las bolsas Clap con alimentos subsidiados. Algo ayudan, peor es nada. Y aunque fuese mejor que la gente pudiera comprar lo que necesita con sus propios recursos, pareciera, que el objetivo del gobierno con esas acciones no es reducir la crisis alimentaria sino aumentar el control social o matar dos pájaros de un solo tiro.

A los más necesitados se les obliga a mentir: pueden estar contra el gobierno pero tienen que sacar el carné de la patria y anotarse en listas del “resuelve” y el “tírame algo”. Se les humilla, no se les dignifica. Lo contrario a lo prometido por la Revolución.

Y esa población exige, clama, reclama, sus derechos (algunos aprendidos con la Revolución) y nada. El gobierno promete y falla de nuevo, la población protesta y palo con ella. Físicamente, por parte del gobierno y virtualmente por un sector petulante de la oposición.

Como siempre, los más pobres llevan la peor parte. Además de someterlos a condiciones de vida indignas por parte de un gobierno de “izquierda”, hay una mirada hacia ellos, degradante, como siempre la ha tenido la gente que el gobierno llama de “derecha: “Ignorantes”, “lambucios”, “arrastrados”, “come mierda”, han sido expresiones en las redes refiriéndose a quienes reciben beneficios del gobierno que, en justicia, les corresponden. Esta caricatura lo sintetiza:

El clima mental es de una despiadada mirada hacia los pobres por sectores de la oposición y del gobierno con políticas erradas hacia ellos. Una mirada soberbia, la de creerse superior, privilegiado en conocimientos pero incapaz de verse a sí mismo como un ignorante social.

El 2018 no trae nada nuevo, ni feliz.

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